How to use Penetration in a sentence as a noun

Jovensita llorado por polla jigante entrandole ala fuersa videos.

Quote Examples using Penetration

"El potente miembro de mi masajista" Siempre me han gustado los masajes corporales. Me encanta tumbarme sobre la camilla y dejar mi cuerpo laxo, abandonándome a los sensuales placeres de unas manos recorriendo tu cuerpo, relajándolo, tonificándolo. Aquel lunes, como cada semana, acudí a darme mi masaje semanal, siempre en lunes para relajar mi cuerpo después de las juergas de los fines de semana. La recepcionista, al verme entrar me dijo: “Señora, lo sentimos mucho pero la masajista se ha puesto enferma y no disponemos de nadie, salvo que quiera que la de el masaje el masajista de la sección masculina” Me quedé unos momentos dudando, pero enseguida respondí que no me importaba que lo que necesitaba era mi masaje semanal. Nunca me había dado un masaje un hombre. En esos sitios existe la separación por sexos, a los hombres les dan masajes los hombres y a las mujeres, las mujeres, supongo que será por el hecho de que el masaje corporal completo, implica quedarte completamente desnuda. Como siempre me acompañaron a la salita de masaje, donde, ya sola, me desnudé, me tumbé en la camilla boca abajo, con la toalla, tapándome de la cintura para abajo. Al momento oí abrirse la puerta y al girar la cabeza vi entrar a uno de los hombres más sexualmente atractivos que había conocido nunca. Alto, moreno, con unos ojos verdes impresionantes y una sonrisa encantadora. Iba completamente vestido de blanco, con una camiseta ajustada que dejaba adivinar un pecho ancho y poderoso, los pantaloncitos cortos que llevaba, igualmente blancos dejaban al descubierto unas piernas fuertes y musculadas, en la entrepierna se veía el bulto de su “paquete”, que, en principio, parecía nada despreciable. Lo más atrayante de él era, como ya he dicho, el magnetismo sexual que se desprendía de todo su cuerpo. Fue tan grande el impacto sexual que me produjo que sentí como mi vagina se hunedecía y contraía, como preparándose para una penetración que ella, antes que yo, deseaba. Al entrar me preguntó: “¿La señora se dará un masaje corporal completo?”, a lo que respondí, con un hilo de voz para no dejar traslucir el deseo que se había apoderado de mi persona, que si. Se acercó a la camilla y con toda naturalidad me quitó la toalla dejándome completamente desnuda. Sentí un escalofrío de deseo recorrer todo mi cuerpo y como aumentaba la humedad entre mis piernas. Comenzó por masajearme la espalda y el cuello con movimientos lentos, pero fuertes, recorriendo cada uno de mis musculos que al paso de sus manos se descontractaban y relajaban. A continuación siguió con los muslos, recorriéndolos de abajo arriba y de arriba abajo. Cuando sus manos se acercaban a mi entrepierna no podía reprimir un estremecimiento de placer y sensualidad, mientras mi vagina seguía desprendiendo jugos, que llegado ese momento, habían empezado a resbalar de mi coño y habían mojado ligeramente la sábana de debajo. “¿Le importaría darse la vuelta, señora?” Me la di, exponiendo mis pechos y mi pubis desnudo a su mirada. Al darme la vuelta y tumbarme boca arriba, había dejado mis piernas ligeramente entrabiertas, por lo que no podía dejar de ver mi pubis húmedo y abierto como estaba. Con los ojos entrecerrados ví como su mirada se detuvo en mi coño, sintiendo el deseo sexual que le vino y como el bulto de su entrepierna creció ligeramente. Comenzó con mis muslos, igual que antes de arriba abajo y de abajo arriba, pero ahora noté que sus manos se acercaban más que antes a mi entrepierna. Sentía mis jugos vaginales resbalar de mi coño, humedeciéndome el canalillo entre éste y el ano. Era algo que no podía dejar de darse cuenta y por el tamaño que iba adquiriendo su paquete era evidente que se había dado cuenta de mi excitación y deseo. Sus manos cada vez se acercaban más y más a mi entrepierna, hasta que cada vez que subían por mis muslos llegaban a rozar ligeramente mi coño. El deseo que sentía era cada vez mayor, mi vagina estaba empapada y deseaba más con cada roce la penetración. Cuando sus manos rozaron de nuevo mi coño, abrí mis piernas, lo suficiente para hacerle entender que deseaba otra clase de masaje más íntimo y sexual. Se incorporó, dirigiéndose hacia la puerta que cerró con llave y desnudándose al llegar a la camilla, se echó encima mío, penetrándome de un solo golpe al mismo tiempo que su boca buscaba y encontraba la mía y su lengua penetraba hasta el fondo de mi garganta. Mi vagina se cerró al sentir su pene dentro de mí, apretándolo en un movimiento involuntario como para no dejarlo salir. Sentía sus empujones en el fondo de mi coño, dándome un placer intenso, al mismo tiempo que sentía su cuerpo fuerte y musculoso sobre el mío, apretándome los pechos con el suyo y su lengua apresando la mía. Levanté mis piernas, apresando sus nalgas con mis pantorrillas, y su pene penetró más profundamente dentro de mí. La oleadas de placer previas al orgasmo empezaron a recorrer mi cuerpo, hasta que sentí como si todo mi cuerpo estallara mientras mis piernas le empujaban más adentro de mi y mi vagina apresaba su pene como para impedirle salir. Al sentir mi orgasmo sus movimientos se aceleraron haciéndose más rápidos y mas profundos hasta que estalló, a su vez, su orgasmo. Cuando sentí su semen caliente golpeando el fondo de mi coño y las pulsaciones de su pene dentro de mi, me vino un segundo orgasmo, más suave y pequeño que el primero, pero no por ello menos agradable y excitante. Cuando se incorporó, me levanté de la camilla y me dirigí al cuarto de baño para lavarme. Al volver ya no estaba. Me vestí y salí. Ese “masaje” dejó mi cuerpo mucho más relajado y satisfecho que los masajes normales. Aldo. :3

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Il grande maestro di Zen Riokan viveva una vita semplicissima ai piedi di una montagna. Un giorno che lui non era in casa un ladro penetrò nella sua capanna, ma non vi trovò nulla da rubare. In quel momento, il maestro rientrò, trovò il ladro nella capanna e disse: “Devi essere venuto da molto lontano per incontrarmi, non te ne puoi andar via a mani vuote”. Così gli diede le sue coperte e i suoi vestiti. Il ladro, frastornato, prese coperte e indumenti e se la svignò. Quando se ne fu andato, il maestro sedette sulla soglia della capanna e guardò la splendida luna piena, pensando: “Poveretto, avrei voluto potergli dare questa splendida luna!”.

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El Ginecólogo me hace una buena… exploración" La relación con mi ginecólogo siempre había sido un poco especial, pues desde el principio me había dado cuenta que le gustaba y atraía como mujer, si bien nunca me había insinuado nada al respecto, pero eso es algo que las mujeres notamos enseguida en los hombres. Hacía dos meses que me habían operado de la matriz y me tocaba revisión con el ginecólogo para ver cómo seguía de la misma. A mi él, mi ginecólogo, me parecía un hombre interesante y tenía para mi, como sucede con todas las mujeres, pienso, el atractivo de su timidez y ello con independencia de la relación de toda mujer con su doctor de por si especial al ser un hombre que conoce todas nuestras intimidades, ante el cual nos desnudamos periódicamente sometiéndonos a una exploración que es la más íntima de todas. Alguna vez había tenido la fantasía de hacer el amor con él en alguna de las visitas periódicas que le hacía. En aquella ocasión al llamarle para la cita, diciéndole que me venía bien que fuera cuanto antes y a ser posible ese mismo día, me dio cita para última hora de la mañana. Al llegar a la consulta sólo estaba otra mujer delante mío, por lo que supuse que yo era la última de aquella mañana. Mientras esperaba a que llegara mi turno se me ocurrió una idea para hacer que él venciera su timidez. Al cabo de un rato de estar sola esperando, pues la mujer que estaba antes que yo ya hacía rato que había entrado, llegó la enfermera y me indicó que podía pasar. Entré en el despacho y como siempre él se levantó de su mesa y se acercó a saludarme, dándome un beso en la mejilla, a continuación se volvió a sentar en el sillón detrás de la mesa y yo en el de delante y comenzamos con lo típico, preguntándome cómo estaba, si sentía alguna molestia, etc., una vez hubimos terminado con los preliminares, le dije: “Jose, además de la visita por la operación, quería consultarte otra cosa” “Tú dirás” “Pues verás, yo soy una mujer sexualmente muy activa, me encanta el sexo y los juegos sexuales, mi marido y yo formamos una pareja muy liberal en ese aspecto y practicamos toda serie de juegos sexuales, incluídos los intercambios de pareja, además, ambos nos hemos dado libertad para practicar sexo con otros y ambos lo hacemos regularmente. Mi pregunta es si el ser promiscua sexualmente hablando me puede perjudicar en algún sentido, teniendo en cuenta la operación que me has hecho” Se levantó del sillón de detrás de la mesa y mientras se acercaba a mi y se sentaba en el otro sillón que estaba al lado del mío, me contestó: “No especialmente, quiero decir, que por la operación en sí no tienes más riesgo que el que tienes sin la operación, es decir, el practicar sexo con desconocidos tiene de por sí un riesgo, que no es distinto con la operación que sin ella. En fin lo que me dices tiene de por si un riesgo, que supongo que conoces, en lo referente a enfermedades de transmisión sexual. Al decir que eres muy promiscua, ¿qué quieres decir exactamente?” Mientras me iba contestando, observé que mi idea había dado resultado, primero por su mirada, pues me observaba con un interés mucho más sexualmente abierto que el que había empleado nunca y además, por el bulto que se iba formando en su entrepierna. “Hombre, José, ¿qué quieres que te diga?. Cuando digo que soy promiscua, quiero decir exactamente eso, que soy promiscua, que practico sexo con otras personas que no son mi marido, además de realizar intercambios con mi marido y otras personas, hablando claramente que follo con quien me apetece en cada momento, ¿te queda claro?” “Si, si, muy claro. Yo conozco a a migos míos que se dedican a los intercambios de pareja, si quieres te los presento” “No, José, no hace falta, mi marido y yo tenemos un grupo de matrimonios que somos amigos y entre nosotros practicamos el intercambio, lo que es más dificil y lo que nos apetece más ahora es probar a hacer tríos, lo que pasa es que encontrar un hombre, para ello, es más complicado que encontrar matrimonios, pues el tener una amistad es más dificil y plantearle un trío a un amigo que no sabes cómo va a reaccionar, es más problemático”. Yo esperaba que al decirle lo anterior se diera por enterado y tuviera alguna reacción, lo que sucedió. “Bueno, mira pasa a la sala y vete desnudando para que te reconozca, mientras me lavo las manos” Pasé a la sala como me había indicado, me quité la falda y las braguitas que llevaba, dejándome únicamente la camiseta, y me tumbé en la camilla. Cuando entró, se dirgió a la camilla, sin sentarse, como otras veces y de pie delante mío, me agarró las manos y me incorporó hasta dejarme sentada en la camilla, diciéndome: “Desnúdate del todo”. Sin decir nada, me quité la camiseta, a lo que él me ayudo, cuando estuve completamente desnuda, me abrazó y al oído me dijo: “¿Quieres que sea yo con el que hagamos un trío con tu marido?” “Pues si Jose, sí me apetecería contigo, pues te conozco hace muchos años y, la verdad es que cómo me has visto tú no me ha visto nadie más” Por fin mi estratagema había dado resultado. Me terminó de incorporar y ya de pie los dos me apretó contra si, besándome en la boca, recorriendo con su lengua todo mi paladar y mi lengua, yo sentía la dureza de su polla a través del pantalón y sus manos recorrerme los pechos y las nalgas mientras la dureza de su polla se apretaba más y más contra mi. Mi vagina empezó a segregar abundantes jugos y empecé a sentir unas deseos locos de que me penetrase allí mismo sin esperar más, el riesgo de que entrara la enfermera y nos viera en plena follada me producía un morbo tremendo. Mientras seguía tocándome las nalgas y el pecho, le empecé a desabrochar la bragueta y cuando le hube sacado su polla de la prisión que la retenía, le dije que se desnudara mientras me agachaba y me metí su tiesa polla en la boca, subiendo y bajando con mi boca por todo su recorrido y apretando entre el paladar y la lengua su capullo que a esas alturas estaba rojo de sangre y duro como el diamante. Mientras yo se la mamaba, él se empezó a desnudar, quitándose la chaqueta blanca, de médico que llevaba y cuando se hubo desabrochado el pantalón, dejé su polla libre de mi boca y saliendo al despacho me tumbé en el sofá mientras le decía: “Date prisa y fóllame, que te estoy deseando” Tumbada le contemplé cuando venía hacia mi, desnudo, con su polla tiesa y dura delante de él, mojándome todavía más al ver esa polla y saber que en pocos segundo iba a estar dentro de mi, penetrándome, dándome placer, follándome y follándomela. Se tumbó sobre mí, y su polla me penetró sin ningún problema ni espera, pues mi vagina estaba empapada de jugos y abierta, esperándole y su polla estaba también bien húmeda y lubricada de mi saliva. Sentía su polla dentro de mí, atravesándome, follándome, entrando hasta el fondo de mi coño y saliendo casi hasta la entrada para volver a hundirse en mis entrañas, en un vaivén maravilloso que me proporcionaba un placer indescriptible. Cuando empecé a gemir de gusto, su boca, que hasta entonces se había dedicado a chupar uno de mis pezones, tapó mi boca, mientras su lengua penetraba mi boca igual que su polla penetraba mi coño y su mano derecha me agarraba un pezón acariciándomelo­ entre sus dedos. Me corrí casi de sorpresa, el orgasmo me llegó sin avisar, intenso, fuerte, haciéndo que cerrara los músculos de mi vagina para retener la polla que me daba tanto placer, lo que provocó su orgasmo que hizo que el mío se prolongara más al sentir su leche derramarse dentro de mi, llenándome con su calor espeso. Me encanta sentir el orgasmo de los hombres dentro de mí, sentir su leche caliente y espesa golpear el fondo de mi coño cuando sale a borbotones. Cuando sentí que su polla escapaba poco a poco de mi interior al volver a su tamaño normal en estado de flaccidez, me incorporé y colocándome entre sus piernas, me introduje su polla en mi boca, mamándosela y apretando suavemente sus cojones hasta que su ariete volvió a tener la dureza y grosor que me gustaban para volver a penetrarme,colo­cándome a horcajadas sobre él y bajando fui introduciéndome­ su pene hasta sentarme encima de él, siendo yo, entonces, la que subía y bajaba sobre él, sintiendo su polla entrar y salir de mi vagina mientras le decía que me encantaba sentir su polla dentro de mí, follándome, que me acariciara y apretara los pechos, lo que le excitaba aún más, hasta que volvimos a llegar al orgasmo simultáneamente­. Descansamos un poco uno en brazos del otro y al levantarnos le dije que ya le avisaría para hacer el trío con mi marido, y que con independencia de ello, siempre que viniera a su consulta podríamos repetir la experiencia de hoy. que tal?

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"El Ginecólogo me hace una buena… exploración" La relación con mi ginecólogo siempre había sido un poco especial, pues desde el principio me había dado cuenta que le gustaba y atraía como mujer, si bien nunca me había insinuado nada al respecto, pero eso es algo que las mujeres notamos enseguida en los hombres. Hacía dos meses que me habían operado de la matriz y me tocaba revisión con el ginecólogo para ver cómo seguía de la misma. A mi él, mi ginecólogo, me parecía un hombre interesante y tenía para mi, como sucede con todas las mujeres, pienso, el atractivo de su timidez y ello con independencia de la relación de toda mujer con su doctor de por si especial al ser un hombre que conoce todas nuestras intimidades, ante el cual nos desnudamos periódicamente sometiéndonos a una exploración que es la más íntima de todas. Alguna vez había tenido la fantasía de hacer el amor con él en alguna de las visitas periódicas que le hacía. En aquella ocasión al llamarle para la cita, diciéndole que me venía bien que fuera cuanto antes y a ser posible ese mismo día, me dio cita para última hora de la mañana. Al llegar a la consulta sólo estaba otra mujer delante mío, por lo que supuse que yo era la última de aquella mañana. Mientras esperaba a que llegara mi turno se me ocurrió una idea para hacer que él venciera su timidez. Al cabo de un rato de estar sola esperando, pues la mujer que estaba antes que yo ya hacía rato que había entrado, llegó la enfermera y me indicó que podía pasar. Entré en el despacho y como siempre él se levantó de su mesa y se acercó a saludarme, dándome un beso en la mejilla, a continuación se volvió a sentar en el sillón detrás de la mesa y yo en el de delante y comenzamos con lo típico, preguntándome cómo estaba, si sentía alguna molestia, etc., una vez hubimos terminado con los preliminares, le dije: “Jose, además de la visita por la operación, quería consultarte otra cosa” “Tú dirás” “Pues verás, yo soy una mujer sexualmente muy activa, me encanta el sexo y los juegos sexuales, mi marido y yo formamos una pareja muy liberal en ese aspecto y practicamos toda serie de juegos sexuales, incluídos los intercambios de pareja, además, ambos nos hemos dado libertad para practicar sexo con otros y ambos lo hacemos regularmente. Mi pregunta es si el ser promiscua sexualmente hablando me puede perjudicar en algún sentido, teniendo en cuenta la operación que me has hecho” Se levantó del sillón de detrás de la mesa y mientras se acercaba a mi y se sentaba en el otro sillón que estaba al lado del mío, me contestó: “No especialmente, quiero decir, que por la operación en sí no tienes más riesgo que el que tienes sin la operación, es decir, el practicar sexo con desconocidos tiene de por sí un riesgo, que no es distinto con la operación que sin ella. En fin lo que me dices tiene de por si un riesgo, que supongo que conoces, en lo referente a enfermedades de transmisión sexual. Al decir que eres muy promiscua, ¿qué quieres decir exactamente?” Mientras me iba contestando, observé que mi idea había dado resultado, primero por su mirada, pues me observaba con un interés mucho más sexualmente abierto que el que había empleado nunca y además, por el bulto que se iba formando en su entrepierna. “Hombre, José, ¿qué quieres que te diga?. Cuando digo que soy promiscua, quiero decir exactamente eso, que soy promiscua, que practico sexo con otras personas que no son mi marido, además de realizar intercambios con mi marido y otras personas, hablando claramente que follo con quien me apetece en cada momento, ¿te queda claro?” “Si, si, muy claro. Yo conozco a a migos míos que se dedican a los intercambios de pareja, si quieres te los presento” “No, José, no hace falta, mi marido y yo tenemos un grupo de matrimonios que somos amigos y entre nosotros practicamos el intercambio, lo que es más dificil y lo que nos apetece más ahora es probar a hacer tríos, lo que pasa es que encontrar un hombre, para ello, es más complicado que encontrar matrimonios, pues el tener una amistad es más dificil y plantearle un trío a un amigo que no sabes cómo va a reaccionar, es más problemático”. Yo esperaba que al decirle lo anterior se diera por enterado y tuviera alguna reacción, lo que sucedió. “Bueno, mira pasa a la sala y vete desnudando para que te reconozca, mientras me lavo las manos” Pasé a la sala como me había indicado, me quité la falda y las braguitas que llevaba, dejándome únicamente la camiseta, y me tumbé en la camilla. Cuando entró, se dirgió a la camilla, sin sentarse, como otras veces y de pie delante mío, me agarró las manos y me incorporó hasta dejarme sentada en la camilla, diciéndome: “Desnúdate del todo”. Sin decir nada, me quité la camiseta, a lo que él me ayudo, cuando estuve completamente desnuda, me abrazó y al oído me dijo: “¿Quieres que sea yo con el que hagamos un trío con tu marido?” “Pues si Jose, sí me apetecería contigo, pues te conozco hace muchos años y, la verdad es que cómo me has visto tú no me ha visto nadie más” Por fin mi estratagema había dado resultado. Me terminó de incorporar y ya de pie los dos me apretó contra si, besándome en la boca, recorriendo con su lengua todo mi paladar y mi lengua, yo sentía la dureza de su polla a través del pantalón y sus manos recorrerme los pechos y las nalgas mientras la dureza de su polla se apretaba más y más contra mi. Mi vagina empezó a segregar abundantes jugos y empecé a sentir unas deseos locos de que me penetrase allí mismo sin esperar más, el riesgo de que entrara la enfermera y nos viera en plena follada me producía un morbo tremendo. Mientras seguía tocándome las nalgas y el pecho, le empecé a desabrochar la bragueta y cuando le hube sacado su polla de la prisión que la retenía, le dije que se desnudara mientras me agachaba y me metí su tiesa polla en la boca, subiendo y bajando con mi boca por todo su recorrido y apretando entre el paladar y la lengua su capullo que a esas alturas estaba rojo de sangre y duro como el diamante. Mientras yo se la mamaba, él se empezó a desnudar, quitándose la chaqueta blanca, de médico que llevaba y cuando se hubo desabrochado el pantalón, dejé su polla libre de mi boca y saliendo al despacho me tumbé en el sofá mientras le decía: “Date prisa y fóllame, que te estoy deseando” Tumbada le contemplé cuando venía hacia mi, desnudo, con su polla tiesa y dura delante de él, mojándome todavía más al ver esa polla y saber que en pocos segundo iba a estar dentro de mi, penetrándome, dándome placer, follándome y follándomela. Se tumbó sobre mí, y su polla me penetró sin ningún problema ni espera, pues mi vagina estaba empapada de jugos y abierta, esperándole y su polla estaba también bien húmeda y lubricada de mi saliva. Sentía su polla dentro de mí, atravesándome, follándome, entrando hasta el fondo de mi coño y saliendo casi hasta la entrada para volver a hundirse en mis entrañas, en un vaivén maravilloso que me proporcionaba un placer indescriptible. Cuando empecé a gemir de gusto, su boca, que hasta entonces se había dedicado a chupar uno de mis pezones, tapó mi boca, mientras su lengua penetraba mi boca igual que su polla penetraba mi coño y su mano derecha me agarraba un pezón acariciándomelo entre sus dedos. Me corrí casi de sorpresa, el orgasmo me llegó sin avisar, intenso, fuerte, haciéndo que cerrara los músculos de mi vagina para retener la polla que me daba tanto placer, lo que provocó su orgasmo que hizo que el mío se prolongara más al sentir su leche derramarse dentro de mi, llenándome con su calor espeso. Me encanta sentir el orgasmo de los hombres dentro de mí, sentir su leche caliente y espesa golpear el fondo de mi coño cuando sale a borbotones. Cuando sentí que su polla escapaba poco a poco de mi interior al volver a su tamaño normal en estado de flaccidez, me incorporé y colocándome entre sus piernas, me introduje su polla en mi boca, mamándosela y apretando suavemente sus cojones hasta que su ariete volvió a tener la dureza y grosor que me gustaban para volver a penetrarme,colocándome a horcajadas sobre él y bajando fui introduciéndome su pene hasta sentarme encima de él, siendo yo, entonces, la que subía y bajaba sobre él, sintiendo su polla entrar y salir de mi vagina mientras le decía que me encantaba sentir su polla dentro de mí, follándome, que me acariciara y apretara los pechos, lo que le excitaba aún más, hasta que volvimos a llegar al orgasmo simultáneamente. Descansamos un poco uno en brazos del otro y al levantarnos le dije que ya le avisaría para hacer el trío con mi marido, y que con independencia de ello, siempre que viniera a su consulta podríamos repetir la experiencia de hoy. que tal? Aldo.

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Es tiempo de una historia... La relación con mi ginecólogo siempre había sido un poco especial, pues desde el principio me había dado cuenta que le gustaba y atraía como mujer, si bien nunca me había insinuado nada al respecto, pero eso es algo que las mujeres notamos enseguida en los hombres. Hacía dos meses que me habían operado de la matriz y me tocaba revisión con el ginecólogo para ver cómo seguía de la misma. A mi él, mi ginecólogo, me parecía un hombre interesante y tenía para mi, como sucede con todas las mujeres, pienso, el atractivo de su timidez y ello con independencia de la relación de toda mujer con su doctor de por si especial al ser un hombre que conoce todas nuestras intimidades, ante el cual nos desnudamos periódicamente sometiéndonos a una exploración que es la más íntima de todas. Alguna vez había tenido la fantasía de hacer el amor con él en alguna de las visitas periódicas que le hacía. En aquella ocasión al llamarle para la cita, diciéndole que me venía bien que fuera cuanto antes y a ser posible ese mismo día, me dio cita para última hora de la mañana. Al llegar a la consulta sólo estaba otra mujer delante mío, por lo que supuse que yo era la última de aquella mañana. Mientras esperaba a que llegara mi turno se me ocurrió una idea para hacer que él venciera su timidez. Al cabo de un rato de estar sola esperando, pues la mujer que estaba antes que yo ya hacía rato que había entrado, llegó la enfermera y me indicó que podía pasar. Entré en el despacho y como siempre él se levantó de su mesa y se acercó a saludarme, dándome un beso en la mejilla, a continuación se volvió a sentar en el sillón detrás de la mesa y yo en el de delante y comenzamos con lo típico, preguntándome cómo estaba, si sentía alguna molestia, etc., una vez hubimos terminado con los preliminares, le dije: “Jose, además de la visita por la operación, quería consultarte otra cosa” “Tú dirás” “Pues verás, yo soy una mujer sexualmente muy activa, me encanta el sexo y los juegos sexuales, mi marido y yo formamos una pareja muy liberal en ese aspecto y practicamos toda serie de juegos sexuales, incluídos los intercambios de pareja, además, ambos nos hemos dado libertad para practicar sexo con otros y ambos lo hacemos regularmente. Mi pregunta es si el ser promiscua sexualmente hablando me puede perjudicar en algún sentido, teniendo en cuenta la operación que me has hecho” Se levantó del sillón de detrás de la mesa y mientras se acercaba a mi y se sentaba en el otro sillón que estaba al lado del mío, me contestó: “No especialmente, quiero decir, que por la operación en sí no tienes más riesgo que el que tienes sin la operación, es decir, el practicar sexo con desconocidos tiene de por sí un riesgo, que no es distinto con la operación que sin ella. En fin lo que me dices tiene de por si un riesgo, que supongo que conoces, en lo referente a enfermedades de transmisión sexual. Al decir que eres muy promiscua, ¿qué quieres decir exactamente?” Mientras me iba contestando, observé que mi idea había dado resultado, primero por su mirada, pues me observaba con un interés mucho más sexualmente abierto que el que había empleado nunca y además, por el bulto que se iba formando en su entrepierna. “Hombre, José, ¿qué quieres que te diga?. Cuando digo que soy promiscua, quiero decir exactamente eso, que soy promiscua, que practico sexo con otras personas que no son mi marido, además de realizar intercambios con mi marido y otras personas, hablando claramente que follo con quien me apetece en cada momento, ¿te queda claro?” “Si, si, muy claro. Yo conozco a a migos míos que se dedican a los intercambios de pareja, si quieres te los presento” “No, José, no hace falta, mi marido y yo tenemos un grupo de matrimonios que somos amigos y entre nosotros practicamos el intercambio, lo que es más dificil y lo que nos apetece más ahora es probar a hacer tríos, lo que pasa es que encontrar un hombre, para ello, es más complicado que encontrar matrimonios, pues el tener una amistad es más dificil y plantearle un trío a un amigo que no sabes cómo va a reaccionar, es más problemático”. Yo esperaba que al decirle lo anterior se diera por enterado y tuviera alguna reacción, lo que sucedió. “Bueno, mira pasa a la sala y vete desnudando para que te reconozca, mientras me lavo las manos” Pasé a la sala como me había indicado, me quité la falda y las braguitas que llevaba, dejándome únicamente la camiseta, y me tumbé en la camilla. Cuando entró, se dirgió a la camilla, sin sentarse, como otras veces y de pie delante mío, me agarró las manos y me incorporó hasta dejarme sentada en la camilla, diciéndome: “Desnúdate del todo”. Sin decir nada, me quité la camiseta, a lo que él me ayudo, cuando estuve completamente desnuda, me abrazó y al oído me dijo: “¿Quieres que sea yo con el que hagamos un trío con tu marido?” “Pues si Jose, sí me apetecería contigo, pues te conozco hace muchos años y, la verdad es que cómo me has visto tú no me ha visto nadie más” Por fin mi estratagema había dado resultado. Me terminó de incorporar y ya de pie los dos me apretó contra si, besándome en la boca, recorriendo con su lengua todo mi paladar y mi lengua, yo sentía la dureza de su polla a través del pantalón y sus manos recorrerme los pechos y las nalgas mientras la dureza de su polla se apretaba más y más contra mi. Mi vagina empezó a segregar abundantes jugos y empecé a sentir unas deseos locos de que me penetrase allí mismo sin esperar más, el riesgo de que entrara la enfermera y nos viera en plena follada me producía un morbo tremendo. Mientras seguía tocándome las nalgas y el pecho, le empecé a desabrochar la bragueta y cuando le hube sacado su polla de la prisión que la retenía, le dije que se desnudara mientras me agachaba y me metí su tiesa polla en la boca, subiendo y bajando con mi boca por todo su recorrido y apretando entre el paladar y la lengua su capullo que a esas alturas estaba rojo de sangre y duro como el diamante. Mientras yo se la mamaba, él se empezó a desnudar, quitándose la chaqueta blanca, de médico que llevaba y cuando se hubo desabrochado el pantalón, dejé su polla libre de mi boca y saliendo al despacho me tumbé en el sofá mientras le decía: “Date prisa y fóllame, que te estoy deseando” Tumbada le contemplé cuando venía hacia mi, desnudo, con su polla tiesa y dura delante de él, mojándome todavía más al ver esa polla y saber que en pocos segundo iba a estar dentro de mi, penetrándome, dándome placer, follándome y follándomela. Se tumbó sobre mí, y su polla me penetró sin ningún problema ni espera, pues mi vagina estaba empapada de jugos y abierta, esperándole y su polla estaba también bien húmeda y lubricada de mi saliva. Sentía su polla dentro de mí, atravesándome, follándome, entrando hasta el fondo de mi coño y saliendo casi hasta la entrada para volver a hundirse en mis entrañas, en un vaivén maravilloso que me proporcionaba un placer indescriptible. Cuando empecé a gemir de gusto, su boca, que hasta entonces se había dedicado a chupar uno de mis pezones, tapó mi boca, mientras su lengua penetraba mi boca igual que su polla penetraba mi coño y su mano derecha me agarraba un pezón acariciándomelo entre sus dedos. Me corrí casi de sorpresa, el orgasmo me llegó sin avisar, intenso, fuerte, haciéndo que cerrara los músculos de mi vagina para retener la polla que me daba tanto placer, lo que provocó su orgasmo que hizo que el mío se prolongara más al sentir su leche derramarse dentro de mi, llenándome con su calor espeso. Me encanta sentir el orgasmo de los hombres dentro de mí, sentir su leche caliente y espesa golpear el fondo de mi coño cuando sale a borbotones. Cuando sentí que su polla escapaba poco a poco de mi interior al volver a su tamaño normal en estado de flaccidez, me incorporé y colocándome entre sus piernas, me introduje su polla en mi boca, mamándosela y apretando suavemente sus cojones hasta que su ariete volvió a tener la dureza y grosor que me gustaban para volver a penetrarme,colocándome a horcajadas sobre él y bajando fui introduciéndome su pene hasta sentarme encima de él, siendo yo, entonces, la que subía y bajaba sobre él, sintiendo su polla entrar y salir de mi vagina mientras le decía que me encantaba sentir su polla dentro de mí, follándome, que me acariciara y apretara los pechos, lo que le excitaba aún más, hasta que volvimos a llegar al orgasmo simultáneamente. Descansamos un poco uno en brazos del otro y al levantarnos le dije que ya le avisaría para hacer el trío con mi marido, y que con independencia de ello, siempre que viniera a su consulta podríamos repetir la experiencia de hoy.

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.-Haaa… hayyy… ¡la tienes enorme!... mmpf…-gemía extasiada sintiendo que me abría cada vez mas el coño al meterme de esa manera toda su verga. .-ough… ¡estas riquísima y bien apretada!... ahhh… ¡que ajustada te entra mi verga!... tienes el coño bien cerradito, ahhh…, te lo voy a dejar muy abierto mamacita… .-¡Pues ábremelo y co..ge..me así.. hasta …aden..tro! ahhh… ¡que cogidotas me das! Hayy… tienes una vergota muy rica.-balbuceaba. Yo empujaba mi trasero hacia él para que me entrara toda su verga y mis tetas se rebotaban con sus embestidas escuchándose el golpeteo de mis nalgas al topar en su cuerpo, él sostenía mis abultados senos rozando suavemente mis pezones dándome mucho placer. .-Ahhh… ¡que chichotas tienes, ahhh...- decía jalándome de las tetas al ensartarme su vergota y sin dejar de follarme metía y sacaba su dedo en ni ano.- ahhh… tienes las nalgas bien paradas, ahh.. también te voy a coger por el culo, oughh… Se me erizo la piel al escucharlo, hacia tiempo que yo quería probar la penetración anal aunque me sentí inquieta ya que tenia el pene muy grueso, pero me tenia muy caliente y quería sentir esa vergota penetrándome por el culo, así que decidí darle también las nalgas, separándose de mí se dirigió al tocador tomando un frasco de crema diciéndome: .- ¡Acomódate hermosa!, te voy a coger por las nalgas.-unto crema en su pene y me acomodo boca abajo colocando una almohada bajo mi pelvis dejando mi trasero levantado, me mordía las pompis suavemente mientras metía al mismo tiempo un dedo en mi ano y otro en mi coño estimulándome por todos lados provocándome un delicioso placer. .-¡Ahhh… que rico, mmm… hayy…!.- gemía yo moviendo el trasero hacia los lados. .-¡que nalgotas tan bonitas tienes!, tu culo quiere verga.-dijo sacándome sus dedos. Separo mis nalgas con sus manos y sorprendida sentí su lengua en mi ano, fue tremendamente morboso haciéndome reaccionar con lujuria abriéndome yo misma las nalgas para que me chupara a su antojo, sentía riquísimo su lengua en el culo y me tenia temblando de excitación. .-Ahhh… ah… ¡si quiero sentir tu verga por el culo!, ahh… ahhh...-balbuceaba excitada y fuera de control deseando que me penetrara por el ano. .-¡lo tienes bien cerradito!.... te va a doler al principio.- decía sin dejar de chuparme el ano. .-¡No importa me aguanto!, métemela toda aunque me duela... haaa… mmm… ¡estréname por el culo!... haaa… ahhh…- balbuceaba muy caliente con su lengua hurgando en mi ano moviendo excitada las nalgas para los lados… Colocando su pene en mi ano empezó a empujarlo, no fue fácil pero después de varios intentos pudo meterme su enorme cabecita, grite de dolor sintiendo que me desgarraba, él se detuvo y cuando lo tolere volvió a empujarla metiéndome casi hasta la mitad su enormísima y gruesa verga, sentía mi pequeño orificio totalmente distendido, me dolía pero también sentía rico, él se retiraba y de nuevo me la metía lentamente cada vez mas profundo, hasta que de pronto me la clavo hasta el tope ensartándome la parte mas gruesa de su tronco. .-¡Hayyy… Hayy… no me cabe… me duele mucho… Ougfhh… ahhh… ¡no aguanto!... Hayy… la tienes muy gruesa, hayy… haa….- gemía apretando fuertemente el ano del dolor que tenia, él se quedo quieto con toda su verga dentro de mí, instantes después se me paso el dolor y empezó a cogerse lentamente mi culo, excitada pare mas el trasero gozando del sexo anal. .-¡que culo tan bonito y delicioso tienes!... oughh… y esta bien apretado, ahhh…- y jalándome de la cintura me follaba sacando toda su verga y metiéndomela hasta topar su pelvis en mis nalgas, sentía como me enderezaba todo el recto por lo largo de su miembro provocándome un ligero cosquilleo en el ombligo y una deliciosa desesperación, ya no me dolía sintiendo mi ano totalmente poseído por su enorme pene, me culeo lentamente unos minutos clavándomela toda hasta el fondo y después zafándome de su vergota me acosté en la cama y abriendo las piernas le ofrecí otra vez mi vagina, sosteniéndome los senos enseñándole mis pezones extremadamente parados le dije: .-¡mira como me tienes!... muérdelas y síguete cogiendo mi coñito- quería sentirlo de nuevo en mi vagina, se coloco encima de mí chupando mis pezones y me clavo su descomunal pene hasta el fondo, estábamos muy calientes y cruzando mis piernas por detrás de él lo atraía hacia mí moviendo la pelvis para que me entrara todo su pene al tiempo que pasando una mano por detrás de mis nalgas agarre su verga y le jalaba los testículos cuando me iba penetrando… .-Ahhh… ¡que rico coges mamacita!....-decía mordiéndome las tetas.- ¿te gusta mi verga? .-Sii… me gusta, Ough… nunca me habían metido una verga tan grande… hayy… ¡me siento muy cogida ahhhh!… hayy… ¡te… sien…to muy a…den..tro!... .-Ahhh… ¡que caliente eres chiquita!... oughh… ahhh…. ¡ya no aguanto!... haghh… tu coñito me chupa muy rico la verga… oughh… ¡me voy a vaciar!… Al escucharlo me detuve para bajarle lo excitado, quería que me siguiera cogiendo y me quede quieta, lo abrace hacia mí para que no se moviera, poco después se calmo, coloco mis piernas sobre sus hombros y me la ensarto fuertemente hasta el fondo. .-¡haaa… que parado y duro lo tienes!… hayy… ¡que cogidotas me das!… haaa...- dije escuchando el morboso golpeteo de su pelvis en mis nalgas.

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Canción del amor lejano Ella no fue entre todas, la más bella, pero me dio el amor más hondo y largo. Otras me amaron más, y, sin embargo, a ninguna la quise como a ella. Acaso fue porque la amé de lejos, como una estrella desde mi ventana... Y la estrella que brilla más lejana nos parece que tiene mas reflejos. Tuve su amor como una cosa ajena como una playa cada vez más sola, que únicamente guarda de la ola una humedad de sal sobre la arena. Ella estuvo en mis brazos sin ser mía, como el agua en un cántaro sediento, como un perfume que se fue en el viento y que vuelve en el viento todavía. Me penetró su sed insatisfecha como un arado sobre la llanura, abriendo en su fugaz desgarradura la esperanza feliz de la cosecha. Ella fue lo cercano en lo remoto, pero llenaba todo lo vacío, como el viento en las velas del navío, como la luz en el espejo roto. Por eso aún pienso en la mujer aquella, la que me dio el amor más hondo y largo... Nunca fue mía. No era la más bella. Otras me amaron más ... Y, sin embargo, a ninguna la quise como a ella. jose angel buesa

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Un buen día de invierno, Aprendí a sentirme bien, Y fué gracias a algo, Que en mi alma siempre llevaré... Paseo por mis oidos, Embriagandome de él, Con sus sonidos poderosos, De ella me enamoré... Senti en mi alma el poder, Me sentía como si por nubes caminase... Sensación imborrable... Luciernaga que mi alma iluminase... De música penetrante, Contundente melodía... Hace que me sienta importante, Cuando la escucho cada día... Poderoso y dulce Metal, Que mi alma estremeció, Cuando su sonido y sus letras, Mi corazón encogió... Penetró tanto en mi vida, Que por ello soy lo que soy, Era un alma perdida, Y su musa me guió... Agradezco eternamente, El momento en que conocí, Que existia tal deleite, Inclusive para mi...

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Entonces de pie y siguió masturbándose salvajemente, estirando su pollón, retorciéndolo en sus manos manchadas de semen... hasta que no pudo más y eyaculó de nuevo, esta vez en la mano de Luis quien mantuvo los movimientos de succión sobre la polla de Eva hasta que no manó más leche seminal. Luis aplicó su mano llena del jugo de Eva sobre los labios de ésta, quien lamió y bebió su propia leche. Agotada, se dejó caer en los brazos de Luis, besándolo apasionadamente. Luis seguía acariciando las tetas de Eva, manteniendo los pezones bien erectos. A pesar del agotamiento, Eva comenzó a responder a las caricias, y esta vez, no dio pie a Luis a continuar y tomó la iniciativa. Mientras su polla se alzaba por tercera vez, tomó la de Luis entre sus manos y comenzó a masturbarlo violentamente, mientras obligaba a los labios de Luis a succionar sus pezones. La leche manó de nuevo de las tetas de Eva, quien todavía aumentó el ritmo sobre la polla de su hombre. Por su parte, Luis mamaba todavía con más fuerza, cada vez más excitado por el sabor dulce y espeso mezclado con el tinte más amargo de la piel de los pezones, suave y firme. De pronto, Luis se corrió. Un verdadero río de semen salió de su polla manchando las manos, vientre y pecho de Eva, llegando hasta la bella cara de la mujer. Esta se separó y empezó a lamer cada gota de semen que encontró sobre el cuerpo de su amante. Mientras hacía esto, Luis la masturbaba de nuevo dulcemente. Cuando el pollón de Eva estuvo bien duro otra vez, Luis la tumbó boca arriba, y mientras seguía masturbando a su amante, untó su propia polla con abundante aceite de oliva de la aceitera y esta vez tiernamente, la penetró. Eva, tumbada encima de la mesa, tenia levantadas sus piernas a la altura de los hombros de Luis para facilitar a este su penetración. Los cuerpos de ambos amantes se movían al mismo compás y mientras Luis follaba lenta y metódicamente a Eva, esta veía crecer su propio pene bajo las caricias de las expertas manos de Luis, manos que tan pronto acariciaban el pene o los testiculos de la bella transexual como pellizcaban los duros pezones de su hermoso pecho. Historia Kla Larga me qeda la ultima parte <3

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Él la atrajo hacia sí. Volaron más que tripudiaron, girando y retándose serenos. [...] Ella empujó al pirata hacia la terraza, hincándole la punta afilada en el flanco derecho. [...] —Ah, eres de las nuestras... Si lo quieres, si de verdad lo anhelas, deberás acompañarme. Jack Rackham la haló de un tirón hacia él, a riesgo de acuchillarse el hígado. La daga picó en el canto del balcón y cayó al vacío. El pirata besó a la joven, y le lamió los labios, y le chupó la lengua, introduciendo la suya hasta la garganta. Rodaron enlazados a todo lo largo de la baranda, balanceados por el viento salitroso. Aprovecharon que alguien había dejado abierta la puerta de una recámara que daba a la terraza, las velas del candelabro estaban a punto de extinguirse y a tientas desgarraron las ropas y fundieron sus cuerpos desnudos y sudorosos. A la joven la recorrió un escalofrío muy hondo, detrás del ombligo, una especie de sabrosura perdurable. El pirata besó su cuello mientras la olía, se apoderó de una jarra de porcelana y sorbió grog, lo vertió dentro de su boca, volvió a coger buches de ron mezclado con agua y fue derramándolos en los senos, en el ombligo, entre las piernas. Agitó la lengua por toda la piel, lamiéndola desde los párpados hasta los pies; mordisqueó los pezones, las axilas, serpenteó la lengua en el vientre, escupió en el pubis y absorbió la saliva empantanada en los labios del sexo. La apartó, para contemplarla, le gustaba aquella complexión fuerte, musculosa, tetas redondas y paradas, erizados los pálidos botones rosáceos, la pelvis estrecha y abultada. Por otra parte, a ella le fascinaba la hercúlea figura del hombre, masa fibrosa, sus ojos, su boca, la melena salvaje. Escrutó para ahí, debajo de la pelambrera oscura, un miembro liso de asombrosas dimensiones, brillante, erecto, en la punta una gota transparente y viscosa. Ella saboreó el semen, tirada en la cama abrió las piernas, mostrando el tajo rojo, empapado y resbaloso. Él se acostó encima de ella cuidando de hacerse ligero, y la penetró con suavidad, empujando acompasado, después arremetió con fuerza para volcarse en sus entrañas mientras con la mano derecha frotaba la pepita, ella gemía desmayada en el placer, entonada en lo más ascendente de la excitación. —Vendrás a mi galeón, no te niegues, te irás conmigo y mis tesoros serán los tuyos....

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-Era su hora de comida y ya había terminado de ordenar su papeleo en la sala de delegados. Se encontraba un tanto cansado, después de todo se la había pasado toda la mañana dando vueltas en el instituto de un lado a otro para cumplir con sus deberes. Se sentó en una de las sillas de la misma sala, ordenando enseguida su cabello que a ratos se le venía a la cara, luego de esto tomó el bolso que se encontraba a su lado y sacó de éste un pocillo cubierto por una tapa de plástico. Se levantó llevando el objeto consigo y se dirigió al patio del instituto. Detrás del árbol, en una esquina, una gata estaba recostada bajo la sombra junto a tres pequeños gatitos que bebían la leche de su madre. El rubio sonrió dulcemente al verles, agachándose y saludando con una caricia en el lomo de cada uno de los felinos. Dejó el pocillo junto a otro que, había colocado en la mañana con agua y lo abrió, dejando que los pequeños y su madre comieran lo que estaba en su interior. Los había encontrado hace unos días y, hasta mantas les había traído desde su casa. Le gustaban mucho los gatos, pero, como no podía tener uno, simplemente tenía que cuidar de los que veía por ahí... Continuó acariciándoles por un rato, no tenía hambre y prefería quedarse un poco más-.

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La fiesta No es fácil empezar, después de leer mi historia lo entenderán. Vivía en una pequeña casa, aislada de la ciudad, ya que por la enfermedad de mi madre nos tuvimos que mudar aquí, mi mamá tenía pánico a la gente y se alteraba demasiado. En mi casa somos tres, mi madre, mi medio hermano y yo, mi papá murió cuando yo tenía sólo siete años. Como decía, la casa es pequeña, pero tenebrosa, y mis compañeros de curso lo sabían, por eso insistieron celebrar aquí la fiesta de halloween, a lo cual accedí. Llegó el día, todos mis amigos y yo estábamos en mi casa, pero en mitad de la fiesta a alguien se le ocurrió proponer: - Juguemos a la ouija. Todos aceptaron. Lo preparamos todo minuciosamente, hasta el último de los detalles, ocupamos nuestros puestos y comenzamos la invocación. Increíblemente el testigo respondió inmediatamente a nuestra llamada, se habían cumplido nuestras expectativas. Pero de repente una extraña sensación llegó a mi ser, se escuchaban gritos en la segunda planta, un frío penetró de golpe las almas de todos los presentes y una ráfaga de viento abrió bruscamente las ventanas, todos quedamos impasibles. ¿Qué estaba pasando?, al fin reaccionamos y algunos empezaron a gritar, otros reaccionaron riéndose, como si quisieran creer que todo era una broma. Pero no, en mi casa nunca habían pasado cosas así. Pasados unos segundos, el silencio volvió y los ánimos se iban calmando, pero de pronto uno de nuestros compañeros rompió el silencio, estaba pronunciando palabras que ninguno de nosotros podía entender, parecía que hablaba en latín. Algunos empezaron a reír y otros no lo soportaban más, querían que se callase, pero el no paraba, los ánimos se caldearon de nuevo y una amiga empezó a pelearse brutalmente con un compañero. El panorama era dantesco, unos reían como endemoniados otros gritaban, se peleaban y varios cayeron desmallados, era horroroso e insoportable. Por fin llegó un momento de calma, pero no duro mucho, una nueva oleada de cólera descontrolada invadió a los allí presentes, los gritos aumentaron, ya no se podía más, era horrible, la sangre salpicaba las paredes, el testigo de la ouija se movía solo, pero de forma controlada, pude leer: - Fue un gran error… A pesar de todo lo que estaba ocurriendo en aquella sala, yo intentaba mantenerme tranquila y razonable, pero no aguante mucho, el tablero empezó a temblar bruscamente y de el salió un resplandor, allí pude ver a mi padre, él estaba provocando todo esto, ahora sabía lo que estaba ocurriendo, habíamos abierto la puerta, y él no se iba a peder tan esperada cita por nada del mundo, buscaba venganza…Pero…¿Por qué?. Reaccioné inmediatamente y subí las escaleras de tres en tres, tenía que encontrar a mi madre, pero al llegar al segundo piso la encontré muerta, y mi hermano yacía muerto a su lado. ¿Por qué los mató?... Poco después encontré el diario de mi madre, allí encontré todas las respuestas. Mi madre lo había asesinado, junto con el papá de mi medio hermano, mi padre había cumplido su amenaza… Ahora entiendo los gritos, eran ellos, de un día a otro mi familia y mis amigos habían desparecido para siempre. Nunca olvidaré aquel halloween.

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"Az utolsó óra előtti szünetben, óvatlanul hatalmasat tüsszentettem, és nem csak a zsebkendőm ment tele. Gyakorlatilag alul-felül kiürültem. Fél percen belül penetráns szag terjengett körülöttem. Ha az eredetére fény derül, nekem végem. Oda a respekt, hiába vagyok a legjobb tanuló, hiába a vérrel és verejtékkel megszerzett hely az ökölpiramis tetején, ezeknek mind annyi! A stigma halálig elkísér majd és nem lesz ez nagyon hosszú út, lévén egy perc, és ebbe az egészbe belepusztulok."

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2da parte: Me sentí mareado, pero no dije nada. Ví los libros y quise leerlos, pero su mano se posó sobre mi pierna izquierda, por donde descansaba mi verga que es muy grande, debo decirlo, y eso me ha provocado muchos problemas en mi vida. Tuve una gran erección al instante y ella la notó. Su dedo meñique sudado tocó la enorme punta de mi nabo que estaba por explotar y ya no hubo necesidad de iniciativas. Le tomé la mano y la puse sobre el glande de mi pollón y ella empezó a acariciarlo y cerró sus ojos negros. La besé en la boca y le introduje la lengua mientras ella aceleraba la caricia en mi pene. Me estaba haciendo una buena paja. El suceso me turbó tanto que he olvidado algunas partes. Recuerdo que ya estábamos desnudos y yo la besaba mientras me echaba encima de su cuerpecito, muy delgadito, morenito, apenas con vello en su pubis, pero bien delineado, como de modelo, aunque sus caderas bastante estrechas aún por la edad. Hubo juego de manos y le mamé su coñito 5 minutos hasta vibró y se tensó en un largo orgasmo. Lloró abiertamente y pensé que todo terminaba, pero ella misma me tomó del brazo cuando quise abandonar la cama y me dijo: -’Házmelo, méteme esa gran polla que tienes entre las piernas’. Me volví una bestia, la tomé del pelo y la agarré con rabia sexual. No podía aguantar más, la polla me iba a reventar. Se la intenté meter de golpe y se le llenaron los ojos de lágrimas de lo grande que tengo el nabo. Ella seguía llorando, pero pidiendo más, entonces decidí penetrarla entera. Busqué una crema de manos que estaba cerca y se la unté en sus labios vaginales. Luego le empecé a introducir mi enorme verga. Es muy grande y cabezona y creí que no entraría. Ella gritó alto y sin tapujos y se le bañó de lágrimas el rostro, pero eso me dio más ganas y le metí todo el bate dentro de su coñito, donde algo sonó como tela de plástico reventada y sentí un líquido caliente sobre mi pene. Era sangre, bastante sangre. Creo que la punta de mi pene le estaba entrando hasta en el útero, porque ella lloraba de dolor de verdad y se retorcía, mientras yo la trataba de mantener inmóvil oliéndole el pelo con furia como un animal. Cuando quiso sacar mi pene de su vagina, la penetré , más despacio pero sin parar. Entré y salí como 30 veces, cada vez más profundo hasta que ya no podía más y temí terminar en su interior. Entonces decidí darle la vuelta. La sangre manchaba la sobrecama blanca, pero de nuevo unté crema, esta vez en el huequito blanquecino de su ano. Ella es morenita, pero el culito lo tiene blanquecino, no se por qué. Puse la punta de mi verga en su hueco mientras le agarraba hacia atrás su cabellera. Empezó a entrar con dificultad, pero al final su ano se abrió a mi verga. Sus nalgas son delgaditas y apenas protegen el hoyito en el centro. Entonces le abrí las nalguitas con una mano y le dejé ir todo mi sable dentro del culo. Logré meter todo mi tubo en ella y estuve yendo y viniendo con furia hasta que creía que se había desmayado del dolor, porque dejó de gritar y de morder la almohada y se quedó toda floja. Mi verga estaba toda adentro de su ano y un hilito de sangre resbalaba por uno de sus glúteos tan flaquitos. Así estuve descansando hasta que ella se reanimó un poco, pero no se movía mucho porque decía que le había gustado tanto que estaba en la gloria.

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L'amour est ainsi... il a penetré chez moi kom un secouriste.. il a cambriolé mes joies, onheur, mn envi d vivre, ma confiance.... en partant il m'a laissé la mefiance, des douleurs, des peines, des tristesses, des orgueilles, d la solitude ect.... je demande prkoi est ce moi ki devrait souffrir autant apres tant d preparation d'un coeur si humble, si innocent....... je souffre.. et le pir d ces soufrances.. c's la solitude.. je pensais ke c'etait seulement pour les bad-boys et bad-girls y en avait tt ces crimes.. mais moi, je les entrain d vivre mntnt

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Confecion numero? a quien le importa xD ----------------------------------------------------------- Confieso que cuando trabajé fuera de bogotá un amigo fué a visitarme y llevo creppy y mari.. Fumamos, yo nunca lo había hecho... El caso es que me sentía re perdida en el tiempo y re loca... Nos besamos, empezamos a tocarnos.. El me besaba todo el cuerpo, mordía mis senos.. Era delicioso.. Luego me penetró y sentía que me quería morir de tanta excitación que yo tenía.. Uffff.. Deliciosa cada penetración y cada beso sobre mi cuerpo...... Que gran orgasmos! -------------------------------------------------------------------

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... penetró en mis sentidos como la brisa floral de mayo, llenando de vida y aromas mi alma necesitada del eco de su risa... y en seguida supe que era ella, sí, ella... la que hace que mi espíritu se eleve, como mi corazón que da un respingo con solo sentir su presencia... la que hace arder mi piel bajo la leve presión de las yemas de sus dedos... la única que tiene el poder arrojar luz a mi ceguera en los días de nubes negras... la que provoca una sonrisa en mis labios con solo mirarme... la compañera de mis momentos mejores... el oxígeno que prende las brasas de mi pasión... el abrigo en mis momentos de frío... el lienzo en el que mejor me expreso... la rima de mis versos más sinceros... Sí, era ella... mi amor de ayer, de ayer y de hoy, de hoy de mañana... porque ella eres TÚ.

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Era una mañana y abril sonreía. Frente al horizonte dorado moría la luna, muy blanca y opaca; tras ella, cual tenue ligera quimera, corría la nube que apenas enturbia una estrella. ........................................................................................ Como sonreía la rosa mañana al sol del Oriente abrí mi ventana; y en mi triste alcoba penetró el Oriente en canto de alondras, en risa de fuente y en suave perfume de flora temprana. Fue una clara tarde de melancolía Abril sonreía. Yo abrí las ventanas de mi casa al viento... El viento traía perfume de rosas, doblar de campanas... Doblar de campanas lejanas, llorosas, suave de rosas aromado aliento... ... ¿Dónde están los huertos floridos de rosas? ¿Qué dicen las dulces campanas al viento? ........................................................................................ Pregunté a la tarde de abril que moría: ¿Al fin la alegría se acerca a mi casa? La tarde de abril sonrió: La alegría pasó por tu puerta —y luego, sombría:— Pasó por tu puerta. Dos veces no pasa.

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Ella no fue entre todas, la más bella, pero me dio el amor más hondo y largo. Otras me amaron más, y, sin embargo, a ninguna la quise como a ella. Acaso fue porque la amé de lejos, como una estrella desde mi ventana... Y la estrella que brilla más lejana nos parece que tiene mas reflejos. Tuve su amor como una cosa ajena como una playa cada vez más sola, que únicamente guarda de la ola una humedad de sal sobre la arena. Ella estuvo en mis brazos sin ser mía, como el agua en un cántaro sediento, como un perfume que se fue en el viento y que vuelve en el viento todavía. Me penetró su sed insatisfecha como un arado sobre la llanura, abriendo en su fugaz desgarradura la esperanza feliz de la cosecha. Ella fue lo cercano en lo remoto, pero llenaba todo lo vacío, como el viento en las velas del navío, como la luz en el espejo roto. Por eso aún pienso en la mujer aquella, la que me dio el amor más hondo y largo... Nunca fue mía. No era la más bella. Otras me amaron más ... Y, sin embargo, a ninguna la quise como a ella.

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“Eu tenho um coração bobo escondido sobre uma armadura aparentemente forte, mas penetrável. Quer dizer, eu por inteira sou uma boba que gosta de coisas simples e ao mesmo tempo complicadas, uma contradição. Só espero que me compreenda e mesmo assim me queira, me aceite. Tenho plena consciência de que não sou o tipo de garota que todos os caras estão a procura. Primeiro por que, esteticamente não me considero o tipo de beleza que atrai só com o olhar, mas te garanto, que se eu quiser, te atraio com o que eu tenho por dentro, com a minha essência. E não é querendo fazer uma propaganda de mim mesma não, mas se você estivesse comigo, iria te mostrar coisas novas, coisas que nós dois descobriríamos juntos. Mas aí, com aquele detalhe, você não quebra meu coração e eu não quebro o teu certo? Não tenho muita experiência no ramo do amor, admito. Mas se você quiser me ensinar e tiver paciência, eu posso ser uma boa aluna. Mas não tão boa assim. Se você quiser ver meu lado malvado, também posso mostrar. Acho que o que eu tô tentando dizer desde o começo é que eu preciso de alguém que não desista de mim, o que sinceramente não é tarefa fácil. Eu sei que você pode em algum momento jogar tudo pra cima, e quando aquela garota linda e loira te paquerar você vai se sentir tentando, eu não te culpo, mas eu só quero que você lembre que, se realmente for amor, vamos tentar levar até o final, eu tô disposta, basta saber se você também está. Afinal, basta saber onde você está. Quero teu amor mesmo sem saber, onde e quem é você.” ~ Lohanna M.

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El viejo miraba azorado. Nunca habrá imaginado tener en su casucha una mujer como yo totalmente desnuda. Yo misma estaba asombrada de lo que estaba haciendo, fugazmente pensé en mis compañeras de escuela, que pensarían si supieran lo que estaba haciendo ?? - Caminá un poco que quiero verte así, desnuda Yo me solté el pelo que tenia atado en una cola y comencé lentamente a caminar alrededor de la cama. Me empecé a tranquilizar, me gustaba ver como mis tetas se movían cada vez que daba un paso. - Ven acercate –dijo el viejo sin moverse de donde estaba- Yo obedecí, como si de una orden se tratar. Volví a sentir algo de miedo. Me paré delante de él, el tipo abrió un poco las piernas para atraerme más hacia el. Me tomó de la cintura con suavidad y con una mano me comenzó a acariciar la entrepierna, yo empecé a humedecerme, con la otra mano me manoseaba las tetas. Nunca me habían manoseado así. Por todo mi cuerpo sentía las manos, cerré los ojos y lo dejé hacer. Estuvimos así un largo rato hasta que yo no pude soportar mas y tomando la iniciativa, le tome la pija con una mano y lentamente comencé a sentarme sobre ella penetrándomela en la concha, a la vez que con mis piernas envolvía su demacrado cuerpo. No me importó que no tuviera un condón, solo quería ser penetrada. Podía sentir como aquel trozo de carne entraba en mi cuerpo, cada milímetro aumentaba el dolor y el placer, me parecía que no iba a entrar completa, me detuve, pero entonces mi desconocido amigo, tomándome firmemente de los hombros, me empujó hacia abajo obligándome a comerme con la concha todo su miembro. Pegué un grito entre de dolor y gozo al sentir sus huevos chocar con mis nalgas. Quedé un rato como en éxtasis, aferrada a mi ocasional amante, hasta que lentamente comencé a cabalgarlo, de ratos me detenía momento que el aprovechaba para darme besos de lengua que yo correspondía, no porque me gustase besar a aquel despojo de persona, sino porque me excitaba todo lo prohibido que ello encerraba. Lo seguía cabalgando, el lamía mis tetas, de ratos me tomaba con ambas manos y volvía a meter su lengua en mi boca. Yo en ocasiones me paraba hasta que toda su verga salía de mi, para volver a caer sobre ella. En la habitación solo se escuchaba el ruido de mis nalgas chocando contra sus huevos y mis gemidos, tenía un orgasmo tras otro. De repente el tipo se paró, me alzó y dándose vuelta me puso acostada de espaldas a la cama, me tomó de la cintura, todo sin desenvergarme y empezó una furiosa cojida, yo sentía que toda la habitación daba vueltas, la cama y toda la casucha crujía ante aquella tormenta de sexo. En un momento el viejo, paso sus manos a mis tetas y senti que sus empellones eran cada vez más pausados y más profundos, hasta que sentí un torrente caliente dentro de mi concha y el viejo se acostó sobre mi dando unos golpes mas de verga - Ahí tienes la primera ración de leche, hoy te voy a llenar por todos los huecos - Si, necesito que me cojas toda la mañana, quiero llenarme de tu leche. El tipo saco su verga de mi concha, la acabada había sido mortal, porque todavía le chorreaba semen. - Ponte en “perrito”, te voy a pegar una chupada como seguro nunca te la han hecho. Me imaginé bien como eran las nenas ricas como tu: muy putas, pero mal cojidas. - Haz lo quieras – solo respondí Cuando me di vuelta en la cama, sentí que por mi pierna chorreaba esperma que salía de mi concha. El viejo realmente se había portado. - Pero mire nada más, la nena delicada que se molestaba porque le miraba las tetas en el colectivo, ahora desnuda en mi cama, en cuatro patas esperando que le chupe el culo – decia orgulloso el viejo mientras se limpiaba con la mano las ultimas gotas de esperma y me las desparramaba por las tetas que colgaban de mi cuerpo Yo solo sonreí - A ver puta levanta el culo Yo busqué unos trapos para ponerme a modo de almohada debajo de mí y respingué el culo. El viejo hundió su cara entre mis nalgas y empezó a lambetearme todo el surco, desde la concha hasta el culo, después solo la concha, chupó como si la vida le fuera en eso, yo sentía que iba a acabar de un modo bestial, sentía que algo crecía dentro de mi y de pronto explote, tuve una especie de convulsión, pegué un grito, fue la mejor acabada de mi vida, el viejo tragaba todo lo que salía de mi, flujos, humedades, orín y seguramente su propio esperma. Creo que me desvanecí, porque cuando volví en mi, el viejo me estaba nuevamente bombeando la concha y yo no sabia cuando me había vuelto a penetrar. - La señorita coqueta acaba como una yegua. Así no acaba una nena delicada – se reía orgulloso de su trabajo mi “amigo” Yo solo contesté tirando un poco mas el culo hacia atrás para que la penetración sea mas profunda. - Levantate un poco, quiero ver como se mueven tus tetas cuando te cojo

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#Imagina Perver Parte 3 Niall abrió tus piernas y acercó su rostro a ti para lamer tu clítoris, luego introdujo su lengua en tí. Tú muy excitada gemías y agarrabas con fuerza las sábanas. Luego le bajaste la pantaloneta a Niall y tomaste a willy para introducirlo en tu boca. Mordías de vez en cuando la punta de él, Niall gemía y decía casi a gritos tu nombre. Niall nuevamente te acostó y te abrió de nuevo las piernas, se colocó entre tí y te penetró, al principio lentamente pero al rato sus enbistes fueron más rápidos. Ambos llegaron al clímax y Niall se acurrucó a ti lado y te dio un beso. Niall: te amo. Tú: y yo a ti. Ambos se quedaron dormidos FIN!!! ~bella♥_1D

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Dicen que, hace mucho tiempo, el mullah Nasrudí­n abrió una tienda donde su única mercancí­a eran dos loros encerrados en la misma jaula. Uno tení­a un plumaje espectacular lleno de vivos y relucientes colores y además cantaba maravillosamente, mientras que el otro estaba en un estado calamitoso y permanecí­a mudo. El primero estaba valorado en cincuenta monedas de oro y el segundo en ¡tres mil! Un hombre que pasaba por delante de la tienda, atraí­do por los trinos del loro cantor, penetró en el recinto. Lo primero que observó fue a Nasrudí­n, que dormitaba plácidamente arrullado por la melodí­a incansable de aquel pájaro maravilloso. Lo segundo que le llamó la atención fue la diferencia de precio que habí­a entre aquellas dos aves. Despertó con suavidad a Nasrudí­n y le dijo: — Disculpad mi atrevimiento. Desearí­a compraros ese magní­fico loro cuyo canto no deja de asombrarme. Aquí­ tenéis las cincuenta monedas de oro, ¡contadlas por favor! — Imposible, no puedo vender los dos pájaros por separado —le respondió Nasrudí­n. — ¿Pero, por qué? — Se morirí­an de pena si los separase. — Bien —dijo el comprador —. Pero, ¿cómo explica usted una diferencia en el precio tan exagerada? Pues el más feo cuesta infinitamente más que el más bello y, además ¡no canta! — No se equivoque usted, mi señor. ¡El loro que usted encuentra feo y deplorable es el compositor! ponele me gusta

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Anonimo: El día en que cumplí mis 18 años, fui a buscarlo al colegio donde él trabajaba, después de hablar un buen rato, me dijo que esperaramos .. ya llegería el momento. Desde hacía casi 2 años era el mayor de mis anhelos: estar con él, no me importaba que tuviera 30 años más que yo. Pasaron algunos meses. Llegó el 31 de diciembre del 2002. Desde hacía varias semanas permanecía conmigo a toda hora, mamá había viajado desde principios de diciembre a los Estados Unidos. Esa tarde dormimos, cada uno en su cuarto, hasta las 7, debiamos de prepararnos para una larga noche. Muchas veces nos habiamos bañado juntos, pero no pasaba nada, naturalmente al enjabonarnos o secarnos nos poniamos a mil. Después de ese último baño del 2002, nos vestimos de etiqueta: Solo un guayuco, aquella toalla con la que los indigenas cubren su sexo, y un corbatín. Al ponerme esté último, juntamos nuestros labios por primera vez. Cenamos a la luz de tres velas: Una cena típica del interior del país, buñuelos, natilla, pollo relleno y chocolate. Brindamos al llegar el año nuevo, junto a las 12 uvas nuestros deseos. Y a la cama. Muchas veces habiamos dormidos juntos, pero cuando con sus dientes me despojó de mi ... no se si llamarlo traje, me sentí el hombre más féliz del mundo. estaba con él a mi lado y ese noche verdaderamente dormiría con él. Me levanto en sus brazos y empezó a chupar mi verga, me llevo a la cama y dejándome boca abajo, empezó a cubrirme de besos, los pies, los tobillos, mis piernas, las naldas, mi ano, mi espalda, volvia a mi culo y me lo besaba y me lo chupaba. Yo era virgen, me masturbaba con frecuencia, pero nunca había pasado por mi mente, ni siquiera meterme por el culo un dedo o una esperma. Me ungió con un gel dilatador, yo se lo mamé y con muchas caricias y palabras lindas poco a poco me penetró. De verdad que sentí un dolor muy grande, fuerón mas de dos horas encima mio, no sentía ni siquiera el peso de su cuerpo, pero fué la noche más feliz que yo había tenido hasta ese momento. Nos quedamos dormidos. Y amenecio, yo me desperté primero, lo ví al lado mio totalmente desnudo, estaba boca abajo, sentí un deseo muy grande de penetrarlo. Y así lo hice.

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ELA: “Gosto de escrever poemas quando estou na cama”. ELE: “A cama é dotada de carga poética própria”. ELA: “E são muito parecidas! Já que, tanto na cama quanto na poesia, criatividade é fundamental”. ELE: “Não sei se posso me considerar poeta. Perco-me na métrica. Meus versos são tortos e não sei rimar. Apesar disso, acredito ter certo lirismo”. ELA: “Não se preocupe. Na poesia, não aprecio a vanguarda. Mas, na cama, o que eu quero hoje são os poetas experimentais”.

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Mi novio siempre me dice que mi dulce cara de inocente es de las cosas que más le pone de mí. Llevamos juntos muchos años, y la gran confianza que nos tenemos hace que haya pocas cosas que no deje que me haga. Pero siempre hemos sido una pareja monógama y, por mucho que fantaseemos, no parecía que nunca fuéramos a romper esa barrera. El fin de semana pasado un amigo de Álvaro vino a visitarlo a casa. Los dos se conocían desde la universidad, y aunque ahora vivían en ciudades distintas, aún mantenían el contacto y una buena amistad. Mario, que es como se llamaba su amigo, vivía desde hacía poco en Atenas, y había decidido pasar un fin de semana en Barcelona para visitar a su amigo y para hablar de los viejos tiempos. La noche anterior a su llegada, Álvaro me sorprendió regalándome un precioso conjunto de lencería fina de color rosa. Me pidió que me lo probara, a lo accedí sonriendo sabiendo lo que vendría después. Cuando me estaba desnudando, y poniéndome cachonda a toda velocidad, Álvaro se acercó y se arrodilló frente a mí. Al parecer, no podía esperar a que me probara el conjunto. Debía estar muy cachondo, porque sin decir nada acercó su boca a mi coño y empezó a lamer. Me encanta que me lo coman, así que no hice preguntas. Cinco minutos después me estaba corriendo mientras su lengua me acariciaba el clítoris. ¿Qué te ha pasado para que estés tan cachondo? – le pregunté cuando recuperé el aliento. Nada particular – me contestó. – Tú. Mientras lo decía se llevó la mano a los pantalones y se desabrochó el cinturón. Enseguida se sacó la polla y empezó a menearla frente a mí. Al verla empecé a salivar. Pocas cosas me gustan más que meterme la polla de mi chico en la boca. Me arrodillé frente a él y mirándole a los ojos me la metí lentamente en la boca, mientras me acariciaba el coñito… ¡Qué bien la chupas, joder! – jadeó. – Me siento mal por acaparar tu boquita con ese don que tienes. Cuando dijo esas palabras entendí que quería que fantaseáramos. Sé que a él le gusta imaginarme con otros hombres, y a mí cada vez me atraía más la imagen, así que le seguí el juego frotándome cada vez más rápido. Mmmmmmh…. – me saqué la polla de la boca unos instantes - ¿Debería chupársela a más tíos? – pregunté. – No estaría mal… ¿A quién quieres que se la chupe? Ahhhh…. – Álvaro gimió de placer al oírme hablar así - ¿Se la chuparías a quien yo te dijese? Mmmmh… sí. A quien tú quieras. Y me encantaría chupársela mientras me miras. ¿Se la chuparías a Mario? La pregunta me pilló por sorpresa. Mario llegaba a la noche siguiente, y la fantasía era demasiado realista. Sin embargo, su polla parecía a punto de estallar en mi boca, y yo estaba demasiado cachonda como para cortar el rollo. Sí – le dije mientras le pajeaba – se la chuparía mientras me miras. ¿Y te gustaría? – dijo emocionado, a punto de correrse Me encantaría. Me muero de ganas de tener otras pollas en la boca. Y de que se corran así: mmmmmmm – me la metí hasta el fondo y él se corrió de forma violenta en mi garganta. Tuve un orgasmo en ese mismo momento, sintiendo su semen bajar hasta mi estómago. Fue un momento espectacular, y segundos después nos abrazábamos en la cama hasta caer dormidos. Al día siguiente, como siempre, el juego había acabado, y no volvimos a hablar del tema. Por la tarde llegó Mario, cansado del viaje. Me sorprendió verle cambiado. Estaba más… bueno que la última vez que le vi. Se le veía musculado, moreno y en general más guapetón que antes. Al parecer la estancia en Grecia le estaba sentando bien. Cenamos juntos hablando de los viejos tiempos, y al acabar Mario nos confesó que estaba agotado y que preferiría retirarse a dormir pronto. Le preparamos el sofá cama que teníamos en el despacho y nos dimos las buenas noches. Mientras Álvaro se lavaba los dientes, me puse rápidamente el conjunto de ropa interior que me había regalado la noche anterior. Cuando entró en la habitación sonrió al verme esperándole en la cama en una postura insinuante. Se tumbó frente a mí y empezó a acariciarme los pechos. Lentamente le fui quitando la ropa hasta que estuvo completamente desnudo frente a mí. Su polla estaba preparada, pero le apetecía hacerme un favor. Me besó en la boca, en el cuello, en los pechos, en el ombligo… hasta llegar a mi sexo. Yo me había humedecido rápidamente, así que no pude evitar soltar un pequeño gemido cuando me apartó las braguitas y me empezó a comer el coño. -¿Sigues cachonda por lo de ayer? – me preguntó -Sí – contesté suspirando, sin pensar en qué decía. - ¿Te gustaría que te follara Mario? Aquello era un poco demasiado explícito, teniendo en cuenta que él estaba durmiendo en la habitación de al lado, así que no contesté. Seguro que te gustaría. Tiene una polla enorme, ¿sabes? Tendrías que hacer un esfuerzo para metértela en la boca Mmmmmhhhh…. –gemí. El cabrón me estaba poniendo cachonda. Sabía lo que me ponían las pollas grandes. Yo te follaría mientras le comes la polla –siguió mientras me lamía entera – y seguiría follándote cuando se corriera en tu boca. ¡Aaaaaaaahhhh! Aquello hizo que me corriera con más intensidad de la esperada. No pude reprimir un grito de placer, sin preocuparme de la posibilidad de escandalizar a Mario. Me quedé un minuto tumbada, jadeando, intentando recuperarme del orgasmo. Cuando lo hize, Álvaro estaba de pie al borde de la cama acariciándose la polla. Me senté en la cama delante de él, rodeando sus piernas con las mías. Seguro que te gustaría chupárnosla a los dos a la vez – insistió Álvaro. Me encantaría - contesté pícara. Y en aquel momento me sobresalté. Juraría haber oído un ruido en el pasillo. La puerta de la habitación se había quedado ligeramente abierta, y me había parecido ver una sombra pasar. Me quedé observando la puerta, pero al otro lado estaba oscuro y no veía bien. ¿Sería posible…? Seguro que te gustaría que le despertara para que se uniera a nosotros – siguió Álvaro mientras se pajeaba cada vez más rápido. Yo estaba nerviosa pensando en el ruido que había escuchado al otro lado de la puerta. La idea de que Mario nos estuviera observando me puso muy nerviosa, pero no me atrevía a hacer nada. Álvaro acercaba su polla a mi cara cada vez más, y yo no sabía qué hacer ¿Te gustaría que lo llamara ahora mismo, zorra? – Si de verdad Mario estaba observándonos, cosa que no sabía con seguridad, aquellas preguntas de la fantasía de Álvaro empeoraban las cosas, así que sintiendo un repentino calor entre las piernas ante la emocionante situación, dejé de intentar observar lo que había en el pasillo y por toda respuesta abrí la boca dejando que me la metiera hasta el fondo. ¿No te gustaría tener una polla en cada mano y alternarlas en tu boca? Mhmmmm – afirmé con la boca llena. Álvaro me cogió la cabeza con las manos y empezó a follarse mi boca, mientras yo permanecía quieta. Me pareció oír de nuevo un ruido en el pasillo, justo al otro lado de la puerta, pero esta vez la excitación era superior a la preocupación. Decidida a dar un buen espectáculo si es que realmente había alguien al otro lado de la puerta, bajé mi mano hacia mis braguitas mientras Álvaro seguía follándome la boca. Empecé a frotarme rápidamente pensando en que me estaban observando. Joder, qué puta eres – jadeó Álvaro. Rápidamente se sacó la polla de mi boca y me puso a cuatro patas, mirando a la puerta. Él se colocó detrás de mí mientras yo miraba a la oscuridad del pasillo, dispuesta a ser follada sin saber si había alguien allí. Cuando Àlvaro me penetró gemí como si estuviéramos solos en el mundo. Su polla estaba a punto de explotar, y yo también. Comprendía que era imposible que Mario no oyera mis gritos, pero de alguna manera me daba igual. Me corrí enseguida sintiéndome observada. Álvaro paró unos instantes, mientras yo dejaba de temblar. ¿Estás cachonda? – me preguntó Álvaro sacando su polla, aún dura, de mi interior Más que nunca – respondí escudriñando aún el pasillo. No se oía ni un alma, pero me daba la sensación de que mis ojos se estaban empezando a adaptar a la oscuridad tras la puerta ¿Te estabas imaginando a Mario, verdad? – en ese momento, aún a cuatro patas, noté como su dedo empezaba a acariciarme el ano. Me puse tensa y empezé a excitarme de nuevo. Sí – suspiré –. Definitivamente cada vez veía mejor. Me quedé helada cuando empecé a vislumbrar una silueta tras la puerta. Sería tan fácil, mi amor. Está aquí al lado, y seguro que le encantaría follarte. – Mientras me empezaba a acariciar el coñito, que ya estaba húmedo de nuevo, me metió suavemente un dedito en el culo. Gemí de placer observando el pasillo. Definitivamente había alguien allí, algo se movía. - Podrías tener dos pollas en la boca dentro de unos segundos. – insistía Álvaro. En ese momento lo ví claro. La sombra de Mario se recortaba contra la puerta. Estaba espiándonos, y a la altura de su paquete su mano se movía rítmicamente. No contesté a Álvaro. No podía. Eso ya no era una fantasía. Mario estaba allí, masturbándose mientras me miraba. Yo estaba a cuatro patas mientras mi chico me iba abriendo el culito con un segundo dedo. ¿Ya no me dices nada? – paralizada por el nerviosismo, sólo acerté a emitir un leve gruñido cuando un tercer dedo se abrió camino en mi estrecho esfínter. Tuve un pequeño orgasmo al vislumbrar cada vez mejor a Mario. Estaba completamente desnudo, musculado y sudoroso. Me miraba extasiado mientras se acariciaba suavemente una polla sorprendentemente grande y extremadamente erecta No me atrevía a mirarle a los ojos, pero estaba a punto de ser enculada delante de él. Mi amor, si no me dices nada entiendo que te encantaría que lo despertara – al parecer, Álvaro no se había dado cuenta aún de lo que estaba pasando. Yo no contesté, mi mirada fija en el pollón de Mario. Álvaro sacó los dedos de mi culito, y noté cómo apretaba suavemente su polla contra mi entrada trasera. - ¿Quieres que te la meta por el culo? Mario aumentó el ritmo de su masturbación. Su mano acariciaba su enorme polla cada vez más rápido, a tan solo un par de metros de donde yo estaba, al parecer sin darse cuenta de que lo estaba viendo. No creo que nunca hubiera estado tan cachonda. Métemela por el culo, mi amor. Ábremelo bien. Aaaaaaah… gimió él mientras introducía la punta entre mis nalgas, despacio, con delicadeza. Yo notaba cómo se iba abriendo mi agujerito, y en esa mezcla de dolor y placer perdí el sentido de la vergüenza. Miré a Mario a los ojos y me cruzé con su mirada fija en los míos. Nos sonreímos mientras yo abría la boca para gemir de placer. Mi expresión facial cambió a medida que la polla de Álvaro penetraba en mi culito. Yo respiraba profundamente sin dejar de mirar a Mario como una auténtica puta. Él me observaba hipnotizado sin dejar de pajearse. ¡Aaah! Joder… qué gusto. Métemela hasta el fondo, cabrón. Me encanta. – hablaba como una auténtica zorra mirando a Mario, que parecía a punto de correrse. La sensación de estar a cuatro patas con una polla en mi culo, mirando fijamente al amigo de mi novio, era indescriptible. Cuando Álvaro empezó a aumentar el ritmo de sus embestidas, Mario sonrió. Empezé a gemir cada vez más fuerte, abriendo exageradamente la boca para él. Su polla vibraba de pura excitación. En ese momento Álvaro me follaba el culo cada vez más rápido. Mario pareció desviar su mirada de mi rostro y la dirigió hacia Álvaro. A cuatro patas cómo estaba no pude ver si él se daba cuenta, pero enseguida vi cómo Álvaro dirigía las manos hacia mi cara desde atrás. Me tapó los ojos con ellas, mientras presionaba mi cabeza hacia atrás para clavarme la polla profundamente en el culo. El dolor había desaparecido y sólo existía el placer. ¿Te gusta que te den por el culo?, me preguntó mientras me lo follaba como un salvaje. ¡Síííííííí! – grité sin poder ver nada. Amor, si te pido una cosa… ¿la harás? La haré…- dije jadeando, impulsándome a cuatro patas para ensartarme en su miembro. Abre la boquita. Ahora. ¿Abre la boquita? ¿en ese momento? Álvaro no dejaba de follarme el culito, así que una emocionante perspectiva se dibujó en mi mente. ¿Así? – le dije mientras la abría al máximo – Álvaro contestó con un ronco gruñido de excitación pura. Mis ojos seguían tapados por sus fuertes manos. Y saca bien la lengua- dijo mientras me la clavaba hasta el fondo. La tenía cómo una roca, y mi culito la recibía agradecido. Aaaaaaahhhh… - Saqué la lengua al máximo, con los ojos tapados, jadeando de placer. Mis sentidos estaban atentos a cualquier señal. Me pareció oír una puerta que se abría y unos pasos que se acercaban. Disfrútalo, mi amor – jadeó Álvaro. Noté cómo algo presionaba mi lengua, y mi coño empezó a chorrear. Sólo podría ser una cosa. Con cada embestida de Álvaro notaba más la presión. Lamí como una perrita y enseguida noté un glande grueso que me rozaba la lengua y los labios. Álvaro me destapó los ojos. Allí estaba la polla de Mario, a escasos milímetros de mi cara. Él me miraba a los ojos mientras se la agarraba dirigiéndola a mi boquita. Me moría de ganas de metérmela en la boca, pero estaba nerviosa y no sabía muy bien qué hacer. Álvaro seguía enculándome, y lo único que se oía eran los gemidos, ahora suaves, de los tres. Me estiré para llegar a metérmela en la boca, pero Álvaro impidió que me acercara más agarrándome del pelo. Me quedé así, con la lengua fuera, rozando la polla de Mario, intentando metérmela en la boca pero con Álvaro impidiendo que acercara más la cabeza. Jamás había estado en una situación tan excitante. Ahora, susurró Álvaro.- Mario dio un paso adelante. Cerré los ojos, y mis labios apretaron su glande. La textura y el sabor eran ligeramente diferentes a los de la polla de Álvaro. Me encantaba. Aaaaaaah…. – suspiró Mario. Álvaro iba liberando mi pelo, y pude metérmela un poco más en la boca. La polla de Mario era realmente grande, y me encantó notar cómo tenía que abrir la boca al máximo para que me entrara bien. Aquello fue demasiado para ellos dos. Noté cómo la polla de Mario temblaba en mi boca. Me corro – jadeó. Córrete en su boca – le ordenó Álvaro, fuera de sí. Mario empezó a gritar Noté cómo salía un chorro de semen de la polla de Mario. Casi no me cabía en la boca, pero lo pude retener. En ese mismo momento noté cómo otro chorro caliente surgía de la polla de Álvaro, alojada profundamente en mi culito. Mmmmmmmmmbbbbbbb… - babeé con la boca llena. Los chicos me bombearon con su leche en la boca y en el culito. Tragué todo lo que pude, pero un poco se me escapó de entre los labios. Ambas pollas se corrían violentamente a la vez. Saboreé el semen de Mario, más dulce y líquido que el de mi chico, y poco a poco noté cómo ambas pollas se relajaban en mi interior. Álvaro sacó su miembro de mi culito, y Mario empezó a retirar el suyo de mi boca, para desilusión mía. Noté cómo Álvaro se tumbaba en la cama, pero me pasé unos momentos más chupando la polla de Mario, cada vez más pequeña, saboreándola y limpiándola de su propia corrida. Cuando acabé, Mario se tumbó también. Nadie dijo nada, pero yo estaba inquieta. No me había corrido aún, y no sabía si aquello se podría repetir alguna vez. No quería dejar pasar esta oportunidad. Mario y Álvaro sonreían mirándome, y yo les empujé levemente para que quedaran tumbados el uno junto al otro. Me deslicé hacia los pies de la cama, y me acerqué a sus pollas relajadas. Tal y como estaban tumbados, me quedaban muy cerca una de la otra. Me llevé la de Álvaro a la boca, y chupé. Su miembro no reaccionaba, pero yo disfrutaba igual pensando en lo que iba a hacer cuando se pusiera dura. Después de unos segundos, pasé a la polla de Mario. Sin pensar en nada más, me la metí en la boca. Aún encogida era de un tamaño considerable. Me dediqué a chuparla con cariño, con lentitud. Después de unos minutos, empecé a notar una reacción. Me la saqué de la boca y le sonreí, mirándole a los ojos. Álvaro me observaba. Empecé a pajear lentamente a Mario, mientras mi boca volvía a la polla de Álvaro. Ver cómo se la chupaba a su amigo había hecho efecto, pues ya la tenía más hinchada. Sin dejar de masturbar a Mario, seguí chupándosela a mi novio. Noté cómo crecía y se endurecía en mi boca. Empecé a alternar las dos pollas. Mientras chupaba una, masturbaba la otra con la mano. En pocos minutos, tenía dos barras de acero calientes en las manos. Se levantaron y se pusieron de pie en el suelo. Me bajé de la cama y me arrodillé entre los dos. Cogí una polla en cada mano y las acerqué a mí. Ellos me miraban con expectación, excitados más allá de toda medida. Empecé a chuparles las pollas mirándoles a los ojos. Pasaba de una polla a otra cada pocos segundos, y los tres estábamos cada vez más cachondos. Los dos se acercaban cada vez más a mí, de manera que sus pollas prácticamente se tocaban. Me las acerqué a la boca a la vez, intentando metérmelas al mismo tiempo. Noté sus glandes entre mis labios. Los lamía a la vez, y me imaginé cómo sería que se corrieran a la vez en ese momento. Noté cómo se estremecía mi sexo. Seguí así varios minutos. Me estaba poniendo las botas. Me encantaba chupar dos pollas a la vez, y disfrutaba con las diferencias entre ambas. Cuando me hube saciado, me levanté, sin dejar de cogerles las pollas a mis hombres. Me acerqué al oído de Álvaro y le susurré lo que quería. Sonrió y se tumbó en la cama. Me separé ligeramente de Mario sin dejar de mirarlo. Álvaro se pajeaba tumbado en la cama boca arriba, observándonos a ambos. Le di la espalda a Mario y le cogí la mano. Extendí uno de sus dedos y lo guié hacia mis nalgas. Lo cogí firmemente y, mientras me inclinaba cobre la cama, lo presioné contra la entrada de mi culito. Él entendió el mensaje, y lo introdujo suavemente. Me incliné acercándome a la cara de Álvaro, que seguía masturbándose con la escena. Gemí de placer al empezar a acariciarme el clítoris mientras el dedo de Mario entraba y salía de mi culito. Álvaro y yo empezamos a besarnos apasionadamente. Cuando sentí que estaba preparada, saqué el dedo de Mario de mi agujerito. Me subí a la cama y me dispuse a sentarme sobre Álvaro, pero dándole la espalda. Mario me miraba sin dejar de masturbarse. Me acuclillé sobre la polla de Álvaro, y él la acercó a la entrada de mi culito dilatado gracias a los cuidados de Mario. Lentamente, me dejé caer sobre ella. Su polla entró limpiamente en mi culo, haciendo que me estremeciera de placer. Álvaro me acariciaba la espalda, y Mario se pajeaba compulsivamente mientras yo empezaba a cabalgar a Álvaro lentamente. Empecé a gritar de placer, y me recosté sobre Álvaro. Dejando que mi espalda se apoyara en su pecho. Separé mis piernas. Mario entendió el mensaje. Se subió a la cama y se acercó a mí. La polla de Álvaro estaba alojada en mi culito, y Mario se puso encima de mi y acercó la suya a la entrada de mi coño. Cuando me penetró con aquél enorme miembro, me corrí por primera vez. Mis gritos de placer parecieron animar a los chicos. Álvaro me empujaba hacia abajo para que su polla entrara bien en mi culito. Mario me follaba el coño cada vez más deprisa, mirándome a los ojos, besándome sin parar. Creo que perdí el sentido del placer que me estaban dando. Las embestidas de ambos se alternaban rítmicamente, y yo sentía dos pedazos de carne calientes en mi interior a la vez. Se turnaban para sobarme las tetas, y tras unos minutos tuve el mayor orgasmo de mi vida, rellena completamente y apretando mis agujeros con cada convulsión. No soy muy consciente de lo que pasó después. Recuerdo que tras unos segundos, aún recuperándome de haberme corrido tan profundamente, los chicos se las habían arreglado para colocarme en otra postura. Estaba sentada sobre Álvaro, pero esta vez de cara a él y dándole la espalda a Mario. Mientras la polla de Álvaro me follaba el coño, Mario me empujó hacia adelante. Me besé con mi novio apasionadamente y noté como el enorme pollón de Mario me presionaba el culito. Jamás pensé que algo tan grande me cupiera por ahí, pero entró sin ningún problema. Ahora era Mario el que me daba por detrás, mientras Álvaro miraba fijamente mi expresión de placer descontrolado. Las dos pollas entraban y salían a toda velocidad, vibrando en mi interior y haciendo que me corriera una y otra vez. Cuando finalmente las sacaron de mis agujeros, yo estaba completamente agotada por el placer y apenas era consciente de lo que pasaba. Noté cómo me tumbaban en la cama y acercaban sus pollas a mi cara. Abrí la boca complaciente, sin pensar, exhausta y derrotada. Mario se corrió primero, más suavemente que antes. Su semen goteó desde la punta de su polla hasta mi boca. Álvaro me tomó la cabeza y me la inclinó hacia un lado para que el chorro de Mario me cayera en la cara. No me resistí. Cuando Mario hubo acabado de correrse en mis mejillas, Álvaro me acarició la cara con su polla. Me encantaba sentir su roce húmedo. Poco después me la metió en la boca, empapada de los jugos derramados por Mario. Yo notaba el sabor la leche de Mario en la polla de Álvaro, y dejaba que me follara la boca a conciencia. Enseguida se corrió abundantemente, y me tragué hasta la última gota de la mezcla de sus corridas. Nos quedamos dormidos inmediatamente, yo en medio de los tres. Había sido la mejor noche de mi vida. Mario se fue al día siguiente y no hemos vuelto a quedar con él. Pero cada vez que pienso en nuestro trío me entran ganas de llamarlo.

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3. Aja como se já estivesse na cama O melhor jeito de fazer sexo sem fim é não colocar um começo. Antes do beijo, longe da cama, eles se movem como se já estivessem deitados transpirando a noite. Ou seja, fazem amor com todas as coisas ao redor, deliciam-se com o vinho, piscam de prazer. Ele toca nas coisas como se estivesse tocando nela: com firmeza e delicadeza, sabendo o que está fazendo e para onde vai, mas sem pressa alguma de chegar. Ela abre o sorriso como se estivesse tirando a saia. Então, quando ele começa a penetrá-la, ambos tem a certeza de que aquilo já estava acontecendo. Aí o difícil é descobrir como terminar aquilo que nunca começou

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Soy profesora de enseñanza secundaria, de la asignatura de Cultura clásica. Tenía por aquel entonces 36 años, no soy fina más bien llenita, con unas anchas caderas y un culote redondito, mis pechos son bastante llamativos y despiertan pasiones por los que he podido comprobar. Soy viuda, mi marido murió a los 3 años de casados en un accidente de tráfico cuando iba en viaje de negocios. En mi casa había tenido malas experiencias con el sexo. Digo esto porque estaba ya de mayorcita un poco traumatizada con el tema del sexo. Gracias a que mi marido, cuando éramos novios me respetó siempre, fue comprensivo y fuimos descubriendo las mieles del sexo juntos y pausadamente. Al final llegué a disfrutar mucho con el sexo pero de un modo más bien conservador. Lo hacíamos del modo habitual y sólo los fines de semana. No siempre disfruté de orgasmos, para que él se contentara fingía que me lo pasaba bien. Yo ya era profesora cuando me casé. Los primeros años todos los compañeros notaron mi alegría y simpatía, pero con la muerte de mi marido quedé bastante triste por él y porque me faltaba el sexo. Me masturbaba a menudo pero no era suficiente, necesitaba un hombre, sentirme deseada y querida. Como dije estaba bien físicamente así que notaba las miradas de compañeros y hombres por la calle, aunque yo soy recatada en el vestir. Sin embargo para satisfacerme siempre me compré ropa interior sexy, ligas, medias negras y bragas y sujetadores provocativos. Me miraba al espejo y me desnudaba, mientras me tocaba la vagina y los pechos. Era todo lo que podía hacer. Yo daba clase a chicos y chicas de la ESO de 18 años. Más de un chico me miraba y sentía deseos por mí. Hasta había notado a alguna chica miradas pasionales pero no le di importancia. Hasta que un día Jorge, un chico estudioso, se me acercó a consultar sobre un problema. Yo ese día tenía prisa y no sé cómo se me ocurrió decirle que si podía venir a mi casa que no estaba lejos del instituto. Dijo que le parecía bien, que iría a las 6 de la tarde. Estuve todo el día pensando en el asunto, era un chico atractivo pero había mucha diferencia de edad y aunque era uno de los que me miraban al pasar no sabía si se sentía atraído por mí. Me puse mi vestido más provocador, de seda, casi transparente, falda ceñida negra, medias y zapato de aguja. Me mojaba solo de pensar lo que iba a pasar en unos minutos. Fue puntual, abrí sonriente y noté que se quedó helado solo de ver lo atractiva que estaba. Pasó y comencé a explicarle sus dudas, me acercaba cada vez más a él y le puse mi mano sobre la suya, nos miramos a los ojos. Le dije que para aprobar la asignatura no era necesario que supiese mucho de Cultura clásica, había otro camino más corto. Le puse mi mano sobre su pierna. Estaba muy nervioso y me dijo que estaba dispuesto a hacer lo que fuese. Acerqué mis labios a los suyos y nos besamos suavemente. Nos sentamos en el sofá, a esas alturas mi falda estaba subida de modo que se me veían las braguitas negras. Me acariciaba las piernas y puso su mano sobre mi pecho por encima de la blusa. Nos seguíamos acariciando y besando como desesperados. Estábamos muy calientes. Noté un bulto en su pantalón, su pene rozaba con mis bragas, me empezó a tocar las nalgas y todo el cuerpo con sus manos, los senos por encima del sujetador que aprisionaba mis grandes pechos deseosos de explotar. Manoseaba sobre mi sujetador negro, me acariciaba con timidez, le ayudé con mi mano para darle confianza, mientras uníamos nuestras bocas en un beso húmedo. Mis pechos son grandes pero nada caídos, su aureola es rosa rojiza y cubre gran parte de mis senos… con unos pezones que en reposo son de medio centímetro, grandes y deseables. Pensé que se le salían los ojos. Mi vagina era realmente peluda, hacía más de un mes que no me la había afeitado y mis vellos púbicos estaban todos desordenados… mi culo es más bien grande y blanco. Yo estaba en sujetador braguitas que no cubrían mi vello y medias negras con liguero. Le dije que esperara que íbamos a mi habitación, estaríamos más cómodos. Le quité los pantalones y la camisa, mientras besaba su cuerpo con cariño, como una caricia. Me tumbé en la cama, subí las piernas despacio, las flexionó, mi vagina, quedaba perfectamente a la vista, la vio y se le salían los ojos de pasión, se mordía los labios, babeaba, miró detenidamente aquella vagina, sus labios eran grandes, muy grandes, rosados, húmedos. Se acercó a oler porque el olor que de ella emanaba se podía percibir perfectamente en el ambiente. Mis jugos empezaban a escurrirse por mi entre pierna, puso su lengua allí, la movía despacio, me iba a matar de placer, cerré los ojos y acerqué su cabeza más a mi vagina húmeda, le crucé las piernas detrás de su cabeza, no se podía escapar, quería más, más placer. Mi clítoris se podía ver a simple vista, siempre lo he tenido muy prominente en plena excitación. Creo que se sorprendió de su tamaño, lo tocaba con la lengua, lo succionaba, no pude más, tuve un fuerte orgasmo, me pude a gritar como una loca, se asustó un poco, pero seguía chupando, lamiendo, mamando. De repente se incorporó, se arrodilló en la cama, levantó bien mi culo. Le dije que me acariciara y si quería era todo suyo. La vista era impresionante, aquel culo marrón y grande latía, los labios de la vagina le colgaban, y ya su color era púrpura. Le pedía que me la metiese por ahí. Y así fue, puse su glande apoyado en aquel culazo y de un empujón me penetró. Estuvimos al menos 10 minutos con arremetidas y vaivenes. Fue muy excitante. Finalmente eyaculó en mi trasero, noté el escozor de la leche caliente en mi interior. Quedamos exhaustos, satisfechos, nos dormimos unos minutos. Me levanté, fui al baño y le dije que si quería podía venir a verme a esa hora los martes. Me dijo que no pensaba faltar ni un solo día. Espero que sea así, es mi alumno preferido. Soy profesora de enseñanza secundaria, de la asignatura de Cultura clásica. Tenía por aquel entonces 36 años, no soy fina más bien llenita, con unas anchas caderas y un culote redondito, mis pechos son bastante llamativos y despiertan pasiones por los que he podido comprobar. Soy viuda, mi marido murió a los 3 años de casados en un accidente de tráfico cuando iba en viaje de negocios. En mi casa había tenido malas experiencias con el sexo. Digo esto porque estaba ya de mayorcita un poco traumatizada con el tema del sexo. Gracias a que mi marido, cuando éramos novios me respetó siempre, fue comprensivo y fuimos descubriendo las mieles del sexo juntos y pausadamente. Al final llegué a disfrutar mucho con el sexo pero de un modo más bien conservador. Lo hacíamos del modo habitual y sólo los fines de semana. No siempre disfruté de orgasmos, para que él se contentara fingía que me lo pasaba bien. Yo ya era profesora cuando me casé. Los primeros años todos los compañeros notaron mi alegría y simpatía, pero con la muerte de mi marido quedé bastante triste por él y porque me faltaba el sexo. Me masturbaba a menudo pero no era suficiente, necesitaba un hombre, sentirme deseada y querida. Como dije estaba bien físicamente así que notaba las miradas de compañeros y hombres por la calle, aunque yo soy recatada en el vestir. Sin embargo para satisfacerme siempre me compré ropa interior sexy, ligas, medias negras y bragas y sujetadores provocativos. Me miraba al espejo y me desnudaba, mientras me tocaba la vagina y los pechos. Era todo lo que podía hacer. Yo daba clase a chicos y chicas de la ESO de 18 años. Más de un chico me miraba y sentía deseos por mí. Hasta había notado a alguna chica miradas pasionales pero no le di importancia. Hasta que un día Jorge, un chico estudioso, se me acercó a consultar sobre un problema. Yo ese día tenía prisa y no sé cómo se me ocurrió decirle que si podía venir a mi casa que no estaba lejos del instituto. Dijo que le parecía bien, que iría a las 6 de la tarde. Estuve todo el día pensando en el asunto, era un chico atractivo pero había mucha diferencia de edad y aunque era uno de los que me miraban al pasar no sabía si se sentía atraído por mí. Me puse mi vestido más provocador, de seda, casi transparente, falda ceñida negra, medias y zapato de aguja. Me mojaba solo de pensar lo que iba a pasar en unos minutos. Fue puntual, abrí sonriente y noté que se quedó helado solo de ver lo atractiva que estaba. Pasó y comencé a explicarle sus dudas, me acercaba cada vez más a él y le puse mi mano sobre la suya, nos miramos a los ojos. Le dije que para aprobar la asignatura no era necesario que supiese mucho de Cultura clásica, había otro camino más corto. Le puse mi mano sobre su pierna. Estaba muy nervioso y me dijo que estaba dispuesto a hacer lo que fuese. Acerqué mis labios a los suyos y nos besamos suavemente. Nos sentamos en el sofá, a esas alturas mi falda estaba subida de modo que se me veían las braguitas negras. Me acariciaba las piernas y puso su mano sobre mi pecho por encima de la blusa. Nos seguíamos acariciando y besando como desesperados. Estábamos muy calientes. Noté un bulto en su pantalón, su pene rozaba con mis bragas, me empezó a tocar las nalgas y todo el cuerpo con sus manos, los senos por encima del sujetador que aprisionaba mis grandes pechos deseosos de explotar. Manoseaba sobre mi sujetador negro, me acariciaba con timidez, le ayudé con mi mano para darle confianza, mientras uníamos nuestras bocas en un beso húmedo. Mis pechos son grandes pero nada caídos, su aureola es rosa rojiza y cubre gran parte de mis senos… con unos pezones que en reposo son de medio centímetro, grandes y deseables. Pensé que se le salían los ojos. Mi vagina era realmente peluda, hacía más de un mes que no me la había afeitado y mis vellos púbicos estaban todos desordenados… mi culo es más bien grande y blanco. Yo estaba en sujetador braguitas que no cubrían mi vello y medias negras con liguero. Le dije que esperara que íbamos a mi habitación, estaríamos más cómodos. Le quité los pantalones y la camisa, mientras besaba su cuerpo con cariño, como una caricia. Me tumbé en la cama, subí las piernas despacio, las flexionó, mi vagina, quedaba perfectamente a la vista, la vio y se le salían los ojos de pasión, se mordía los labios, babeaba, miró detenidamente aquella vagina, sus labios eran grandes, muy grandes, rosados, húmedos. Se acercó a oler porque el olor que de ella emanaba se podía percibir perfectamente en el ambiente. Mis jugos empezaban a escurrirse por mi entre pierna, puso su lengua allí, la movía despacio, me iba a matar de placer, cerré los ojos y acerqué su cabeza más a mi vagina húmeda, le crucé las piernas detrás de su cabeza, no se podía escapar, quería más, más placer. Mi clítoris se podía ver a simple vista, siempre lo he tenido muy prominente en plena excitación. Creo que se sorprendió de su tamaño, lo tocaba con la lengua, lo succionaba, no pude más, tuve un fuerte orgasmo, me pude a gritar como una loca, se asustó un poco, pero seguía chupando, lamiendo, mamando. De repente se incorporó, se arrodilló en la cama, levantó bien mi culo. Le dije que me acariciara y si quería era todo suyo. La vista era impresionante, aquel culo marrón y grande latía, los labios de la vagina le colgaban, y ya su color era púrpura. Le pedía que me la metiese por ahí. Y así fue, puse su glande apoyado en aquel culazo y de un empujón me penetró. Estuvimos al menos 10 minutos con arremetidas y vaivenes. Fue muy excitante. Finalmente eyaculó en mi trasero, noté el escozor de la leche caliente en mi interior. Quedamos exhaustos, satisfechos, nos dormimos unos minutos. Me levanté, fui al baño y le dije que si quería podía venir a verme a esa hora los martes. Me dijo que no pensaba faltar ni un solo día. Espero que sea así, es mi alumno preferido. -caperuzzita Otra hizztoriia de mii amiigo ezzcritor

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Perdon a los chicos...es un chiste jajaja -------------------------------------------------- Hubo una vez una neurona femenina que por error, penetró en la cabeza de un hombre. Miró alrededor nerviosa puesto que todo se encontraba vacío y en silencio. '¡¿Hola?!' gritó, pero no obtuvo respuesta. '¿Hay alguien aquí?' gritó un poco más fuerte, pero aún así no obtuvo respuesta. La neurona femenina comenzaba a sentirse sola y asustada y gritó a toda voz, '¡¿Hola, hay alguien aquí?!' Entonces escuchó una voz suave muy, muy distante... 'Estamos aquí abajo

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Esta es una amiga del club de jardineria de mi mama, en ese club hay mujeres de muchas edades y ella era de las menores, tenia entonces 38 años. Se llama Laura y es una mujer hermosa, de cintura delgada, senos grandes y bastante firmes y lo mejor, un culo hermoso. A ella le gusta usar pantalones de mezclilla entallados, por lo que aun antes de cogermela ya habia yo imaginado su bello trasero. Yo la conocia de tiempo atrás, ya que con alguna frecuencia iba a la casa con mi madre. Yo en aquel entonces tenia 20 años. La historia comienza un dia de verano en que yo estaba de vacaciones de flojo en la casa, mi mama me pidio que le llevara a su amiga Laura unos floreros que iban a requerir para una exhibicion ese fin de semana. Haciendome un poco del rogar, accedi, por lo que me puse unas bermudas y una t-shirt y me enfile hacia su casa, que estaba a pocos minutos de la nuestra. Al llegar toque el timbre y fue ella misma la que abrio la puerta. Se notaba que estaba haciendo ejercicio, ya que traia puestos unos pants azules como de lycra , que se ajustaban perfectamente a su lindo trasero, y una camiseta blanca sin mangas. Llevaba su cabello recogido en lo que se conoce como una "cola de caballo". Inmediatamente me di cuenta que no llevaba sosten, ya que sus pezones se alcanzaban a ver ligeramente debajo de su blusa. Ella se dio cuenta que yo me habia quedado viendo su busto porque fingio una tos que me saco de mi trance, al verme sorprendido senti una verguenza enorme, senti como mi cara se sonrojaba y evite a toda costa verla a los ojos. Finalmente le dije que traia unos jarrones que me habia dado mi mama y me pidio los bajara del auto y se los pusiera en una salita en su casa. Mientras bajaba los jarrones no deje de pensar en lo rica que estaba y en la increíble figura que tenia para una mujer de su edad. Cuando baje el ultimo, eran cuatro, me ofrecio si no queria pasar un momento y tomar algo, a lo que timidamente accedi. Me trajo una coca y comenzo a trabajar en los jarrones, poniendo flores y algunas ramas. Yo apenas prestaba atención a sus trabajos, ya que ella me daba la espalda por lo que tenia frente a mi su increíbles nalgas en esos pants tan ajustados. Para cuando acordé, mi verga estaba dura como un fierro y hasta creo que empece a sudar. Ella iba y venia de un lado al otro, trayendo consigo mas plantas y listones. Fue en una de sus vueltas que ella noto mi exitacion, ya que mi ereccion era evidente y el bulto se marcaba en mis bermudas. Ella miro fijamente mi entrepierna y fue entonces en que yo sin pensarlo fingí una tos por lo que ella solto una carcajada. Sin la menor vergüenza volteo a verme y me dijo "Miguel, que es eso que tienes ahí?" Claro esta que en ese momento no pude decir una sola palabra, apenas pude soltar una risilla nerviosa y balbucear algunas incoherencias. Ella guiño un ojo y rio picaramente y como si nada hubiera pasado prosiguió con su trabajo. Comenzo a hacerme preguntas ligeras sobre la universidad y mis vacaciones y mis amigos, etc. Finalmente me preguntó que si tenia novia a lo que conteste que no, que habia cortado unos meses atrás. Me preguntó si mi ex-novia era bonita y la edad que ella tenía. Yo le dije que era una niña muy guapa de 18 años pero que habiamos cortado porque siempre estabamos peleando. Luego ella volteo a verme y se puso frente a mi y sin mas me pregunto que si yo la encontraba atractiva. Me imagino que la respuesta era obvia, ya que mi verga continuaba tan parada como el asta de una bandera, pero otra vez fui incapaz de articular palabras. Yo sabia que mi ereccion era muy notoria, por lo que habia metido las manos en los bolsillos para tratar de disimular. Ella volvio a fijar su vista en mis bermudas mientras sonreia y me pidio que me sentara un momento en el sofa que estaba en la habitación. Yo intente excusarme inventando otros encargos pero ella insistio, y suavemente toco mi hombro empujandome hacia el sofa. Se sento a mi lado y volvio a preguntarme si la encontraba atractiva. Conteste que claro, que ella era una mujer muy guapa y que se notaba que se cuidaba mucho. Todo esto lo dije ahora si francamente sudando y tontamente con mis manos en los bolsillos, aunque ahora la ereccion era imposible de ocultar; mis bermudas parecian una tienda de acampar. Ella tomo mi brazo y sacando mi mano de las bermudas dijo "Eso que tienes ahí no es tu otra mano verdad?" En ese momento toco ligeramente con su mano mis bermudas por lo que yo me puse de pie de un solo salto, ahora si con la firme resolucion de salir inmediatamente de la casa. Ella volvio a reir y tomando mi brazo nuevamente hizo que me volviera a sentar. Me dijo que no me preocupara, que solo queria platicar conmigo. Que ella estaba sola en la casa ya que su marido estaba trabajando y sus dos hijas estaban de campamento de verano. Estabamos pegados el uno al otro, por lo que de vez en vez sus pechos rozaban mi camisa. Yo estaba confundido entre la vergüenza que sentia y al mismo tiempo lo caliente de todo mi cuerpo. Por una parte queria salir corriendo pero por la otra apenas podia contener las ganas de lanzarme sobre ella. Me platico que su marido era 10 años mayor que ella, y que últimamente el no habia podido darle lo que una mujer de su edad necesitaba. Yo no podia creer lo que me estaba pasando, y hacia una esfuerzo enorme por verla a los ojos y no perderme en esos pechos que me apuntaban fijamente. Volvio a acariciar mis bermudas y esta vez no puse resistencia. Creo que el saber que estabamos solos en la casa me habia dado algo de tranquilidad, ademas que estaba yo a mil; pensaba que si ella volvia a tocarme una vez mas terminaria ahí mismo en el sofa. Al ver que yo la dejaba tocarme, procedio a hacerlo con mas fuerza. No estoy seguro que me decia, ya que yo estaba atonito ante la situación, pero recuerdo que ella seguia acariciandome el short mientras intercambiaba miradas conmigo y con mi bulto. Dijo algo sobre lo hermosa que era la juventud, y que recordaba cuando hacia el amor a mi edad. Que entonces los muchachos no tenian problema para tener una erección, como yo en ese momento. Prácticamente sin que yo me diera cuenta ella ya habia desabrochado mis bermudas y ahora solo mis calzoncillos separaban sus manos de mi miembro. Aquí hago un pequeño comercial: probablemente no tengo la verga más grande de la ciudad, pero si me defiendo. Ella me veia con unos ojos enormes, como si tambien apenas pudiera contener las ganas de montarse sobre mi. Siguió sobandome hasta que saco mi verga de mis boxers y comenzo a masturbarme suavemente. Todo esto pasaba mientras yo tenia mis manos a los lados, sin siquiera haber intentado tocarle sus pechos. Fue cuando ella saco mi verga que empece a tocar torpemente sus senos, finalmente se quito su camisa y pude gozar de una imagen sin igual, unos senos grandes y bastante firmes, de pezones rozados que se ponian duros conforme yo los acariciaba. De repente, ella se levanto, me dijo "Esperame" y salio de la salita. Yo me asusté, en una fraccion de segundo me imagine a su marido llegando a la casa y las terribles consecuencias que vendrían, ¿como explicar en mi casa que estaba yo haciendo? Sin pensar me abroche las bermudas y me dispuse a buscar salir tan pronto me fuera posible. Ella regresó unos segundos después, sus hermosos pechos moviendose rítmicamente a cada paso que daba. "¿Qué haces?" me pregunto. "Sientate por favor que ahora no me dejas asi!" Confundido le pregunte que ha donde habia ido, que si habia llegado alguien, en ese momento rio a carcajadas y me mostró el condon que habia traido. No pude más que echarme a reir, no supe si de nervios o de felicidad, pero el caso es que reimos juntos. Me senté nuevamente en el sofa y fue entonces que ella se quito sus pantalones… no lo podia creer! Que nalgas mas ricas tenia yo frente de mi. Llevaba puesta una media tanga blanca que dejaba ver sus redondeces, le dije lo hermosa que era y lo mucho que siempre me habia gustado. Mientras ella se desvestía yo hacia lo propio, me baje las bermudas hasta los tobillos y me quite mi camisa. Al ella desprenderse de su tanga pude ver su hermosa concha, con su vello pubico perfectamente cuidado. Se hinco frente de mi y tomando mi verga le dio un suave beso, no la mamo, solo la beso. Me puso el condon y se sento sobre mi, dandome la espalda. Con su mano guio mi verga a su vagina y empezo a culear. Comenzo con gemidos timidos pero al final gritaba de placer. Yo al ver esas nalgas sobre mi enloquecia de placer, sentia que iba a estallar en cualquier momento. Lo que empezo suavemente se convertia en un ritmo frenetico, donde ella era la dueña de las acciones, ya que al estar montada sobre mi ella era la que marcaba el ritmo y la profundidad. Cuando crei que ya no soportaria mas le dije "Ahora me toca a mi", me levanté y la puse de rodillas en el sillón, así la penetré "de perrito". Tomando su cadera con fuerza, introduje mi verga lo más profundo que pude. A ella le gustaba pues jadeaba y reia de placer. Yo sudaba profusamente y hacia un esfuerzo enorme por no venirme. Finalmente no pude más y exploté en el condon. Estaba exhausto por lo que cai rendido en el sillón. Ella, igualmente cansada, se sento a mi lado y me alcanzo una toalla que utilice para limpiarme el semen. Acordamos que guardaríamos completo secreto del episodio, y que de lo posible lo repetiríamos nuevamente en algun motel para poder coger a gusto. Cosa que hicimos, pero eso, es otra historia… Papy...

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No había abierto aun Request, pero una lectora me pidió si le podía hacer una, y teniendo en cuenta lo que pedía, pues me sentí generoso. Quería un encuentro salvaje con el escritor Angel Blackwolf, así que lo tuvo :p Por cierto. El 10 de enero abriré huecos para comisiones, y esta vez con algunas novedades. Una fan muy entregada. Todo escritor llegado el momento, tiene fans. Unos más asiduos que otros, y algunos incluso, con un interés más personal. Para Ángel Blackwolf, un escritor no humano, por su aspecto de licántropo, y dos pequeños cuernos en la cabeza, los encuentros con sus fans, en exposiciones de sus obras, son algo normal. Pero de vez en cuando, se encuentra con fans, que desean conocerlo mejor, o mejor dicho, en privado. Durante una de sus últimas exposiciones en una gran librería, se percató de una chica no le quitaba ojo de encima, así que aguardó a que esta moviera ficha y se acercara. -¿Podrías firmarme el libro, y dedicármelo? –Le preguntó esta, acechándose a la mesa donde Ángel recibía a los fans. -Por supuesto. ¿Cómo te llamas? –Le preguntó Ángel cogiendo el libro de sus manos, y mirándola a los ojos. -Ruth. Soy una gran admiradora de tus historias. -Seguro que si… Ruth, ¿eh? ¿Te gustaría alguna dedicatoria en especial? -Mmm… Quizás alguna que no suelas entregar a cualquier fan. –Le indicó Ruth haciéndole un giño. -Mmm… Quizás tenga algo en mente, si no tienes problema con esperar a que este lugar cierre. -Esperaré. -Bien. Busca un lugar donde ponerte cómoda. Escuchando esto, Ruth se marchó lentamente, siguiendo Ángel con la mirada, el vaivén de su trasero y caderas. -Ya lo creo que voy a darte una dedicatoria… especial. –Pensó relamiéndose, sin apartar la mirada de ella. Algunas horas después, cuando ya el establecimiento estaba por cerrar, y los clientes se dispersaban, Ángel recogió sus cosas y salió a la calle, encontrándose con Ruth, que esperaba pacientemente. -Disculpa por la espera. –Le indicó Ángel acercándose a ella. -Descuida. No ha sido tanto. –Expresó ella colocándose a su lado, y rodeándole el brazo, sin dejar de mirarle a los ojos. -Así que mi admiradora número uno, quiere algo especial de mi… -Le indicó Ángel sujetándola del mentón-. ¿Qué edad tienes? -Treinta y siete. -Buena edad. No quiero malos entendidos, así que te lo preguntaré. No soy humano, pero soy macho, y puedo oler perfectamente tu feminidad llamándome. –Le indicó colocándose frente a ella y mirándola, mientras deslizaba las manos por su contorno, hasta que llegar a sus posaderas donde asió fuertemente las garras- ¿Estas dispuesta a seguir adelante con esto? -Sin lugar a dudas. Cada vez que leo una de tus escenas de cama, no puedo más que imaginarme como tiene que ser hacerlo con alguien como tú. –Expresó ella deslizando una mano por el pecho de él. -Perfecto. Admito que tengo curiosidad, por ver que hay bajo tu ropa. –Expresó Ángel con sonrisa siniestra, mirándola de la cabeza a los pies-. Ven. Tengo habitación en un hotel aquí cerca, donde nadie nos molestará. Sin decir más, ambos se dirigieron a la habitación de hotel, donde apenas Ruth entró, Ángel la rodeó por la cintura pegándola a su cuerpo. -Ven aquí. –Le indicó olisqueándole el cuello-. Hueles muy bien, y percibo que hace tiempo que no copulas con nadie. -Me estaba reservando para ti. –Expresó Ruth enrojeciéndosele la cara, y estremeciéndose todo su cuerpo, al sentir la lengua de Ángel por su cuello. -Que amable por tu parte… -Susurró Ángel, rasgándole toda la camisa por el centro, con una uña, y cortándole el sostén, dejándola expuesta a él-. Hacía mucho tiempo que no tenía el placer, de disfrutar del cuerpo de una humana. -No… No te contengas conmigo. –Susurró Ruth, sujetándole la cara con ambas manos, y besándolo en los labios. -Te aseguro que nunca me contengo. No perdamos más el tiempo. Diciendo esto, la cogió en brazos y la llevó hasta la habitación donde tras dejarla sobre la cama, se desvistió, quedándose desnudo y observando como ella lo miraba, ligeramente intimidada. -Sin ropa impones mucho más. –Susurró Ruth, justo cuando él se subió al colchón, y la dejó entre sus piernas y brazos. -Es pronto para que empieces a estremecerte. –Expresó Ángel, deslizando una garra por el cuerpo de ella, y de un zarpazo, rasgándole el pantalón y la ropa interior-. Es hora de probar el postre, antes de la cena. Diciendo esto, Ángel le separó las piernas, y elevándole el cuerpo, comenzó a lamerla entre los muslos hasta que llegó a su vagina. Ruth gemía y jadeaba con cada lamida, y cuando él finalmente le metió toda la lengua, alcanzando lugares que ella no creía posible, gimió ruidosamente, agarrándose con ambas manos, fuertemente a las sabanas. -Oh, sí. Deliciosa. –Expresó Ángel relamiéndose, y sonriendo al verle el rostro jadeante-. Voy a divertirme mucho, haciéndote totalmente mía. -Ahh… ahhh… En… En mi pantalón, tengo condones. -¿Condones? Debes estar de broma. –Expresó inclinándose hacia ella, y dejando el hocico ante su cara-. Esos trozos de plástico, son para los humanos. -Pero… Pero… -Expresó ella sorprendida. -Ahora eres mi presa, y no te dejaré ir, hasta que haya terminado lo que hemos empezado. –Le indicó soltándole el cuerpo, y agarrándole los pechos-. Querías saber cómo era hacerlo con uno de mi especie, y te aseguro que eso tendrás. Ruth entonces miró hacia la cintura de él, y vio como el miembro ya sobresaliendo palpitaba y goteaba, indicio que él estaba más que preparado para tomarla. Lo miró a los ojos, y comprendió que ya no había vuelta atrás. Era una bestia salvaje que solo buscaba aparearse, y para bien o para mal, es lo que ella había buscado. Ángel se abalanzó sobre ella, y mientras le lamia el cuello y pechos, fue situándose en posición. Ruth se sobresaltó al sentir el miembro caliente y húmedo buscando la entrada, y sin esperarlo, este la penetró de una sola estocada, llegando hasta el interior de su útero. Sus manos se cerraron con fuerza sobre el pelaje de la espalda de Ángel, y en ese momento, el comenzó a mover las caderas. -¿Que se siente? –Preguntó Ángel, sin detener los movimientos, mirándole el rostro jadeante. -¡Ahhh…! ¡Ahhh…! Que… Caliente y grande. –Expresó Ruth intentando recuperar el aliento en cada envestida. -Eso es, pequeña. Apriétamela bien con tu cuerpo. El cuerpo de Ruth literalmente revotaba con cada envestida, y sus jadeos y gemidos llenaban la habitación, acrecentando las ganas de Ángel por poseerla por completo. Entonces él se colocó de rodillas, y elevándola como si fuera una muñeca, continuó tomándola, mientras ella intentaba agarrarse a él. Varias lágrimas se deslizaban por el rostro de Ruth, y la saliva se escapaba de su boca con cada jadeo. Sentía su cuerpo arder, y el miembro de Ángel parecía llenarla cada vez más, con cada segundo que pasaba. Entonces lo sintió. Una enorme presión en su interior empezó a crecer. Debía tratarse del nudo, y eso solo podía significar una cosa. -Ahhh… Si… Si… eso es. Preparate a ser impregnada. –Expresó Ángel agarrándola fuertemente por las nalgas, clavándole varias de las uñas. -No… Espera. No lo hagas o…. –Intentó decirle Ruth, cuando sintió un torrente ardiente inundándola. -¡Aaahhh! Recibe toda mi semilla, y preñate. –Expresó Ángel tumbándola de nuevo, y dándole varias y enérgicas estocadas, provocando que parte de su esperma, se deslizara por los muslos de ella. -Ahh… Ahhh… Lo has hecho… -Susurró Ruth totalmente extasiada, sintiendo cada chorro, llenándola aún más. -Ufff… Si. Así debe ser siempre. –Le indicó Ángel lamiéndole la cara-. Seguro que ahora eres más feliz, con mi autógrafo especial, bien plantado dentro de ti. -No… No tenía idea de que pudiera ser tan intenso. –Expresó Ruth sujetándole la cara, y chupándole la lengua. -He he… Buena chica… Ahora descansa un poco mientras nuestra unión desaparece, ya que después te lo haré por el resto de la noche. Al escuchar esto, Ruth no pudo evitar tragar saliva, ya que si todas las siguientes veces iban a ser como esa, es posible que jamás pudiera disfrutar de nuevo con un humano. Como bien le había dicho Ángel, apenas su miembro se relajó y ella quedó libre, apenas le concedió unos pocos minutos, antes de volver a caer en sus garras. Una y otra vez, Ruth fue tomada salvajemente, incluso cuando las fuerzas en su cuerpo prácticamente habían desaparecido, volviéndose una muñeca totalmente bajo su control. Al término de la noche, tras ser tomada numerosas veces, y ser sodomizada otras tantas, su vientre quedó bien hinchado, como recordatorio de todo lo que había recibido. Permanecía sobre la cama, jadeando y gimiendo, con algún que otro arañazo sobre el cuerpo, y empapada en sudor, por el calor que sentía en su interior, y el agotamiento físico y mental. Ángel permanecía a su lado, acariciándole el cuerpo y el vientre, y de vez en cuando hundía su lengua entre los labios de ella. A medio día del día siguiente… -Ahhh… Eso ha estado genial. –Expresó Ángel estirándose ante la cama-. Me gustaría repetir más veces, pero tengo trabajo que terminar. Descuida. Puedes quedarte en la cama si lo necesitas. Marchate cuando gustes, pero que sepas, que si al regresar aun sigues ahí, no desaprovecharé, y tengo mis dudas de que tu cuerpo y mente lo resistan. He he. Bueno, que pases un buen día. Siempre es agradable, encontrar fans tan entregadas. Y riéndose, Ángel se marchó, dejando a Ruth en la cama con todo el cuerpo dolorida, y aun cansada. -Diantres… Ay… Mi culo… Expresó intentando incorporarse-. Anoche llegó un momento que ya no sentía dolor, pero ahora todo ese sexo salvaje me está pasando factura. Ufff… Espero que esto sea algo pasajero, o tendré serios problemas. –Expresó tocándose el vientre aun hinchado-. Se… Será mejor que me marche, o acabaré como su perra personal. O quizás… Permaneció sentada en la cama pensando en todo lo sucedido, y aun con las dudas rondándole la cabeza, se dirigió al aseo para lavarse.

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A aguá do chuveiro pode danificar seus cabelos?Quem tem cabelos afro e está tendo sérios problemas devido ao fato de que a água que ela usa para tomar banho contém calcário e outras substâncias que causam danos à pele e cabelo. Isso é um problema muito comum, principalmente em países do hemisfério norte, que tratam sua água com minerais “duros”. Nos EUA eles se referem a isso como “hard water” e existem filtros para o chuveiro que ajudam a resolver este problema. No entanto, mesmo que a água de seu chuveiro não tenha calcário, a água estraga o cabelo. Cabelo precisa de hidratação, no entanto, em muitos casos, água pode danificar o cabelo e quanto mais danificado o cabelo, mais danos a água pode causar. Cabelos saudáveis absorvem cerca de 31% do seu peso de água quando submerso, cabelos danificados, por serem mais porosos, absorvem 50%! Consequentemente, os fios perdem sua força de tracção devido a água e ficam com o tempo, elásticos. Pentear os cabelos quando ainda estão molhados piora ainda mais a situação e causa quebra. Outro problema causado pela água, é que ela faz o córtex do fio de cabelo inchar e isso causa a gradual estafa das fibras capilares e eventual quebra dos fios. Água tratada com minerais, geralmente carbonatos dos iões metálicos, cálcio e magnésio reage com sabonete e surfactantes causando resíduos que eventualmente formam uma camada escamosa sobre os fios e couro cabeludo. Isso leva o cabelo a ficar mais ressecado, pois óleos e condicionadores não conseguem penetrá-los e também causa a quebra dos fios, que ficam com as cutículas endurecidas por causa do resíduo. Água tratada com cloro também danifica os cabelos, deixando-os mais ressecados, fragilizados, embaraçados e sem brilho.

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Haciendote la dormida Era de noche en un fin de semana, yo estaba en casa viendo la televisión cuando de repente empece a sentir un calor sofocante que recorría todo mi cuerpo era una excitación total, mipecho se acelero y mi corazón empezó a palpitar mas rápido, sentí el deseo de hacerte mía, no aguante mas y fui a tu casa; ya se encontrabandormidos todos, como un ladrón empece a escalar hacia la ventana de tu cuarto, allí estabas tu, la mujer mashermosa que había visto en mucho tiempo, estabas acostada con una bata diminuta, con la cual se miraba perfectamente tu culo, estabas boca abajo el hilo de tu tanga se metía entre tus nalgas y la silueta de tu espalda se miraba perfecta, mi verga se empezó a endurecer y mi mente comenzó a pensar como te iba hacer el amor, abrí la ventana poco a poco sin hacer ruido para no despertarte, me introduje en tu cuarto y empece amirarte mientras me tocaba mi vergasobre el pantalón, Ufff...... que excitación sentía en mi cuerpo, ya no podía mas era demasiado morbo mi sexo me quemaba, me costaba respirar. Me senté en tu cama despacio para nodespertarte, empecé a tocar tus nalgas con la yema de mis dedos y milengua recorría tu culo, te puse saliva en el, mi dedo empezó a tocarlo, pocoa poco te fui penetrando, mientras miotra mano acariciaba mi miembro caliente y duro. Entreabriste los ojos como para no darme cuenta que estabas despierta, yo me hice el que no vi, seguí mamandote el culo y penetrándote con mi dedo, tu pecho te iba a estallar, estabas nerviosa no sabias que hacer, tu respiración se aceleraba mientras te penetraba. De repente te moviste, yo me asuste, pense que te ibas a enojar, pero no fue así Te pusiste boca arriba y abriste las piernas de una manera natural, como si siguieras dormida, tus ojos se mantenían cerrados, eso me puso a mil. Una de mis manos comienza a subirtela bata hasta dejar una de tus tetas al aire. Bajo la cabeza y empiezo acariciarte el pezón erecto, con la punta de la lengua, dándote la mejor de las caricias. Paso mis labios sobre él y lo comienzo a besar muy suavemente, me lo meto en la boca y mi lengua juguetea con él. Me siento sobre tus piernas, apenas rozándolas y te levanto completamente la bata. Mis manos seposan sobre tus pechos y los masajeo lentamente. Me paro de la cama y me bajo el pantalón dejando caer mi verga al aire, empiezo a masturbarme subo y bajo mi piel y me la ensalivo, tu me vez pero cuidándote que no me de cuenta. Estabas tan caliente que tus líquidos empiezan a escurrir de tu sexo y mojan la sabana, me dirijo a tu vagina y te quito tu tanga, lentamente, no me dijiste nada, te quedaste muy quieta como si estuvieras dormida. No finjas mas, se que estas despierta abre tus ojos y mámame la verga, te comente. Abriste tus ojos y te quedaste callada solo abriste tu boca y sacando la lengua me dirigí hacia ti, con una mano me agarraste la verga desde el tronco y con la otra me acariciabas mis huevos, te penetre por la boca, con tu lengua me lamías mi tronco mientras yo te acariciaba tu vagina con mis dedos. Meteme tus dedos, ahghhh, metemelos, hazme tuya. Coloque 2 dedos en tu vagina y te penetre de golpe, salvajemente, los continué metiendo hasta que explotaste en un delicioso orgasmo. Me concentre el placer que me ocasionaba tu mamada, succionabas mi verga con tu garganta, te metías todo mi sexo en tu boca y con la lengua jugabas con ella. Cerré los ojos para disfrutar al máximo, tu experiencia al mamar hacia verte como una callejera, eso me excitaba, sabia que lo que me estabas haciendo lo habías aprendidoconmigo, nada mas conmigo. Te la sacaste de la boca y me dijiste: Ya estas listo amor, penetrame con tuverga esta durísima y caliente, hazmetuya, quiero sentirte dentro de mi. No lo pense dos veces, antes de penetrarte mi boca se dirigió a tu concha, estaba empapada de tus líquidos y tus labios vaginales se sentían hinchados, listos para mi lengua. Empecé a mamarte, te estremeciste de placer, vi como te mojaste tus dedos con tus líquidos y los dirigiste atu culo, te empezaste a penetrar por atrás, eso te gustaba, el auto placer, que te ocasionabas era bueno para nuestra relación, Encontré tu botoncito y me lo metí a la boca, te lo mordía con mis dientes sin causarte dolor, mas agarraste del pelo y me untabas mi cara en tu concha Ahhhgggh....... ­.ahggh....... así, así estoy a punto de explotar amor, sigue mamando mi concha.......ag ­hhhhghh...... Te quedaste callada, volteaste a verme tu respiración se detuvo, tus piernas se endurecieron y levantado tus nalgas apoyándote con tu espaldame mojaste la cara con un delicioso orgasmo, todo me lo comí, vi. como tus líquidos salían con presión de tu concha. Rápidamente me acomode entre tus piernas y te penetre como caballo salvaje Agghhhhgh que rico y húmedo se sentía tu concha, mi verga se deslizaba con suavidad como debe deser, mientras te penetraba, con tus uñas me acariciabas mis huevos y conla otra mano acariciabas tu cuello y el pecho apretabas tus pezones y te los llevabas a tu boca mordiéndolos con suavidad Después de un rato así, cambiamos de posición te pusiste en cuatro y te abriste las nalgas con tus manos, te penetre por tu apretado culo, te la metí despacio ya que estabas muy sensible y te dolía la penetración, Ahgggghhh, que rica sensación te dolía pero con la excitación que sentías el dolor se convirtió en placer, el rico placer que da una cojida por detrás, poco a poco lentamente alcance a meterla toda, tu mordías la almohada para no gritar y nos descubrieran te acariciabas tu clítoris y te penetrabas con tus dedos mientras yo te daba un rico masaje en la espalda, te estaba rompiendo el trasero, sentía como mi polla caliente se introducía por tan pequeño holló. Me muevo mas rápido, las envestidas hacen que tu cuerpo se estremezca, ya no sientas dolor solo placer Dame más fuerte, quiero sentir tu polla más adentro, follaje más rápido!!!- ya no sabias lo que decías era demasiado placer el que sentías. Ya no aguante mas, te dije con mi vozentrecortada, ....ahghhhh ya no puedo, voy a terminar, voltéate amor te quiero chorear tus senos, complaseme, soy tu hombre y vas hacer lo que yo quiera... Te la saque de tu culo y de un salto quedaste con tus pechos de frente a mi, te los agarraste con tus manos y sacabas tu lengua alcanzándote tus pezones, yo me agarre mi polla y empecé a sobarmela, jalándome el cuero, me la acomode en tus pechos y...... .ahghhhhh, que rico, mi verga empezó a palpitar en mis manos y mis chorros de esperma calientes empezaron a caer en tus pechos, con tu lengua te los limpiabas, con una mano te los untabas en tus pechos dándote un ligero masaje circular, cuando viste que ya no salía mas semen, me pediste mi verga y te metiste en tu boca, toda se introdujo en ella Mmmmmmm, shhsss, mmmmmmm, se escuchaban gemidos salir de tu boca, succionando mi polla, me causaba una sensación de placer inexplicable. Te levante de la cama sacando el miembro de tu boca te abrase y nos acostamos juntos en la cama nos dimos un apasionado beso jugando con nuestras lenguas, nos tapamos con la sabana que estaba toda mojada y nos quedamos dormidos, cansados, relajados por lo que habíamos hecho.

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Por encargo de mi madre tuve que esperar a mi primito que venía de visita a Guadalajara. Como ellos no iban a estar lo tuve que alojar en casa todo el fin de semana y eso, en principio, arruinaba bastante mis planes, pero era la primera vez que Marcos venía a la ciudad así es que accedí. Como tardaba en llegar, me fui al gym para ganar tiempo. Cuando llegó me llamó y así como estaba, fui a por él. Hacía 5 años que no lo veía y lo recordaba como un niño pero el cumplía 20 años al día siguiente de llegar Al bajar del taxi lo reconocí, era de baja estatura, muy guapo, delgado pero con muy buen cuerpo y algo tímido. Noté además que se me quedó mirando raro, pensé que era porque estaba con ropa del gimnasio y algo sudado, pero cuando a modo de saludo me dio un abrazo me di cuenta que no le molestaba. Subimos a casa, le di algo de beber y hablamos un rato, después me fui a duchar, y cuando salí con la toalla en mi cintura noté otra vez esa mirada extraña y nerviosa. Retuve la mirada a sus ojos con una sonrisa pícara y le dije: - Primito esta noche celebramos tu cumpleaños, que quieres hacer? - Como no conozco ningún sitio, mejor decide tu. Unos segundos después regresé al sala solo con unos shorts y volví a notar su mirada, esta vez clavada en mis pectorales y abdominales. Era evidente que le gustaban y como mis planes sexuales del fin de semana se habían arruinado decidí dar el paso. Me acerque a el lentamente hasta quedar a unos escasos centímetros, el comenzó a tener la respiración muy agitada y eso me envalentonó. Toque su cuello con mi mano y el cerró lo ojos, así es que sin más demora lo besé. En ese momento el pareció derretirse y yo comencé a quitarle la ropa hasta dejarlo completamente denudo. Su cuerpecito me encantaba, era bajito, cosa que me justa mucho y estaba muy bien formado. Mientras lo abrazaba fuertemente volví a besarlo, era evidente que la fuerza que aplicaba sobre él le gustaba mucho porque emitía unos sonidos parecidos a suspiros. Le di la vuelta y lo puse contra el muro, tome su pequeño y redondo culito entre mis manos y luego de masajearlo a gusto comencé a trabajarlo lamiendo su ano a conciencia. Marcos se retorcía de placer y gemía como desesperado y eso me ponía a 100. Mi lengua ya se había hecho dueña de su culo y ya al estar dilatado logré penetrarlo en cada embestida de mi mandíbula. Sin soltar su culito, recorrí con mi lengua su espalada hasta llegar al cuello y colocando en ese momento mi polla en la raja de su culo entre los dos cachetes, pero sin penetrarlo, en ese momento mientras le hacía girar su cabeza hacia atrás comenzamos a besarnos apasionadamente abrazándolo fuertemente. Mi pecho se frotaba contra su suave espalda y en ese momento cogió my polla, tremendamente erecta a esa altura, y se giró poniéndose de rodillas y comenzó a tragarse mi rabo. Mis 19 centímetros no parecían demasiado para él, en realidad le gustaba tanto que comenzó a tragar rabo desesperadamente hasta legar a comérselo íntegramente, dándome un placer increíble. Sentía su garganta abrirse para recibir mi polla con devoción y me excitó tanto que cogí su cabeza con mis dos manos y la dirigí con firmeza hacia el muro inmovilizándolo, y comencé a follar su ardiente boca. Comencé tímidamente pero fui aumentando la velocidad e intensidad mientras Marcos dejaba escapar graznidos de placer que se colaban en el poco espacio que mi polla dejaban en su garganta. La saliva cachorreaba se su boca y con los ojos casi en blanco parecía extasiado. Se separó unos segundos se mi polla y dio: - Me fascina el sabor de tu polla y tu olor a macho. Eres tal como te soñaba en mis pajas durante toda mi adolescencia, quiero que hagas conmigo todo lo que quieras y lo digo de verdad. Todo esto lo dijo de rodillas con su cabeza sujeta por mis manos contra la pared y mirándome a los ojos con total sumisión y lujuria, y seguidamente volvió a engullir mi rabo y volví a mis embestidas en medio de un subidón de ego y de excitación difícil de describir. Parecía que Marcos lo hubiera estado deseando por años. Unos minutos después, retiré mi polla de su boca y lo levanté en vilo poniendo su cara nuevamente contra la pared. Mientras sujetaba su nuca con una manos y la otra su cintura, comencé a penetrarlo lentamente. Sentir como mi polla ensartaba ese culito me encantaba y quería tenerlo totalmente ensartado. Con un movimiento seco, lo penetré totalmente y el arqueó su espalda mientras gemía desesperadamente. Mi pelvis y su culito parecían fundirse cada vez que lo penetraba a fondo. Su esfínter ya había cedido y aún así seguía muy apretadito friccionando deliciosamente mi polla. Sin abandonar su culo, que ya era mío, le di la vuelta y lo puse sobre la cama y comencé a penetrarlo fuertemente, volví a sujetar su culito con ambas manos y a follarlo, entraba y salía a mi gusto mientras Marcos solo pedía más. Me recosté sobre él y comencé lamerle el cuello a frotar mi pecho fuertemente por su espalda sin dejar de follarlo, estaba tan dentro de él, y me excitaba tanto, que por momentos no podía controlarme y me ponía algo violento pero a él parecía encanarle. Mi primito estaba hecho todo una putita y no lo dejaría a medias. Lo incorporé un poco y comencé a bobear muy fuertemente. Sacaba mi polla por completo y la volvía a meter de un tirón mientras lo cogía de los hombros y lo atraía hacia mi. Es se arqueaba y jadeaba en forma irregular mientras repetía, “Cabrón que bien, sigue…” al tiempo que se cascaba su polla con desesperación. Así seguimos unos minutos en los que solo se oían sus jadeos, los míos y los azotes que mi ingle profería a su culito con cada embestida, hasta que el comenzó a correse abundantemente mientras repetía: - Sigue follando, sigue, sique En ese momento presione su espalda para forzarlo a recostarse nuevamente boca abajo Apoyado sobre la cama con mis brazos extendidos comencé a realizar unos movimientos muy enérgicos que lo extasiaban, ya que se retorcía de placer entre gemidos. En ese momento comencé a correrme, llenando sus entrañas con mi semen. Cuando terminé de eyacular me dejé caer sobre él. Sin retirar mi polla de su culo, nos quedamos así, el boca abajo y yo sobre él, mientras recuperábamos el aliento. Marcos, comenzó a chupar los dedos de m i mano y con una sonrisa picara y dijo.. - Ya se lo que quiero hacer para mi cumpleaños… Y siguió chupado mis dedos mientras yo acomodé mi cabeza en su espalda.

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Esta es una amiga del club de jardineria de mi mama, en ese club hay mujeres de muchas edades y ella era de las menores, tenia entonces 38 años. Se llama Laura y es una mujer hermosa, de cintura delgada, senos grandes y bastante firmes y lo mejor, un culo hermoso. A ella le gusta usar pantalones de mezclilla entallados, por lo que aun antes de cogermela ya habia yo imaginado su bello trasero. Yo la conocia de tiempo atrás, ya que con alguna frecuencia iba a la casa con mi madre. Yo en aquel entonces tenia 20 años. La historia comienza un dia de verano en que yo estaba de vacaciones de flojo en la casa, mi mama me pidio que le llevara a su amiga Laura unos floreros que iban a requerir para una exhibicion ese fin de semana. Haciendome un poco del rogar, accedi, por lo que me puse unas bermudas y una t-shirt y me enfile hacia su casa, que estaba a pocos minutos de la nuestra. Al llegar toque el timbre y fue ella misma la que abrio la puerta. Se notaba que estaba haciendo ejercicio, ya que traia puestos unos pants azules como de lycra , que se ajustaban perfectamente a su lindo trasero, y una camiseta blanca sin mangas. Llevaba su cabello recogido en lo que se conoce como una "cola de caballo". Inmediatamente me di cuenta que no llevaba sosten, ya que sus pezones se alcanzaban a ver ligeramente debajo de su blusa. Ella se dio cuenta que yo me habia quedado viendo su busto porque fingio una tos que me saco de mi trance, al verme sorprendido senti una verguenza enorme, senti como mi cara se sonrojaba y evite a toda costa verla a los ojos. Finalmente le dije que traia unos jarrones que me habia dado mi mama y me pidio los bajara del auto y se los pusiera en una salita en su casa. Mientras bajaba los jarrones no deje de pensar en lo rica que estaba y en la increíble figura que tenia para una mujer de su edad. Cuando baje el ultimo, eran cuatro, me ofrecio si no queria pasar un momento y tomar algo, a lo que timidamente accedi. Me trajo una coca y comenzo a trabajar en los jarrones, poniendo flores y algunas ramas. Yo apenas prestaba atención a sus trabajos, ya que ella me daba la espalda por lo que tenia frente a mi su increíbles nalgas en esos pants tan ajustados. Para cuando acordé, mi verga estaba dura como un fierro y hasta creo que empece a sudar. Ella iba y venia de un lado al otro, trayendo consigo mas plantas y listones. Fue en una de sus vueltas que ella noto mi exitacion, ya que mi ereccion era evidente y el bulto se marcaba en mis bermudas. Ella miro fijamente mi entrepierna y fue entonces en que yo sin pensarlo fingí una tos por lo que ella solto una carcajada. Sin la menor vergüenza volteo a verme y me dijo "Miguel, que es eso que tienes ahí?" Claro esta que en ese momento no pude decir una sola palabra, apenas pude soltar una risilla nerviosa y balbucear algunas incoherencias. Ella guiño un ojo y rio picaramente y como si nada hubiera pasado prosiguió con su trabajo. Comenzo a hacerme preguntas ligeras sobre la universidad y mis vacaciones y mis amigos, etc. Finalmente me preguntó que si tenia novia a lo que conteste que no, que habia cortado unos meses atrás. Me preguntó si mi ex-novia era bonita y la edad que ella tenía. Yo le dije que era una niña muy guapa de 18 años pero que habiamos cortado porque siempre estabamos peleando. Luego ella volteo a verme y se puso frente a mi y sin mas me pregunto que si yo la encontraba atractiva. Me imagino que la respuesta era obvia, ya que mi verga continuaba tan parada como el asta de una bandera, pero otra vez fui incapaz de articular palabras. Yo sabia que mi ereccion era muy notoria, por lo que habia metido las manos en los bolsillos para tratar de disimular. Ella volvio a fijar su vista en mis bermudas mientras sonreia y me pidio que me sentara un momento en el sofa que estaba en la habitación. Yo intente excusarme inventando otros encargos pero ella insistio, y suavemente toco mi hombro empujandome hacia el sofa. Se sento a mi lado y volvio a preguntarme si la encontraba atractiva. Conteste que claro, que ella era una mujer muy guapa y que se notaba que se cuidaba mucho. Todo esto lo dije ahora si francamente sudando y tontamente con mis manos en los bolsillos, aunque ahora la ereccion era imposible de ocultar; mis bermudas parecian una tienda de acampar. Ella tomo mi brazo y sacando mi mano de las bermudas dijo "Eso que tienes ahí no es tu otra mano verdad?" En ese momento toco ligeramente con su mano mis bermudas por lo que yo me puse de pie de un solo salto, ahora si con la firme resolucion de salir inmediatamente de la casa. Ella volvio a reir y tomando mi brazo nuevamente hizo que me volviera a sentar. Me dijo que no me preocupara, que solo queria platicar conmigo. Que ella estaba sola en la casa ya que su marido estaba trabajando y sus dos hijas estaban de campamento de verano. Estabamos pegados el uno al otro, por lo que de vez en vez sus pechos rozaban mi camisa. Yo estaba confundido entre la vergüenza que sentia y al mismo tiempo lo caliente de todo mi cuerpo. Por una parte queria salir corriendo pero por la otra apenas podia contener las ganas de lanzarme sobre ella. Me platico que su marido era 10 años mayor que ella, y que últimamente el no habia podido darle lo que una mujer de su edad necesitaba. Yo no podia creer lo que me estaba pasando, y hacia una esfuerzo enorme por verla a los ojos y no perderme en esos pechos que me apuntaban fijamente. Volvio a acariciar mis bermudas y esta vez no puse resistencia. Creo que el saber que estabamos solos en la casa me habia dado algo de tranquilidad, ademas que estaba yo a mil; pensaba que si ella volvia a tocarme una vez mas terminaria ahí mismo en el sofa. Al ver que yo la dejaba tocarme, procedio a hacerlo con mas fuerza. No estoy seguro que me decia, ya que yo estaba atonito ante la situación, pero recuerdo que ella seguia acariciandome el short mientras intercambiaba miradas conmigo y con mi bulto. Dijo algo sobre lo hermosa que era la juventud, y que recordaba cuando hacia el amor a mi edad. Que entonces los muchachos no tenian problema para tener una erección, como yo en ese momento. Prácticamente sin que yo me diera cuenta ella ya habia desabrochado mis bermudas y ahora solo mis calzoncillos separaban sus manos de mi miembro. Aquí hago un pequeño comercial: probablemente no tengo la verga más grande de la ciudad, pero si me defiendo. Ella me veia con unos ojos enormes, como si tambien apenas pudiera contener las ganas de montarse sobre mi. Siguió sobandome hasta que saco mi verga de mis boxers y comenzo a masturbarme suavemente. Todo esto pasaba mientras yo tenia mis manos a los lados, sin siquiera haber intentado tocarle sus pechos. Fue cuando ella saco mi verga que empece a tocar torpemente sus senos, finalmente se quito su camisa y pude gozar de una imagen sin igual, unos senos grandes y bastante firmes, de pezones rozados que se ponian duros conforme yo los acariciaba. De repente, ella se levanto, me dijo "Esperame" y salio de la salita. Yo me asusté, en una fraccion de segundo me imagine a su marido llegando a la casa y las terribles consecuencias que vendrían, ¿como explicar en mi casa que estaba yo haciendo? Sin pensar me abroche las bermudas y me dispuse a buscar salir tan pronto me fuera posible. Ella regresó unos segundos después, sus hermosos pechos moviendose rítmicamente a cada paso que daba. "¿Qué haces?" me pregunto. "Sientate por favor que ahora no me dejas asi!" Confundido le pregunte que ha donde habia ido, que si habia llegado alguien, en ese momento rio a carcajadas y me mostró el condon que habia traido. No pude más que echarme a reir, no supe si de nervios o de felicidad, pero el caso es que reimos juntos. Me senté nuevamente en el sofa y fue entonces que ella se quito sus pantalones… no lo podia creer! Que nalgas mas ricas tenia yo frente de mi. Llevaba puesta una media tanga blanca que dejaba ver sus redondeces, le dije lo hermosa que era y lo mucho que siempre me habia gustado. Mientras ella se desvestía yo hacia lo propio, me baje las bermudas hasta los tobillos y me quite mi camisa. Al ella desprenderse de su tanga pude ver su hermosa concha, con su vello pubico perfectamente cuidado. Se hinco frente de mi y tomando mi verga le dio un suave beso, no la mamo, solo la beso. Me puso el condon y se sento sobre mi, dandome la espalda. Con su mano guio mi verga a su vagina y empezo a culear. Comenzo con gemidos timidos pero al final gritaba de placer. Yo al ver esas nalgas sobre mi enloquecia de placer, sentia que iba a estallar en cualquier momento. Lo que empezo suavemente se convertia en un ritmo frenetico, donde ella era la dueña de las acciones, ya que al estar montada sobre mi ella era la que marcaba el ritmo y la profundidad. Cuando crei que ya no soportaria mas le dije "Ahora me toca a mi", me levanté y la puse de rodillas en el sillón, así la penetré "de perrito". Tomando su cadera con fuerza, introduje mi verga lo más profundo que pude. A ella le gustaba pues jadeaba y reia de placer. Yo sudaba profusamente y hacia un esfuerzo enorme por no venirme. Finalmente no pude más y exploté en el condon. Estaba exhausto por lo que cai rendido en el sillón. Ella, igualmente cansada, se sento a mi lado y me alcanzo una toalla que utilice para limpiarme el semen. Acordamos que guardaríamos completo secreto del episodio, y que de lo posible lo repetiríamos nuevamente en algun motel para poder coger a gusto. Cosa que hicimos, pero eso, es otra historia…

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#Imagina para Vale Riquelme. Entraste a la casa a eso de las 2 de la madrugada, toda borracha, casi sin poder caminar, con ese vestidito corto que se te estaba subiendo más de lo que debía, regresando a casa con la ayuda de tus amigas, es la mejor despedida para el año. Supusiste que nadie estaría despierto y no te oirían entrar, pero te equivocaste. Tu candente hermanastro salió de la oscuridad, solo en boxer. - ¿Por que diablos vienes a estas horas? - dijo un poco inaudible y molesto. Sus palabras no llegaron hasta mis oídos, estaba perdida en el maravilloso cuerpo de mi sensual hermanastro. - ¿Me estas escuchando? - interrumpió mis pensamientos con un leve grito. - Estaba admirandote... - ¿Que demonios...? Estas borracha. -llevó su mano hasta su cabeza y la pasó por sus rubios cabellos. - Dejame te llevo a tu cuarto. - Pero no quiero ir... -me alzó en brazos y comenzó a caminar. Solo una tela me separaba de su exquisita piel, quería sentirla y ser completamente suya. Comenzó a subir las escaleras, mientras yo miraba con deseo sus bellos labios. - Pronto llegamos. -pronunció. Abrió la puerta y me recostó sobre la cama, pero no pudo soltarse, mis brazos seguían rodeando su cuello. -Ya estas en tu cuarto, ______. -dijo nervioso. -No te vayas... -¿De que hablas? -Siempre me pareciste muy apuesto, Niall. -Dejate de tonterías, tengo que irm... No lo dejé terminar, tome su rostro y planté un beso en sus labios. Niall seguía muy alejado de mi y solo mis brazos que rodeaban su cuello lo detenían, enrollé mis piernas en el torso de Niall e hice que se acercara más su cuerpo al mío. En el calor del momento, el beso fue aumentando de nivel, cada vez más apasionado. Puso sus manos sobre mis caderas, bajo hasta llegar a mi trasero y acarició suavemente cada uno de ellos. Tomaste sus manos e hiciste que apretará tus glúteos levemente, Niall sonrió y prosiguió a quitarte el molesto vestido que los separaba. Sus ojos se abrieron como platos al ver el sorprendente cuerpo que te manejabas, sacó tus bragas y quedaste sin ropa. Comenzó a besar cada parte de tu cuerpo. - Eres exquisita. - dijo dando una pequeña lamida en tu cuello. Tomaste sus boxers y se los quitaste, pudiste ver su punzante miembro. - ¡Rayos! -exclamaste. Lentamente se acercó más a ti, rozando su miembro con tu feminidad, con tu mirada suplicabas para que terminara de torturarte y que por una vez por todas lo hiciera. Abrió tus piernas y colocó lentamente su miembro entre ellas, y para terminar tu tortura te penetró fuertemente. Comenzó fuerte y rápido, muy salvaje. Tu gemías y gozabas mientras que Niall te penetraba como todo un semental. En tus más oscuros sueños habías soñado con el momento de que tu hermanastro te penetrara de la manera de la que lo hacía. Gritabas y gozabas por aquel delicioso extasis. Niall seguía penetrandote cada vez más fuerte, tal vez por el hecho de que estabas borracha Niall creía que no dolería. Pero el dolor no era nada comparado con el placer que sentías que aquel apuesto "hermano" tuyo estuviera dando ese tipo de embestidas. Niall se vino dentro de tí aunque tu todavía no habías llegado, siguió con embestidas aun más fuertes hasta que unos segundos despues había llegado junto con Niall. Se recostó en la cama contigo encima, sin aun salirte de ti, y ambos cerraron los ojos y se durmieron. ______________ ~En la mañana siguiente~ Abriste tus ojos y seguías sobre Niall, y para tu sorpresa él seguía dentro de ti. Apenas recordabas que había pasado ayer, pero a decir de esa posición estabas más que segura de lo que había pasado. Golpeaste levemente el pecho de Niall y él despertó al instante. - ¿Que horas son? - dijo adormitado. - Despiertas en mi cama, los dos desnudos, con tu cosa dentro de mi cosa y lo primero que haces es preguntar que horas son? - Sí - sonrió. Hiciste una mueca molesta y te quitaste de encima de él. - Oye no te molestes, tu fuiste la que me sedujiste víbora. -dijo burlón mientras se vestía. -Pero sabes?... Podríamos hacerlo más seguido. Capturó tus labios en un apasionado beso, mientras te rodeaba con los brazos por la cintura. Y luego solo salió de tu habitación... FIN <3 _____________________________________ asdfghjk muy largo .____________. Espero te guste, linda pervertida:3 ~Andie'

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Por la rivera de la Boca una noche de verano contemplaba las estrellas y la calma infinita los barcos parecían dormidos en la orilla y más allá el viejo puente inspirábame. Cuando de pronto advertí que del impuro río, alguien me hacía una señal, de movida no entendí y entonces me acerqué y no pude comprender lo que mis ojos veían. En el agua mugre y el aceite nadaba una sirena de largas cabelleras como trigo al viento desnuda de pechos y pezones duros agitaba su manita como invitándome. Mas yo que podía hacer entre tanta confusión si bien el agua no me tentó a tirarme de cabeza ni tampoco a prefectura intenté avisar por temor a perturbar a tan bella criatura. Y nos quedamos mirándonos casi casi penetrándonos una sirena de aguas claras en mi río turbio sin igual que podía estar haciendo, más peor yo sin hacer nada. Y de pronto se esfumó con la bruma de la mañana cuando el tráfico empezaba de nuevo a alborotar y yo que no hacía nada decidí caminar y con vino celebrar la santa aparición. Y aunque tuviera la ocación, a quién le iba a contar seguro me iban a acusar de lisérgico inmaduro de una sirena de aguas claras en mi río turbio sin igual qué podía estar haciendo más peor yo sin hacer nada.

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<3 -Joca- <3 Haciendote la dormida Era de noche en un fin de semana, yo estaba en casa viendo la televisión cuando de repente empece a sentir un calor sofocante que recorría todo mi cuerpo era una excitación total, mi pecho se acelero y mi corazón empezó a palpitar mas rápido, sentí el deseo de hacerte mía, no aguante mas y fui a tu casa; ya se encontraban dormidos todos, como un ladrón empece a escalar hacia la ventana de tu cuarto, allí estabas tu, la mujer mas hermosa que había visto en mucho tiempo, estabas acostada con una bata diminuta, con la cual se miraba perfectamente tu culo, estabas boca abajo el hilo de tu tanga se metía entre tus nalgas y la silueta de tu espalda se miraba perfecta, mi verga se empezó a endurecer y mi mente comenzó a pensar como te iba hacer el amor, abrí la ventana poco a poco sin hacer ruido para no despertarte, me introduje en tu cuarto y empece a mirarte mientras me tocaba mi verga sobre el pantalón, Ufff...... que excitación sentía en mi cuerpo, ya no podía mas era demasiado morbo mi sexo me quemaba, me costaba respirar. Me senté en tu cama despacio para no despertarte, empecé a tocar tus nalgas con la yema de mis dedos y mi lengua recorría tu culo, te puse saliva en el, mi dedo empezó a tocarlo, poco a poco te fui penetrando, mientras mi otra mano acariciaba mi miembro caliente y duro. Entreabriste los ojos como para no darme cuenta que estabas despierta, yo me hice el que no vi, seguí mamandote el culo y penetrándote con mi dedo, tu pecho te iba a estallar, estabas nerviosa no sabias que hacer, tu respiración se aceleraba mientras te penetraba. De repente te moviste, yo me asuste, pense que te ibas a enojar, pero no fue así Te pusiste boca arriba y abriste las piernas de una manera natural, como si siguieras dormida, tus ojos se mantenían cerrados, eso me puso a mil. Una de mis manos comienza a subirte la bata hasta dejar una de tus tetas al aire. Bajo la cabeza y empiezo acariciarte el pezón erecto, con la punta de la lengua, dándote la mejor de las caricias. Paso mis labios sobre él y lo comienzo a besar muy suavemente, me lo meto en la boca y mi lengua juguetea con él. Me siento sobre tus piernas, apenas rozándolas y te levanto completamente la bata. Mis manos se posan sobre tus pechos y los masajeo lentamente. Me paro de la cama y me bajo el pantalón dejando caer mi verga al aire, empiezo a masturbarme subo y bajo mi piel y me la ensalivo, tu me vez pero cuidándote que no me de cuenta. Estabas tan caliente que tus líquidos empiezan a escurrir de tu sexo y mojan la sabana, me dirijo a tu vagina y te quito tu tanga, lentamente, no me dijiste nada, te quedaste muy quieta como si estuvieras dormida. No finjas mas, se que estas despierta abre tus ojos y mámame la verga, te comente. Abriste tus ojos y te quedaste callada solo abriste tu boca y sacando la lengua me dirigí hacia ti, con una mano me agarraste la verga desde el tronco y con la otra me acariciabas mis huevos, te penetre por la boca, con tu lengua me lamías mi tronco mientras yo te acariciaba tu vagina con mis dedos. Meteme tus dedos, ahghhh, metemelos, hazme tuya. Coloque 2 dedos en tu vagina y te penetre de golpe, salvajemente, los continué metiendo hasta que explotaste en un delicioso orgasmo. Me concentre el placer que me ocasionaba tu mamada, succionabas mi verga con tu garganta, te metías todo mi sexo en tu boca y con la lengua jugabas con ella. Cerré los ojos para disfrutar al máximo, tu experiencia al mamar hacia verte como una callejera, eso me excitaba, sabia que lo que me estabas haciendo lo habías aprendido conmigo, nada mas conmigo. Te la sacaste de la boca y me dijiste: Ya estas listo amor, penetrame con tu verga esta durísima y caliente, hazme tuya, quiero sentirte dentro de mi. No lo pense dos veces, antes de penetrarte mi boca se dirigió a tu concha, estaba empapada de tus líquidos y tus labios vaginales se sentían hinchados, listos para mi lengua. Empecé a mamarte, te estremeciste de placer, vi como te mojaste tus dedos con tus líquidos y los dirigiste a tu culo, te empezaste a penetrar por atrás, eso te gustaba, el auto placer, que te ocasionabas era bueno para nuestra relación, Encontré tu botoncito y me lo metí a la boca, te lo mordía con mis dientes sin causarte dolor, mas agarraste del pelo y me untabas mi cara en tu concha Ahhhgggh........ahggh....... así, así estoy a punto de explotar amor, sigue mamando mi concha.......aghhhhghh...... Te quedaste callada, volteaste a verme tu respiración se detuvo, tus piernas se endurecieron y levantado tus nalgas apoyándote con tu espalda me mojaste la cara con un delicioso orgasmo, todo me lo comí, vi. como tus líquidos salían con presión de tu concha. Rápidamente me acomode entre tus piernas y te penetre como caballo salvaje Agghhhhgh que rico y húmedo se sentía tu concha, mi verga se deslizaba con suavidad como debe de ser, mientras te penetraba, con tus uñas me acariciabas mis huevos y con la otra mano acariciabas tu cuello y el pecho apretabas tus pezones y te los llevabas a tu boca mordiéndolos con suavidad Después de un rato así, cambiamos de posición te pusiste en cuatro y te abriste las nalgas con tus manos, te penetre por tu apretado culo, te la metí despacio ya que estabas muy sensible y te dolía la penetración, Ahgggghhh, que rica sensación te dolía pero con la excitación que sentías el dolor se convirtió en placer, el rico placer que da una cojida por detrás, poco a poco lentamente alcance a meterla toda, tu mordías la almohada para no gritar y nos descubrieran te acariciabas tu clítoris y te penetrabas con tus dedos mientras yo te daba un rico masaje en la espalda, te estaba rompiendo el trasero, sentía como mi polla caliente se introducía por tan pequeño holló. Me muevo mas rápido, las envestidas hacen que tu cuerpo se estremezca, ya no sientas dolor solo placer Dame más fuerte, quiero sentir tu polla más adentro, follaje más rápido!!!- ya no sabias lo que decías era demasiado placer el que sentías. Ya no aguante mas, te dije con mi voz entrecortada, ....ahghhhh ya no puedo, voy a terminar, voltéate amor te quiero chorear tus senos, complaseme, soy tu hombre y vas hacer lo que yo quiera... Te la saque de tu culo y de un salto quedaste con tus pechos de frente a mi, te los agarraste con tus manos y sacabas tu lengua alcanzándote tus pezones, yo me agarre mi polla y empecé a sobarmela, jalándome el cuero, me la acomode en tus pechos y...... .ahghhhhh, que rico, mi verga empezó a palpitar en mis manos y mis chorros de esperma calientes empezaron a caer en tus pechos, con tu lengua te los limpiabas, con una mano te los untabas en tus pechos dándote un ligero masaje circular, cuando viste que ya no salía mas semen, me pediste mi verga y te metiste en tu boca, toda se introdujo en ella Mmmmmmm, shhsss, mmmmmmm, se escuchaban gemidos salir de tu boca, succionando mi polla, me causaba una sensación de placer inexplicable. Te levante de la cama sacando el miembro de tu boca te abrase y nos acostamos juntos en la cama nos dimos un apasionado beso jugando con nuestras lenguas, nos tapamos con la sabana que estaba toda mojada y nos quedamos dormidos, cansados, relajados por lo que habíamos hecho.

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<3 -Joca- <3 Mi Confesión Recuerdo mis tiernos días cuando veía por televisión aquellas cargadas de erotismo, donde las parejas se daban grandes abrazos, como abrían sus bocas y se notaba el movimientos de sus lenguas dentro de su bocas por la forma de sus mejillas, luego el chico acariciaba sus pechos sobre su ropas al mismo tiempo que su boca bajaba besando su cuello y después el pabellón de su oreja; luego veía como rápidamente de quitaban sus ropas y la escena cambiaba bruscamente a estar desnudos en la cama y el chico sobre la chica moviéndose de atrás hacia adelante, ella dando gritos de placer y el bramidos durante varios segundos. Luego de estos movimientos acompañados de besos y caricias de ella hacia él rodeando sus brazos sobre su espalda y él sobre el cuello de ella terminaban echados en la cama donde sólo podía verse sus piernas, parte de sus pechos y visiblemente el trasero de los dos aunque no en su totalidad. Estas escenas eróticas me hacían fantasear, deseaba hacer la escena de la película con mi hermano, con mis padres, con mis primos, con mis tíos, con toda persona de la familia que estuviera cerca de mí. Sentía en mi interior una gran curiosidad por mi cuerpo y por el cuerpo de los demás. A tan tierna edad jugaba con mi hermano, con mis primas y con mis primos a las escondidas, juegos de vóleibol, y otros más, donde el que perdía o los que perdían debían dejarse besar por los ganadores. Mis tíos y mis padres escuchaban desde lejos nuestros gritos y saltos, risas y aplausos. No faltó un tío que preguntó sobre el griterío a lo que mis padres decían, deja a los chicos jugar. A veces los adultos tienen la malicia en su mente y la curiosidad de saber que sucede a su alrededor y sobretodo de saber que no éramos unos niños para tener estos arrebatos de griteríos y aplausos. Y sucedió, que uno de mis tíos vio que uno de mis primos me besaba, fue un segundo, nos miramos a los ojos mi tío y yo, luego se dio media vuelta y sentí que se alejaba diciendo a mis padres y sus hermanos, mis abuelos, que los muchachos estaban entretenidos en sus juegos. Desde el siguiente día, notaba como mi tío trataba de estar a solas conmigo, la casa era grande pero muy concurrida en esos días de verano. Cuando se daba la ocasión, me acariciaba el rostro y me decía que era una atrevida, que me gustaba besar a mis primos, me sonreía y yo también le sonreía, sabía que no iba a decir nada. Cuando podía me abrazaba, se ponía detrás de mí y sentía cerca de mis nalgas un bulto grande y duro, otras veces pegaba sus labios a los míos y me besaba, en otras más acariciaba mis nalgas y mis pequeños pechos. Todas estas cosas pasaban tan rápido y en contados minutos. En algunos de estos momentos, estando en trusa ancha, toma una de mis manos y la mete dentro de su trusa junto con la de él y me hace cogerle el pene. Con su mano guió la mía y me hizo apretárselo por su parte media, me sonrió y yo también le sonreí, sin decirnos ni una palabra, luego me fui a la sala donde estaban los demás e hicimos como si nada pasara. Los siguientes días cuando mi madre me decía que lo vaya a ver a su cuarto para que se siente a la mesa a comer con la familia, desde la puerta del cuarto le decía que lo llamaban, él se bajaba la trusa y su calzoncillo y me enseñaba su pene con todo y testículos, ambos nos sonreíamos de esto. Y luego con la familia como si nada pasara. Seguía teniendo mis juegos con mi hermano y mis primos pero el pene de mi tío era más grande que el de ellos. Muchas veces mi tío me seguía con la mirada por todos los lugares de la casa, tratando de quererme pillar en algo, y es, en una de esas travesuras que me vio besándome con mi primo, su hijo y como mi primo me tocaba las piernas y las nalgas, mi tío sólo miraba, sonreía y se retiraba donde estaban mis padres y el resto de la familia. Sucedió que en uno de tales momentos, salieron a pasear mis abuelos, algunos tíos, mi hermano, unos primos; quedando en casa mi madre, un primo, mi tío y yo. Mi madre y yo junto con mi primo éramos los encargados de preparar la comida mientras que mi tío estaba enfermo de la pierna, al menos eso había dicho. Demoramos mucho preparando la comida, mi tío llegaba a la cocina de rato en rato buscando agua para beber y mirándonos a los tres. Luego de preparar la comida fuimos con mi primo y mi madre a la sala a mirar algo de televisión, a los pocos minutos mi madre quedó dormida sentada en el mueble de la sala, mi primo quería jugar conmigo aprovechando que mi madre estaba dormida y mi tío permanecía en su cuarto, pero le dije que porque vayan a vernos. Mi tío sale de su cuarto y me pide de beber agua y le pide a mi primo que vaya a hacerle unas compras, dándole una buena propina a un lugar que demoraría muchos minutos. Cuando salió mi primo, mi tío fue hacia su cuarto y hasta allí llevé su agua, con la cabeza, moviéndola de arriba hacia abajo me decía que entrara. Con una mano me recibió el vaso y lo puso en la mesita junto a la cama y con su otra mano sujetó una de mis manos para que no salga del cuarto, era un lenguaje de gestos entre nosotros. Me sentó en la cama, se puso frente a mí, se bajó los pantalones hasta sus rodillas, tomó una de mis manos la puso al medio de su pene y con la otra mano me cerró los dedos rodeando su pene, luego puso su mano sobre la mía y empezó a frotarse el pene de arriba hacia abajo. Los dos sonreíamos, sin decirnos nada. Luego me echó en la cama, me subió la faldita, bajó mi calzoncito hasta mis rodillas, acercó su boca a mi vagina y me la lamió, como lamer una paleta de dulce, sentí cosquillitas y estuve a punto de reírme pero él puso un dedo en mi boca en gesto de guardar silencio. Con una de sus manos, apoyada en la cama y con la otra sujetando su pene me frotaba la puntita por mis labios vaginales, luego por toda la raja de mi trasero. Todo era un completo silencio hasta oír los movimientos de mi madre en el mueble, me subí el calzón, me bajé rápido de la cama y mi tío se arregló rápido sus ropas y me asomé despacio a la puerta del cuarto mirando hacia afuera y mi madre no se asomaba por ahí. Al estar de pié mirando desde el umbral de la puerta siento que mi tío me sube la faldita y baja mi calzón hasta mis rodillas otra vez, sintiendo hincones entre mi raja con su pene. Con una de mis manos me sostenía a la pared de la puerta, y a los pocos minutos se oyó el golpe de la puerta, me separé de mi tío y salí del cuarto, por el camino me fui subiendo mi calzón, y él me miraba desde la puerta con su pene bien parado y sonriendo los dos, luego que abrí la puerta y entró mi primo, la aparente calma volvía de nuevo. Después de esto, con mi madre adormilada en el mueble de la sala y mi tío descansando en su cuarto, mi primo y yo fuimos a la parte última de la casa a jugar entre nosotros. Ahí nos quitamos la ropa hasta las rodillas y me frotaba su pene en mi vagina y luego entre mi raja, inclinándome hacia adelante y él sujetándome desde la cintura. Sin duda que mi tío adivinaba lo que pasaba pero había que guardar las apariencias y esto también sucedía en contados minutos. Poco después mi mami despertó, mi tío salió a la sala y nos juntamos los cuatro en espera de los demás miembros de la familia. Así pasaron los calientes veranos en familia de visita a casa de los abuelos. Al final de este verano unas despedidas con la promesa que el próximo verano sería mejor. Antes de separarnos en una de las cortas reuniones entre mi tío y yo le pedí una revista de sexo para admirar las excitantes fotos que se muestran allí. Ya en casa, lo primero que hice fue sacar la revista y guardarla en el fondo del cajón de mi ropero. Muchos días pasaban que admiraba las fotos de la revista y me veía a mí como la protagonista de ella. Imaginaba estar con mi madre, con mi padre y hasta con mi hermano porque eran los únicos miembros de mi familia que estaban siempre cerca de mí. Me pareció menos difícil desear a mi hermano. Siempre le pedía ayuda a la hora de acomodar mis cosas de mi cuarto en los momentos que nuestros padres descansaban en la sala y sabía que no llegarían hasta mi cuarto. Siempre vestía con faldas anchas y cortas, debajo de ella un calzoncito pequeño. En una de tantas veces, llevé una silla a mi cuarto y le pedía que me la sostuviera para pararme en ella y ordenar unos adornos sobre la pared. Como buen hermano me sostuvo la silla, subí en ella poniendo un pie en la asentadera y el otro en el respaldo de la silla, eso hizo que abriera mis piernas con lo que mi calzón quedaba expuesto ate sus ojos y podía ver fácilmente lo que cubría. Lo hice tres veces, y en la tercera vez me dijo que se me veía el calzón cuando me subía en la silla. Otras veces vestía blusas escotadas sin sostén y cuando me ayudaba a levantar objetos del piso tenía que agacharme con él, y podía verme fácilmente mis pechos y el movimiento que hacían mis pechos cuando nos movíamos, pudiendo notar su distracción más de una vez. Otras veces un masaje por encima de mis rodillas para calmarme unos pequeños dolores y notaba como clavaba su mirada en mis piernas y creo que deseando subirlas más arriba hasta mi vagina. Durante muchos días fue un solícito ayudante, lo provocaba de muchas maneras, se me hacía un nudo en la garganta cuando lo tenía cerca, algunas veces me era difícil pronunciar oraciones completas, me ponía nerviosa cuando lo estaba provocando quería mostrarle la revista que mi tío me obsequió pero temblaba de miedo, mi corazón palpitaba demasiado rápido y sentía pequeños movimientos en mi estómago. Cuando iba a mi ropero y abría el cajón mi corazón se me aceleraba y se me iban las ganas de hablar, todo era pensar en tener sexo con él, muchas veces lo intenté y muchas veces me detuve. El día que me atreví, simplemente la tomé del cajón y se la mostré, sin pronunciar palabra. Él sólo la tomó, se sentó en la cama, empezó a mirarla, de rato en rato me veía y sonreía, pero mucho más las fotos de la revista. Me acerqué a él, acerqué mis boca a su oreja y le susurré para hacer las cosas que hacen en la revista. Con un lenguaje simple me dijo que ya. Así con la ropa puesta me senté encima de él y me empecé a mover con mis nalgas pegadas a su pene pero con nuestras ropas puestas. Después que estaba de pie en el cuarto, mi hermano se puso detrás de mí y me sobó su pene sobre mis nalgas, tuve la sensación d su pene duro sobre mis nalgas sin llegar a verlo. El nerviosismo de mi cuerpo se fue, los movimientos de mi estómago cesaron, mi corazón desaceleró en sus palpitaciones y una nueva sensación vino a mí; el placer de estar con mi hermano tantas veces deseado y tener mi cerebro alerta por si nuestros padres se acercaran al cuarto. Nuestros juegos se hicieron más continuos aunque cortos, me tocaba la vagina por encima de mis ropas, otras veces las nalgas, a veces cuando podía metía un dedo entre mis pechos y lo movía de lado a lado, excitándome, yo también le cogía su pene por encima de su ropas. Y llegó el momento que un fin de semana nos dejaron juntos y al cuidado de la casa, dijimos que sí, sin mostrar mucho entusiasmo por estará solas. Ya a solas, lo primero que hice fue sacar la revista y mostrársela a mi hermano una vez más, pero ya sin nerviosismo. Mi hermano me entendió y le dije para ir a mi cuarto y me siguió. Me quité el vestido y me quedé en ropa interior, mi hermano me pidió que me quitara todo y lo hice con la condición que él también se quite todo, los dos desnudos. Nuestros primeros momentos fue explorarnos, tocándonos, yo su pene y su pecho, él mi vagina, mis nalgas y mis pechos. Me eché en la cama con las piernas abiertas y le pedí que se subiera en mí, puso su pene erecto y echado a lo largo de mis labios vaginales, moviéndose de atrás hacia adelante, frotándome con el tronco de su pene los labios vaginales. Era la primera sensación de tener a mi hermano sobre mí, con su pene tocando mi vagina, con mis manos apretando sus nalgas. Luego me puse boca abajo con el culo hacia arriba y mi hermano queriéndome penetrar, pero sólo me frotaba el pene sobre mi raja y tímidamente sentía que una pequeña parte de pene me entraba pero sólo eran pequeños hinconcitos y nada más, hasta sentir como un líquido recorría mi raja y mi hermano se bajó d encima de mí, limpiándose con la mano y limpiándome las nalgas con sus manos también. Con el sudor de nuestros cuerpos y la leche de mi hermano sobre mi cuerpo que despedía un olor fuerte y a veces poco soportable, un líquido pegajoso y espeso, nos fuimos a dar un baño, juntos. En el baño, nos limpiamos, nos reímos, prometiéndonos silencio entre los dos. Al salir del baño y notar que aún faltaba mucho para que nuestros padres lleguen a casa, secamos nuestros cuerpos y nos acostamos desnudos en la cama. Él me acariciaba la vagina y yo le frotaba el pene, mientras hablábamos para seguir haciéndolo cuando nuestros padres no estén en casa. Pude sentir como su pene nuevamente se endurecía y crecía. Le dije que se pusiera al revés con su pene cerca de mi boca y mi vagina cerca de la suya. Al tener su pene cerca, lo admiré, le acaricié sus testículos con mis dedos, con dos de mis dedos recorría todo el largo de su pene, luego mi lengua haciendo lo mismo que hicieron mis dedos y finalmente metí todo su pene en mi boca, durante buen tiempo, hasta sentir algo pegajoso en la cabeza de su pene que quité mi boca de ahí, lo froté un poco más con mi mano y recibí su rica leche en mi otra mano. Durante los siguientes días, nos tocábamos continuamente, pendientes siempre que no nos vieran. Algunas veces me recostaba contra la pared, me besaba y tocaba mi vagina, pequeños momentos de placer, en algunas noches quisimos dormir juntos pero desistimos porque el miedo nos invadía, porque nuestros padres tenían el cuarto anterior al mío, separados sólo por una pared. Acordamos no hacerlo durante los días de la semana para aprovechar los fines de semana a solas y desatar todos nuestros deseos con la excitación que nos da el tocarnos. Los días viernes por las noches dormíamos intranquilos, tocándome a solas pensando en el mañana con mi hermano desnudo a mi lado, esperando que ninguna visita inoportuna nos estropee el día. Y una hora antes que nuestros padres salgan, el nerviosismo, la intranquilidad de cuándo estar solos, realizando todas las tareas posibles para no tener nada que hacer cuando estemos solos, más que tener sexo entre nosotros. Nuestros momentos a solas eran sublimes, cuando nos tocábamos nos sentíamos los mejores amantes del mundo. Cuando la mano de mi hermano tocaba mi vagina, acariciaba mis nalgas, recorriéndolas suavemente, me sentía dichosa, deseaba que ese momento no termine nunca, cuando tocaba su pene mi placer aumentaba por cinco. Deseaba que nuestros padres no llegaran para convertirnos en dos amantes perfectos. Estábamos de costados abrazados y besándonos y el sólo contacto de mis pechos contra su pecho encendía mi pasión, cuando nuestras piernas se entrecruzaban, y nuestras manos acariciaban nuestros traseros. Mientras no besábamos abríamos nuestras bocas y sacábamos la lengua para juguetear entre ellas y prometiéndonos ser amantes hasta la muerte por encima de algún novio o alguna novia, prometiendo ser infieles a nuestras parejas si algún día la tuviéramos. Nuestros abrazos eran tan fuertes que aprisionábamos nuestros cuerpos. El sólo hecho de ver a mi hermano desnudo me excitaba, tocarlo era la floración de nuestros instintos sexuales con la mente puesta en la seguridad que ofrecía la casa para nuestros privados placeres, éramos muy delicados en nuestros toqueteos, como evitar hacernos daño porque nos amábamos como hermanos, pero nos atraíamos como amantes apasionados. Convertimos nuestros momentos a solas en un ritual de deseo, pasión y desenfreno donde entre nosotros nos permitíamos todos, diciéndole que me hurgue con su lengua en los labios vaginales, mi clítoris, muerda suavemente mis pechos con sus labios, acaricie todo mi cuerpo y él que frote su pene, que se lo mueva de abajo hacia arriba, que lama sus testículos, que se lo chupe. Nos encantaba conversar de aquello que nos gustaba, algo que no puedes hacer con un amante común. Así pasábamos nuestros momentos a solas: explorándonos, acariciándonos, frotando nuestros cuerpos, teniendo el mejor sexo oral, el mejor 69. Durante mucho tiempo mi hermano fue mi único hombre y yo su única mujer, decidimos no tener enamorado o enamorada al menos por un tiempo, por ese año, hasta llegar el siguiente verano. Y en este nuevo verano, nuevamente en casa de los abuelos, con sus tres hijos con sus parejas y mis tres primos y una prima, éramos catorce en la casa. Tratando de estar a solas para hacer travesuras. Sucedió que mis tíos y mis padres estaban planeando un viaje a una playa no tan cercana, pero mi tío cariñoso también tenía sus planes, se fingió enfermo del estómago y me dijo que pidiera quedarme porque tenía una sorpresa para mí. El día siguiente esperado partieron muy temprano por la mañana en un vehículo de veinte pasajeros, dejando las ventanas de la casa a viertas de par en par y la puerta junta para abrirla desde afuera y desde adentro. El vehículo partió y a los diez minutos se perdió en la carretera. En ese momento mi tío cerró la puerta con seguro para que pueda abrirse sólo desde dentro, cerró todas las ventanas de la casa. Se me acercó, y me dijo que tenía un regalo para mí, lo acompañé a su cuarto, se acercó a la mesita de noche y de una caja pequeña sacó un precioso reloj y me lo puso en la muñeca de mi mano; me enseñó la factura de dicho reloj y pude comprobar que era muy costoso. Después de esto nos besamos, acarició mi vagina por encima de mis ropas. Con la mayor paciencia del mundo me fue quitando toda mi ropa hasta dejarme completamente desnuda, luego se quitó la suya y pude admirar su cuerpo. Nos echamos en la cama y él quedó sobre mí, me empezó a besar mientras con uno de sus dedos recorría de arriba hacia abajo los labios de mi vagina, luego acariciaba mis pechos, jalando mis pezones con sus dedos. Luego su boca se fue hacia mis pechos y uno de sus dedos escarbaba dentro de mi vagina queriendo entrar, produciéndome pequeños dolores cuando trataba de penetrarme, yo acariciaba su cuerpo, acariciaba su pene grande y duro. Bajó luego un poco más su cuerpo hasta tener su boca cerca de mi vagina, con su lengua hurgaba al medio de mis labios vaginales y con sus dedos frotaba mi clítoris. Luego con la punta de su lengua golpeaba mi clítoris y sus dedos acariciaban mi vagina, tímidamente uno de sus dedos me quiso penetrar pero di un brinco de dolor. Me excitó tanto ese sexo oral que deseaba ser penetrada. Se subió nuevamente y me besó los labios con una de sus manos cogía su pene y frotaba la puntita por todo el largo de mis labios vaginales, me hacía inquietar mucho más, hasta que sentí un dolor fuerte como si una estaca de madera entrara por mi vagina, y se quedó quieto, me siguió besando la boca, acariciando mis pechos y mis pezones, a veces introduciendo su lengua dentro de mi oreja. Del ombligo hacia abajo estábamos muy quietos y una vez más otro dolor delataba que otra parte de su pene entraba por mi vagina hasta quedar totalmente penetrada con su gran pene, me besaba como nunca, me apretaba los pechos sin causarme dolor, y después de unos minutos empezó a moverse lentamente sacándomelo y metiéndomelo. Me gustaba pero mi dolor era más que mi placer, cuando terminó y sentí su leche que recorría por mi abdomen, sentí una satisfacción única. Se levantó de la cama, fue hacia el baño y me dejó ahí con las piernas abiertas descansando, luego regresó con una toallita húmedo y me limpió suavemente y delicadamente como una frágil porcelana. Se acostó a mi lado y me dejó descansar poco más de una hora, al tiempo que él hacía lo mismo. Después de estar descansando más de una hora nos levantamos y así desnudos fuimos hacia la cocina a beber unos refrescos. Estando en la cocina con sus dedos acariciaba mis pechos, mi vagina por los costados de mis labios vaginales y pude notar como su pene se le iba poniendo rígido y grande, movió sus ojos de arriba hacia abajo en señal de querer hacerlo otra vez. Caminamos despacio hacia el cuarto observando cómo su pene duro se movía hacia arriba, hacia abajo. En la cama me eché y él sobre mí pero esta vez sentí que su pene me entró fácilmente y a una sola vez. Metió sus manos por mi espalda y las descansó en mis hombros, de ahí se sujetó para moverse un poco más rápido que antes; en ese momento sentí más placer, más excitación, acariciando su espalda mientras era penetrada una y otra vez. A punto de terminar sacó su pene de mi vagina y apuntó hacia mis pechos, se masturbó unos segundos más y su leche fue recibida por mis pechos. Vino luego un descanso más prolongado, las energías de mi amante estaban agotadas, pero sabíamos mi tío y yo que el paseo de nuestra familia duraría como mínimo ocho horas y aún faltaba mucho tiempo, habían transcurrido poco más de tres horas y así desnudos en la cama descansamos y dormimos casi dos horas, quizás un poco más. Nos levantamos con un desgano tremendo, pero mi tío, me empezó a acariciar mi cuerpo mientras me pedía que le haga un sexo oral. Cogí su pene con una mano, desde el medio y acerqué mi boca y empecé a lamer la puntita de su pene, luego me lo metí en la boca y dentro de mi boca, mi lengua lo recorría y apretaba luego mis labios al contorno de su pene y al sacarlo de mi boca daba ruidos excitantes. Su pene se puso duro otra vez, me subí sobre él. Con mi mano cogí su pene lo llevé hacia la entrada de mi vagina y me lo fui introduciendo despacio hasta quedar mi vagina llena de su pene, me empecé a mover de atrás para adelante, con mis manos en su pecho. Luego acerqué mi boca a la suya para besarnos sin dejar de moverme hasta sentir el latir de su pene y recibir su leche en mis manos, bañando de su leche todo su pene. Cuando llegaron los bañistas encontraron a mi tío durmiendo, las ventanas de la casa entreabiertas, la puerta sin seguro que pudieron abrir fácilmente desde fuera y yo mirando televisión tranquilamente. Ese día, todos estábamos cansados así que nos dormimos temprano. A la mañana siguiente mi tío obsequió relojes a mis primos y mi hermano para disimular con el mío a un costo que no superaba la décima parte del que tenía. Mi tío era 23 años mayor que yo pero fue un buen amante. En el siguiente paseo a la playa, fuimos todos para no llamar la atención de los otros. Un día de playa normal como cualquier familia. Los días pasaron, y un día mi tío invitó a su hijo, y todos sus sobrinos al cine y comer algo en un restaurante. Todos aceptamos. En el cine compró cinco entradas para una sala y dos para otra sala, en una película de dos horas y media, acordando juntarnos a la salida. En la primera sala entraron mis primos y mi hermano, antes de entrar a la segunda sala mi tío me propuso para irnos a un hotel cercano mientras dure la película. Ya dentro del hotel nos comportamos como dos amantes desesperados, nos quitamos rápidamente la ropa, nos abrazamos, nos besamos. Se echó en la cama y me subí sobre él, puse mi vagina cerca de su boca y mi boca cerca de su pene. Tomé su pene con mi mano y lo chupé rodeando con mis labios el contorno de su pene, sacándomelo y metiéndomelo, moviendo mi cabeza de arriba hacia abajo, mi tío me abría la vagina con sus dedos, metiendo su lengua hurgando por los costados y metiéndola toda luego, después unas grandes lamidas desde mis labios vaginales hasta mi clítoris. Nos acomodamos luego en la cama, me eché en ella, abrí las piernas, me sujetó de mis nalgas y con una mano metió su pene en mi vagina, cogió una de mis piernas y la pasó por uno de sus hombros, luego la otra e hizo lo mismo, quedando su pecho entre mis muslos por su parte trasera y se pegó a mí, haciéndome doblar mi cuerpo en dos, penetrándome rápido y sin parar hasta terminar bañada con su leche debajo de mis pechos. Cuando mi hermano y mis primos salieron de la sala de cine nos encontraron esperándolos, fuimos a comer algo ligero y a casa nuevamente. Tuvimos contados encuentros mi tío y yo disfrazadas con salidas en grupo, una vez a solas, durante ese hermoso verano. Al término del verano, en casa otra vez a continuar el año. Y nuestras labores diarias otra vez, a la espera del ansiado fin de semana en que mi hermano y yo nos quedábamos solos. A solas mi hermano y yo, nos desnudamos junto a la cama, hice acostar a mi hermano en la cama y me subí en él, la raja de mi culo la froté en su pene y notaba la gran excitación de mi hermano, después cogí con mi mano su pene apunté a la entrada de mi vagina y me penetré. Al sentir mi hermano su pene dentro de mi vagina estalló del gusto, apretó mis nalgas y me empecé a mover en círculos sobre su caliente pene. Casi a los segundos de salir sobre él, me salpicó de leche todo mi cuerpo. Nos fuimos al baño y nos limpiamos. Regresamos a la cama y nuevamente hacerlo otra vez, mi hermano tenía mucha más energía que mi tío y me gustaba. Luego de hacerlo cuatro veces seguidas, descansamos a conversar y le dije que fue nuestro tío mi primera vez, a lo que mi hermano se molestó un poco conmigo, prometiéndole ahí en la cama que sólo sería suya de ahora en adelante. Se contentó más conmigo cuando le dije que estrenara mi culo para el fin de semana siguiente porque nadie me había tocado por ahí. Estando en confidencias mi hermano me dijo que al abuelo era un viejo verde porque siempre abrazaba a la prima por detrás y le sobaba su pene duro y grande cuando le hacía cariños paternales, que la prima siempre le contaba a él, que la primera vez lo tomó a la causalidad pero casi todos los días ya no era casualidad sino deseo. Tanta conversación caliente me encendió y a mi hermano también, decidí darle una alegría a mi hermano que me lo haga por atrás, que tantas veces lo había deseado. Le dije que me lama la rajita, que me la humedeciera bien, que me introdujera su dedo más pequeño y luego otro más grande. Luego de esto sentí la punta de su pene en mi ano y un dolor fuerte cuando me penetró que lo excitó al máximo, mis gemido aumentaron su placer, haciéndomelo no tan suave pero no tan duro, cogiéndome de la cintura, en posición de perrito, con mis manos en la cama y mi mirada hacia la cama, hasta terminar su leche dentro de mí, y sentir como su pene perdía dureza en mi ano. A través del tiempo mi hermano y yo hemos tenido parejas, mi hermano novias y yo chicas y chicos, pero nuestros momentos a solas disfrutando de placer prohibido es tan intenso como la vez primera. No es que desee comparar pero mi tío fue fruto de mi curiosidad de mujer y con mi hermano nació de un fuerte deseo que sentía por él. Todos aquellos que han experimentado el amor filial, sabrán de ese deseo oculto que se siente que se trata de disfrazar de mil maneras, de ese nudo en la garganta que se forma cada vez que quieres estar con ese alguien que está frente a ti. Y cuando después de provocar a dicha persona, sientes un nerviosismo traído por el miedo a que te delaten observas que no te es indiferente del todo, surcan por tu mente mil ideas, donde el deseo sexual se eleva y culmina en la total satisfacción de tu placer, no importa más nada.

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Un hombre vivía tranquilamente en medio de la naturaleza. Una mañana trepó a un monte y desde ahí vio un gigantesco edificio frente a cuyas puertas muchedumbres luchaban por entrar. Se dijo: “Si nadie desea vivir en los bosques, yo no quiero ser distinto. Si los demás luchan por entrar, yo también lo haré”. haciendo uso de la energía que le había dado su vida sana, apartó a la gente, penetró en el edificio y comenzó subir, luchando ferozmente, por las escaleras cubiertas de heridos y muertos. No le importó marchar por encima de los cuerpos. Ebrio de triunfo, exclamó: “¡Ya subí muchos pisos! ¡Qué importante soy!” Antes de expirar, un competidor le dijo: “¡Necio, este edificio tiene millares de pisos y nadie ha logrado llegar al último, donde está el trono!” Nuestro hombre respondió: “¡Cueste lo que cueste, yo llegaré y me sentaré en ese trono!”. Siguió subiendo. No le importó abrirse paso golpeando a sus enemigos, humillándolos, asesinándolos. Por fin llegó al último piso donde, entre paredes de oro, resplandecía una silla eléctrica. Gozoso, vociferó hacia los de más abajo: “¡El trono es mío! ¡Seré el primero que logrará electrocutarse en él!” Y, apretando el interruptor, trató de agregar: “¡Pasaré a la histo…!” Pero quedó hecho cenizas antes de poder terminar su frase. Al comienzo, algunos crean negocios con placer y deseos de servir a sus clientes. Pero más tarde se mezcla el deseo de poder y agrandan sus pequeñas empresas. Sumergidos en el trabajo, olvidan las simples satisfacciones por el deseo de ser más que sus vecinos. Dan la salud por convertirse en gigantes. Los bienes acumulados despiertan la codicia.

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Embriagandome de él, Con sus sonidos poderosos, De ella me enamoré... Senti en mi alma el poder, Me sentía como si por nubes caminase... Sensación imborrable... Luciernaga que mi alma iluminase... De música penetrante, Contundente melodía... Hace que me sienta importante, Cuando la escucho cada día... Poderoso y dulce Metal, Que mi alma estremeció, Cuando su sonido y sus letras, Mi corazón encogió... Penetró tanto en mi vida, Que por ello soy lo que soy, Era un alma perdida, Y su musa me guió... Agradezco eternamente, El momento en que conocí, Que existia tal deleite, Inclusive para mi...

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-¿y para qué mierda haces poesía?- -medité- -dejá que responda por vos, pibe-prosiguió- seguramente por ilusión a creerte que vas a llegar a algo con esto ¿por qué no elegiste ser abogado? se gana más guita… reí y guarde el silencio. -esto es una moda-siguió- un lujo “el hastío del verano” y ya se piensan Rimbaud. Es normal, después caen en la cuenta de cómo es todo y terminan por el camino correcto. Yo nunca pensé en escribir, siempre imaginé que eran cosas de la burguesía o algo por el estilo…. Darío llevó su jarra a la boca y miro hacía los costado. era lógico que estaba algo confuso, dar consejos no es cosa fácil. uno dice lo que no tiene, o lo que no ha hecho y de ese modo rearma los dictámenes. Darío-le dije sí- ¿sabés por qué no te digo nada?- ¿por? porque te comprendo, sos un viejo de fama barrial que asusta con esos bigotes amarillos. es frecuente que el peso de tus años sobre los míos, me lleven a escucharte y escucharte. sin embargo esto no dice que yo acepte todo lo que digas. el viejo quedo penetrándome. uno no elige escribir por estar en las míseras bocas de todos. me animaría a decirte que escribir es un oficio. pero, no el oficio de un electricista o un gasista. cosa que usted hubiese esperado que le dijese. me decidí a escribir para no ser tan ordinario como usted. yo me siento, pongo tinta en mi boca y la escupo en el papel y ahí aparece usted, improvisando, yendo de acá para allá, tan torpemente y a solas me rio sin que usted se dé cuenta, brotan las risas. usted cree que voy a ganar mujeres- carcajeé , todos los demás clientes miraron a nuestra mesa- para nada compañero. a su edad es normal que le miren el culo a las pendejas, y en la noche no sé que hacen, si se masturban o se duermen con la imagen en la cabeza. de principio me dieron ganas de sacarle la cabeza y tirarla en el lago de enfrente, a fin de cuentas la costumbre de ver gente como usted me retuvo, uno más que la va hacer. ¿quiere saber porque escribo? ni siquiera ebrio se lo diría, podría ser que se vuelva loco de no comprender cada detalle. perdón me arrepentí, se lo voy a decir. voy a contestar lo que usted piensa, escribo para perder el tiempo. me levanté, deje treinta pesos . -diez son para el mozo. ¿ trabajó de mozo alguna vez? -no- -miseria le pagan- tomé la puerta principal y salí a la urbe. Darío se quedó con los diez pesos y cautelosamente se los llevó a sus bolsillos. se consoló dando el último trago -tenías razón, pibe- Bernabé De Vinsenci

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Parte 3 : :Luis “Bueno, mira pasa a la sala y vete desnudando para que te reconozca, mientras me lavo las manos” Pasé a la sala como me había indicado, me quité la falda y las braguitas que llevaba, dejándome únicamente la camiseta, y me tumbé en la camilla. Cuando entró, se dirgió a la camilla, sin sentarse, como otras veces y de pie delante mío, me agarró las manos y me incorporó hasta dejarme sentada en la camilla, diciéndome: “Desnúdate del todo”. Sin decir nada, me quité la camiseta, a lo que él me ayudo, cuando estuve completamente desnuda, me abrazó y al oído me dijo: “¿Quieres que sea yo con el que hagamos un trío con tu marido?” “Pues si Jose, sí me apetecería contigo, pues te conozco hace muchos años y, la verdad es que cómo me has visto tú no me ha visto nadie más” Por fin mi estratagema había dado resultado. Me terminó de incorporar y ya de pie los dos me apretó contra si, besándome en la boca, recorriendo con su lengua todo mi paladar y mi lengua, yo sentía la dureza de su polla a través del pantalón y sus manos recorrerme los pechos y las nalgas mientras la dureza de su polla se apretaba más y más contra mi. Mi vagina empezó a segregar abundantes jugos y empecé a sentir unas deseos locos de que me penetrase allí mismo sin esperar más, el riesgo de que entrara la enfermera y nos viera en plena follada me producía un morbo tremendo. Mientras seguía tocándome las nalgas y el pecho, le empecé a desabrochar la bragueta y cuando le hube sacado su polla de la prisión que la retenía, le dije que se desnudara mientras me agachaba y me metí su tiesa polla en la boca, subiendo y bajando con mi boca por todo su recorrido y apretando entre el paladar y la lengua su capullo que a esas alturas estaba rojo de sangre y duro como el diamante. Mientras yo se la mamaba, él se empezó a desnudar, quitándose la chaqueta blanca, de médico que llevaba y cuando se hubo desabrochado el pantalón, dejé su polla libre de mi boca y saliendo al despacho me tumbé en el sofá mientras le decía: “Date prisa y fóllame, que te estoy deseando” Tumbada le contemplé cuando venía hacia mi, desnudo, con su polla tiesa y dura delante de él, mojándome todavía más al ver esa polla y saber que en pocos segundo iba a estar dentro de mi, penetrándome, dándome placer, follándome y follándomela. Se tumbó sobre mí, y su polla me penetró sin ningún problema ni espera, pues mi vagina estaba empapada de jugos y abierta, esperándole y su polla estaba también bien húmeda y lubricada de mi saliva. Sentía su polla dentro de mí, atravesándome, follándome, entrando hasta el fondo de mi coño y saliendo casi hasta la entrada para volver a hundirse en mis entrañas, en un vaivén maravilloso que me proporcionaba un placer indescriptible. Cuando empecé a gemir de gusto, su boca, que hasta entonces se había dedicado a chupar uno de mis pezones, tapó mi boca, mientras su lengua penetraba mi boca igual que su polla penetraba mi coño y su mano derecha me agarraba un pezón acariciándomelo entre sus dedos. Me corrí casi de sorpresa, el orgasmo me llegó sin avisar, intenso, fuerte, haciéndo que cerrara los músculos de mi vagina para retener la polla que me daba tanto placer, lo que provocó su orgasmo que hizo que el mío se prolongara más al sentir su leche derramarse dentro de mi, llenándome con su calor espeso. Me encanta sentir el orgasmo de los hombres dentro de mí, sentir su leche caliente y espesa golpear el fondo de mi coño cuando sale a borbotones. Cuando sentí que su polla escapaba poco a poco de mi interior al volver a su tamaño normal en estado de flaccidez, me incorporé y colocándome entre sus piernas, me introduje su polla en mi boca, mamándosela y apretando suavemente sus cojones hasta que su ariete volvió a tener la dureza y grosor que me gustaban para volver a penetrarme,colocándome a horcajadas sobre él y bajando fui introduciéndome su pene hasta sentarme encima de él, siendo yo, entonces, la que subía y bajaba sobre él, sintiendo su polla entrar y salir de mi vagina mientras le decía que me encantaba sentir su polla dentro de mí, follándome, que me acariciara y apretara los pechos, lo que le excitaba aún más, hasta que volvimos a llegar al orgasmo simultáneamente. Descansamos un poco uno en brazos del otro y al levantarnos le dije que ya le avisaría para hacer el trío con mi marido, y que con independencia de ello, siempre que viniera a su consulta podríamos repetir la experiencia de hoy.

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Dulce obscuridad, llévame hacia algún sueño donde encuentre su voz. La música del día penetró en mis sentidos pero me ha agotado. Entre tus sábanas azul-obscuro perderme quiero. Que el calor sea el de su piel, que su aliento sea en mi boca esta noche. Dulce obscuridad, que el día no llegue aún.

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Related Sentences for Penetration

Chak jur j'en aprend un peu plus sur les regles debil e purtan si util d lamur, mai il ya une choz ke g du mal a knprendr... why d ke tu ouvr totalmn tn ker a ta meuf el s'arange tjr pur y penetré e t l brizé?

Assim como a massa do ar, deste ar que está por cima da terra, não impede que a luz do sol passe por ele, penetrando-o, sem o romper ou rasgar, mas enchendo-o por completo, assim também eu julgava que não só o corpo do céu, e do ar, e do mar, mas também o da terra, te eram acessíveis e penetráveis por todas as partes, das maiores às mais pequenas, para receber a tua presença que, com invisível inspiração, governa, interior e exteriormente, todas as coisas que criaste. Idéia da imanencia de Deus de Santo Agostinho

Dá pra vocês pararem de atualizar o facebook? Assim eu não saio desse negócio nunca.

Con este silencio es posible escuchar la tristeza de un corazón roto, desvaneciéndose en la soledad, sumergiéndose en la oscuridad, su latido débilmente le permite vivir, cansado de fingir, un latido grita desesperadamente por una gota de vida en esta noche oscura, dejando de latir, con el mas débil latido pide auxilio. Perdiéndose en la locura de esta noche fría, falta de un amor negro que sostenga su mano, dejando el silencio atrás... Escucha a lo lejos el sonido de una melodía oscura, que lo envuelve en las notas negras de un mañana que parece no tener fin, el mas fuerte somnífero lo ha inmovilizado con su fragancia, se convierte en el liquido mutable, penetrándose dulce y cálido, transformable amargo y frió recorriendo cada vena, cerrándose a vivir y dejando de latir, el silencio se une a la oscuridad, el destino final alcanzado, la tristeza silenciosa llega a su fin, con un aliento de esperanza, que queda en el viento. El tiempo se ha terminado, dejara de escucharse la tristeza de un corazón roto, la esperanza vivirá de otra mañana negra.

Meus sentimentos são sempre muito fortes, penetráveis, apressados, condutores... Preciso suprimir; expelir, por fora....! Sempre foi assim, um Deus me acuda. Vera Lyn Poeta

Se penetrássemos o sentido da vida seríamos menos miseráveis.

Partiu casamento de nao sei quem... mais to indo!! rsrsr

Mi corazón tampoco es de hierro, y así también lo penetró. Espero que como a mí, Dios te muestre lo bueno y disfrutes de tu esposa y familia!

Hay tragos que nos toca beber solos. ¡Salud! He apurado hasta el fondo la primera copa de pus.

"Se penetrássemos o sentido da vida seríamos menos miseráveis." Boa Noite

La secretaria general de la dirección nacional de la FMC sostuvo un encuentro con las federadas de la comunidad de Mar Verde, justo por donde el 25 de octubre penetró el ciclón Sandy

Um acontecimento passado é como um meteorito caido do céu. nao se pode penetrá-lo nem mudá-lo de lugar."

Con fervor y a su corazon ,una muy triste cancion d su gran amor,q iva a ser padre y se marcho ...y se rió. Mirenla no esta bien el covarde l adejó no mostro la piedad y su vida destruyo oiganme ayudenla ya no le importa vivir ella no quiere luchar y pronto sera mamá,quiera dios q este bien es una buen gran mujer,es muy poca su experiencia pero creció mas q el .soledad y traición en sus venas penetró ,corazones q cautivos no le mostraron la razon de aquel tricionero amor ...

Anonyme : Bonsoir ma copine a un serieux probleme : elle s 'aime trop des fois dehors elle me fou la honte ! Elle marche elle est persuadé de pouvoir tourner dans des bete de clips et tout quand y ' a un coup de vent dans ses cheveux jvou raconte meme pas la pauvre elle se prend pour fatal woman mais j 'ose pas lui dire que c est dans sa tete qui ya aucune camera fixé sur elle ! A votre avis c 'est normal ou elle est possèdée ?!

"Se penetrássemos o sentido da vida seríamos menos miseráveis." u_u Florbela Espanca

Acho que a acadêmia, inclusive aqueles que fazem humanas, deviriam olhar com mais carinho o BBB, é um programa que cria condições de convivência diferentes da realidade comum, expõe o participantes a diferentes situações nos quais os mesmos devem agir de diferentes formas, instaura relações sociais de poder e é intermediado por diferentes tipos de linguagem, vários códigos atravessam o programa. Acho que qualquer estudante de humanas poderia fazer uma pesquisa incrível sobre BB, mas como acadêmia está de portas trancadas pra manifestações e gostos populares, o conhecimento não vai entrar na casa mais vigiada do brasil! Cleyson Serrão

Wow!!! En el dentista con mi hijos, de pronto, sale una señora hispana como de unos 200 libras, digo como con unos 28 años, mastique y mastique chicle con la boca abierta, con peinado de no mas me"desperté y ve salí a la calle" con 2 niños uno como de cuatro y otra niña como de 2, la niña traía el pañal sucio, con un aroma que penetró todo el consultorio, la cara de las demás personas lo decían todo, el niño corre y corre por todos lados y la niña con una gritadera, y la compatriota no mas diciendo"ya eh!! Mira dáselo, le voy a decir a tu papa" fue todo un espectáculo, pero eso si la señora se fue en su navigator perrona y con su bolsa coach!!!!!

Le prof décide d'intergé son élève. toi laba cite kelk verbes du 1er groupe, l'élève répond: rencontré, appelé, invité,accepté,embrassé,desabillé,caressé,couché,écarté... et le prof furieux lui dit :si tu ose ajouté penetré je te donne zéro! alors l'élève dit, découragé, rehabillé, racompagné, énerver, rentré, masturber! cool non ?

Se penetrássemos o sentido da vida seríamos menos miseráveis. Florbela Espanca

Al acercarse alguno al servicio del Señor, reconozca que penetró en el lagar; será, pues, atribulado, quebrado, comprimido; no para perecer en este mundo, sino para que corra hecho líquido a las bodegas del Señor San Agustín.

Voilà le jour J prêt pour affronter l'épreuve du code et ressortir avec

Cada vez que veo la foto de la Virgencita de Guadalupe me da ganas de ser esa paloma que la penetró y dejarle correr toda mi lechita en su cara. <3 - Dani.

Cuando me asomé a tus labios un rojo túnel de sangre, oscuro y triste, se hundía hasta el final de tu alma. Cuando penetró mi beso, su calor y su luz daban temblores y sobresaltos a tu carne sorprendida. Desde entonces los caminos que conducen a tu alma no quieres que estén desiertos. ¡Cuántas flechas, peces, pájaros, cuántas caricias y besos!

' y fuimos cómplices de amor se enredado la pasión yo penetrándome en tu alma y adentro del corazón..!♥88'

"Era un ser totalmente sensible y táctil. El universo le entraba por todos los poros. Entonces cerró los ojos que sólo divisaban gigantes nebulosos y penetró en un cuerpo caliente, húmedo, lleno de tinieblas, que moría."

Quand je serai grand j'aurai une piece secrete dans ma maison dans laquelle je serai le seul a penetré , où je ferai mes incantations et il y aura a l'intérieur deux cercueils Un noir et un blanc dans lesquels je dormirai parfois ... #Jeudiconfession

Le nou sou face la pa kouri moute sou pawol moun ap komante paske nou di nenpot bagay san nou pa konn sa moun ap diskite evite jan de pwoblem sa yo, li oubyen mande avan mesi pou bon konpran nou

El color brillante del vidrio penetró en mi corazón, haciéndome saber como te sientes {no podemos dejar que termine} En el plan futuro que yo dibujé, tú apareciste.

Parte 6 Subió y besó mi cuello, mientras lentamente se deshacía de mi panti y yo también me deshacía de sus bóxers… Ambos desnudos en la cama..... Bill comenzó a acariciar mi feminidad con su miembro, eso me hizo estremecer, luego poco a poco comenzó a penetrarme, apreté fuertemente su espalda, clavándole mis uñas y allí el entendió que me dolía así que fue penetrándome lento, a medida que él se introducía en mi más intenso era el dolor... Poco a poco el dolor iba desapareciendo y ahora lo único que sentía era placer… Y lo besé mientras acariciaba mi espalda, cambiamos de posición y ahora yo estaba encima de él, me moví velozmente y él tomó de mi cintura ayudándome a aumentar aún más los movimientos… Quieren que siga comenten y sigo con la otra parte By~AlienSexy♫~

Ses sur je sui pas un avion mais quesque j'aimerais me posey *____*

A penetráns küsz-küsz kedvenc fészkelőhelye. Az orrészben felejtett büdös zokni, szaporodásukat elősegíti

Vieja qlá, me hizo caminar pa ir a dejarle la plata y no estaba e_e! vieja penetrá nomá e_e

"Se penetrássemos o sentido da vida seríamos menos miseráveis". Florbela Espanca

Grippe de taille, et ces medicaments qui semblent tout empirer pff. Dieu m aide .........

Csidalatos a szar önti el a raktárt mert eldugult a csatorna! Dolgoz paraszt meg két órát. Kifordul a belem!!!!

Era una mañana clara cuando en el mirar del día, comprendí que mi amor era ese cielo y mi alma era su nido, sin querer y no entiendo así porque razón los barcos vienen y se van Y a pesar de aquel vacío donde voy está tu cuerpo y nos ven como las rosas en los jardines entre espinas y perfumes nos amamos bajo el sol, oh y así yo penetré tan lleno el misterio de tu amor, oh..

Cuando me asomé a tus labios un rojo túnel de sangre, oscuro y triste, se hundía hasta el final de tu alma. Cuando penetró mi beso, su calor y su luz daban temblores y sobresaltos a tu carne sorprendida. Desde entonces los caminos que conducen a tu alma no quieres que estén desiertos. ¡Cuántos sentimientos,sensaciones , cuántas caricias y besos!

La bala viajó golpeó la pared dura quebrándola, penetrándola, corrió por la materia gris, un Mar Rojo se desborda en un ardor, ahí viene el cansancio, como que no he dormido por días, tengo sed, tengo sueño quiero moverme, pedir ayuda! ya el sueño me esta llamando, ya no importa nada, se apagó la luz. me dormí. Así fue la primera vez que morí...

Asesinan a mecánico y una joven deportista. La adolescente de 17 años veía una serie y en medio del tiroteo un disparo penetró su cuello

-Luego de dormir las horas necesarias como para reponerse en cuerpo y alma, junto a su hombre, ambos abrazados, logra despertar un día más, abriendo lentamente sus ojos ya que los rayos del sol se colaban siempre fieles por la puerta corredisa que daba al balcón. Cuando pudo por fin mantener los ojos abiertos, miró al frente y allí estaba, la razón de su existir, el hombre que también había estado en medio de sus sueños. Se veía tan hermoso, como siempre a su lado, sonriendo incluso en sueños, le abrazó con más fuera y se pegó por completo a su cuerpo desnudo con el propio y así se quedó con los ojos cerrados sin volver a dormir, tan solo disfrutando del calor que le proporcionaba el amor de su vida-

" Mientras duermes te acaricio, el mundo se lleno de esperanzas, el olvido se olvidó de las tristezas y el universo penetró en un horizonte sin fronteras."

Como dulce melodía esa noche tu nombre penetró en mis sentidos Y se metió tan adentro tan adentro Que por eso salir no ha podido Me coloque como si fuera acto de magia En un espacio colorido imaginario Situado entre el deseo de mis ansias Y el rojo humedecido de tus tibios labios Esa noche descubrí mil emociones Bajo tu hechizo y tus gemidos excitantes Que deslumbrado por aquellas sensaciones De tanto amar casi te veo en cada frase Vamos hacer algo adelante Una antología de caricias De lo mejor de la primera noche Cuando allí me diste la primicia Vamos hacer algo adelante Una antología de caricias repeticion de los mejores actos Del amor que endulza nuestras vidas Aun yo guardo en mi pudor El dolor de tu primera vez Un dolor que supo a miel y una piel Que grita ven ven endulzame otra ves Vamos hacer algo adelante Una antología de caricias De lo mejor de la primera noche Cuando allí me diste la primicia Vamos hacer algo adelante Una antología de caricias repeticion de los mejores actos Del amor que endulza nuestras vidas Aun yo guardo en mi pudor El dolor de tu primera ves Un dolor que supo a miel y una piel Que grita ven ven endulzame otra ves Un dolor que supo a miel y una piel Que grita ven ven endulzame otra ves

A arte alimenta-se de ingenuidades, de imaginações infantis que ultrapassam os limites do conhecimento; é aí que se encontra o seu reino. Toda a ciência do mundo não seria capaz de penetrá-lo.

El 20 de noviembre de 1980, el lago Peigneur, en Louisiana pasó de ser un hermoso paisaje y reserva de agua dulce a convertirse en un desolado cráter salado cuando una exploración de Texaco en búsqueda de petróleo penetró una mina de sal que se ubicaba debajo del lago. Bonus track: El aire comprimido por el agua generó geysers de 120 metros que emergieron por los respiraderos de la mina

A tecnologia sempre resolve melhor que a lei nossos velhos problemas...

Como dulce melodia esa noche tu nombre penetró en mis sentidos y se metió tan adentro, tan adentro que por eso salir no ha podido. Me coloqué como si fuera acto de magia en un espacio colorido e imaginario situado entre el deseo de mis ancias y el suave humedecido de tus tibios labios.

Talvez seja mais a América só que penetrável......

Amilyen penetráns hangulatban vagyok most a gormogor nevet választanám, így kisbetűvel. Semmi értelme ugyan, de ma pont így látok mindent, ez a szörnyűség méltán képezi le jelen lelkivilágomat.

"Um acontecimento passado é como um meteorito caído do céu. Não se pode penetrá-lo nem mudá-lo de lugar. - Antoine de Saint-Exupéry

Esta es una de mis experiencias: Fue hace 5 años más o menos yo estaba enojada con mi novio Edison y hace unos pocos día q no hablábamos y cayo un fin de semana en ese momento y quería salir a divertirme y así lo hice un viernes en la noche con unos ex compañeros de colegio y fuimos a bailar y a tomar unas cuantas copas y estaba muy bien, muy divertido todo y entre baile y baile me fui juntando más con uno de mis amigos David con el q comenzamos a bailar más y a conversar más hasta q como q llegamos a ese punto en q conversábamos de los dos y nos entendíamos mejor y el baile y los tragos nos fue calentando hasta q él me quería besar pero yo no se lo permitía aunque si le dejaba varias caricias por mi cuerpo muy intensas y ahí me dijo entre el baile q si podíamos ir un momento a otro lugar y a conversar un poco y le dije q bueno nos abrimos por un momento de los demás y como pretexto de ver si estaba segura su moto nos fuimos para verla y ah nos quedamos conversando un buen rato la ocasión se dio para intercambiar unos besos q cada vez eran más intensos y q nos llevaban o por lo menos a mí a sentir ganas de algo mas Y así mientras él me decía q le gustaba le dije para irnos a otro lugar si él podía y sin dudarlo prendió la moto y nos fuimos a un hotel para continuar la noche de otra forma y ya solos y llegamos a un hotel muy lindo por cierto y cómodo y ahí sin más demora y ya dejando de lado conversaciones largas nos fuimos calentando aún más entre beso y beso y despojándonos de nuestras ropas mientras yo le quitaba su ropa el hacía lo mismo conmigo hasta q quedamos completamente desnudos y nos tumbamos en la cama muy calientes y mientras nos comíamos a beso yo le tocaba con mis manos todo lo q podía y el igual a mí me acaricia mis pechos me los besaba recorría mi cuerpo con sus manos y sus labios y yo también jugaba con mis manos sobre él y de cuando en cuando le tocaba su gran erección y me daba cuenta q estaba muy muy excitado igual q como me sentía yo tan mojada tan caliente y le seguía con su boca besándome comiéndome los pechos y yo ya en ese punto ya deseaba ser penetrada pero no él fue bajando por mi vientre hasta mi conchita y ahí me hiso sentir tan delicioso con su lengua con sus dedos q yo ya no aguantaba delas ganas estaba tan excitada q quiera q me penetre y me haga gozar de placer y así entre gemidos le pedí q me lo haga, q me penetre y el abrió bien mis piernas y se posó sobre mi penetrándome tan rico q no pude resistir gemir fuerte dese la primera penetración y ah mientras me besaba seguía moviéndose dentro de mi más y un poco más rápido hasta q me tomo de las piernas y entrelazó sus brazos por mis muslos y me hiso el amor muy fuerte e intensamente durante varios minutos pero yo quería más y me di vuelta y me puse en 4 para recibirlo nuevamente, alce mi colita y el me la acariciaba y me la besaba y jugando con su pene en los labios de mi vagina me la metía un poco y me la sacaba hasta q me la metió profundamente estaba tan caliente su pene y tan duro q fue una sensación tan deliciosa y me culiaba nuevamente tan rico apretándome las nalgas con las manos y las caderas q no podía dejar de gemir de placer y yo me movía de lo más rico q quería hasta q llegue a mi segundo orgasmo mucho más intenso y rico y entre tantas contracciones de mi vagina y con la intensidad con q lo hacíamos el ya no pudo más y termino dentro de mi jadeando y diciendo lo rico q sentía y bueno hay algo más para contar porque la noche fue larga pero no quiero cansar en una historia tan larga y contar también me pone un poquito caliente así q es mejor tomarse un respiro jeje…….. Hace 16 minuto

LA chanson du moment !!!!! Écoutez les paroles Achetez l livre regardez le film 100 000 fois ca va ..... Ptdrrr

Raro e caro o varo do teu falo ao colocá-lo no meu vago. E se paro ouço etarro, e não paro, deixo-te penetrá-lo até que haja o disparo e o gozo seja estalo. Lorenzo de Alcântara

Esta es una de mis experiencias: Fue hace 5 años más o menos yo estaba enojada con mi novio Edison y hace unos pocos día q no hablábamos y cayo un fin de semana en ese momento y quería salir a divertirme y así lo hice un viernes en la noche con unos ex compañeros de colegio y fuimos a bailar y a tomar unas cuantas copas y estaba muy bien, muy divertido todo y entre baile y baile me fui juntando más con uno de mis amigos David con el q comenzamos a bailar más y a conversar más hasta q como q llegamos a ese punto en q conversábamos de los dos y nos entendíamos mejor y el baile y los tragos nos fue calentando hasta q él me quería besar pero yo no se lo permitía aunque si le dejaba varias caricias por mi cuerpo muy intensas y ahí me dijo entre el baile q si podíamos ir un momento a otro lugar y a conversar un poco y le dije q bueno nos abrimos por un momento de los demás y como pretexto de ver si estaba segura su moto nos fuimos para verla y ah nos quedamos conversando un buen rato la ocasión se dio para intercambiar unos besos q cada vez eran más intensos y q nos llevaban o por lo menos a mí a sentir ganas de algo mas Y así mientras él me decía q le gustaba le dije para irnos a otro lugar si él podía y sin dudarlo prendió la moto y nos fuimos a un hotel para continuar la noche de otra forma y ya solos y llegamos a un hotel muy lindo por cierto y cómodo y ahí sin más demora y ya dejando de lado conversaciones largas nos fuimos calentando aún más entre beso y beso y despojándonos de nuestras ropas mientras yo le quitaba su ropa el hacía lo mismo conmigo hasta q quedamos completamente desnudos y nos tumbamos en la cama muy calientes y mientras nos comíamos a beso yo le tocaba con mis manos todo lo q podía y el igual a mí me acaricia mis pechos me los besaba recorría mi cuerpo con sus manos y sus labios y yo también jugaba con mis manos sobre él y de cuando en cuando le tocaba su gran erección y me daba cuenta q estaba muy muy excitado igual q como me sentía yo tan mojada tan caliente y le seguía con su boca besándome comiéndome los pechos y yo ya en ese punto ya deseaba ser penetrada pero no él fue bajando por mi vientre hasta mi conchita y ahí me hiso sentir tan delicioso con su lengua con sus dedos q yo ya no aguantaba delas ganas estaba tan excitada q quiera q me penetre y me haga gozar de placer y así entre gemidos le pedí q me lo haga, q me penetre y el abrió bien mis piernas y se posó sobre mi penetrándome tan rico q no pude resistir gemir fuerte dese la primera penetración y ah mientras me besaba seguía moviéndose dentro de mi más y un poco más rápido hasta q me tomo de las piernas y entrelazó sus brazos por mis muslos y me hiso el amor muy fuerte e intensamente durante varios minutos pero yo quería más y me di vuelta y me puse en 4 para recibirlo nuevamente, alce mi colita y el me la acariciaba y me la besaba y jugando con su pene en los labios de mi vagina me la metía un poco y me la sacaba hasta q me la metió profundamente estaba tan caliente su pene y tan duro q fue una sensación tan deliciosa y me culiaba nuevamente tan rico apretándome las nalgas con las manos y las caderas q no podía dejar de gemir de placer y yo me movía de lo más rico q quería hasta q llegue a mi segundo orgasmo mucho más intenso y rico y entre tantas contracciones de mi vagina y con la intensidad con q lo hacíamos el ya no pudo más y termino dentro de mi jadeando y diciendo lo rico q sentía y bueno hay algo más para contar porque la noche fue larga pero no quiero cansar en una historia tan larga y contar también me pone un poquito caliente así q es mejor tomarse un respiro jeje……..

La voz, muda, penetró el silencio. Pero, era tuya. La escuchó mi alma y la replicó a tu oído: te sonrío. Salvador Pliego

Esta es una de mis experiencias: Fue hace 5 años más o menos yo estaba enojada con mi novio Edison y hace unos pocos día q no hablábamos y cayo un fin de semana en ese momento y quería salir a divertirme y así lo hice un viernes en la noche con unos ex compañeros de colegio y fuimos a bailar y a tomar unas cuantas copas y estaba muy bien, muy divertido todo y entre baile y baile me fui juntando más con uno de mis amigos David con el q comenzamos a bailar más y a conversar más hasta q como q llegamos a ese punto en q conversábamos de los dos y nos entendíamos mejor y el baile y los tragos nos fue calentando hasta q él me quería besar pero yo no se lo permitía aunque si le dejaba varias caricias por mi cuerpo muy intensas y ahí me dijo entre el baile q si podíamos ir un momento a otro lugar y a conversar un poco y le dije q bueno nos abrimos por un momento de los demás y como pretexto de ver si estaba segura su moto nos fuimos para verla y ah nos quedamos conversando un buen rato la ocasión se dio para intercambiar unos besos q cada vez eran más intensos y q nos llevaban o por lo menos a mí a sentir ganas de algo mas Y así mientras él me decía q le gustaba le dije para irnos a otro lugar si él podía y sin dudarlo prendió la moto y nos fuimos a un hotel para continuar la noche de otra forma y ya solos y llegamos a un hotel muy lindo por cierto y cómodo y ahí sin más demora y ya dejando de lado conversaciones largas nos fuimos calentando aún más entre beso y beso y despojándonos de nuestras ropas mientras yo le quitaba su ropa el hacía lo mismo conmigo hasta q quedamos completamente desnudos y nos tumbamos en la cama muy calientes y mientras nos comíamos a beso yo le tocaba con mis manos todo lo q podía y el igual a mí me acaricia mis pechos me los besaba recorría mi cuerpo con sus manos y sus labios y yo también jugaba con mis manos sobre él y de cuando en cuando le tocaba su gran erección y me daba cuenta q estaba muy muy excitado igual q como me sentía yo tan mojada tan caliente y le seguía con su boca besándome comiéndome los pechos y yo ya en ese punto ya deseaba ser penetrada pero no él fue bajando por mi vientre hasta mi conchita y ahí me hiso sentir tan delicioso con su lengua con sus dedos q yo ya no aguantaba delas ganas estaba tan excitada q quiera q me penetre y me haga gozar de placer y así entre gemidos le pedí q me lo haga, q me penetre y el abrió bien mis piernas y se posó sobre mi penetrándome tan rico q no pude resistir gemir fuerte dese la primera penetración y ah mientras me besaba seguía moviéndose dentro de mi más y un poco más rápido hasta q me tomo de las piernas y entrelazó sus brazos por mis muslos y me hiso el amor muy fuerte e intensamente durante varios minutos pero yo quería más y me di vuelta y me puse en 4 para recibirlo nuevamente, alce mi colita y el me la acariciaba y me la besaba y jugando con su pene en los labios de mi vagina me la metía un poco y me la sacaba hasta q me la metió profundamente estaba tan caliente su pene y tan duro q fue una sensación tan deliciosa y me culiaba nuevamente tan rico apretándome las nalgas con las manos y las caderas q no podía dejar de gemir de placer y yo me movía de lo más rico q quería hasta q llegue a mi segundo orgasmo mucho más intenso y rico y entre tantas contracciones de mi vagina y con la intensidad con q lo hacíamos el ya no pudo más y termino dentro de mi jadeando y diciendo lo rico q sentía y bueno hay algo más para contar porque la noche fue larga pero no quiero cansar en una historia tan larga y contar también me pone un poquito caliente así q es mejor tomarse un respiro jeje…….. Hace 16 minuto

Oi qier cantrt est noch, ala voz de la luna llena , mis cnsiones de amor q me nacen dl alma por ti,penetr hsta el fondo

Körülbelül annyi joggal védhető a Magyar Hírlap publicistájának állatozása, mint amilyen joggal mai agresszív mentegetőzésében Babitsnak tulajdonítja a "növeli, ki elföldi a bajt"-idézetet.

Tuage encore avec 2 c'est le moment de faire le boucan il m'ont détacher de mon reuf Commissaire Zambrotta mais pas grave on mousse ensemble dans le son

Y nos quedamos mirándonos casi casi penetrándonos una sirena de aguas claras en mi río turbio sin igual..♪

´´úm acontecimento passado é como u meteorito caido do céu . não se pode penetrá .lo nem múdá.lo de lugar.´´

*Ritornai in casa come una furia, pestando i piedi per terra* E comunque... *Dissi alzando la bottiglia vuota che avevo in mano* ...Questa è casa mia, quindi andate fuori voi *Urlai barcollando* Soprattutto tu *Indicai Aria con l'indice* Tu, tu invece resta *Dissi appoggiandomi alla spalla di Spencer* Tu puoi restare *Presi in mano l'ultima bottiglia di birra rimasta sul tavolo e cercai di aprirla prima con il cavatappi, poi con i denti, ma non ci riuscii, intanto tutta la folla era uscita di casa in fretta e furia* Ma dove sono andati tutti? *Chiesi voltandomi verso Spencer*

Im very horny today i want a lesbian girl nowwwwww

Es cursí...?? me chupa un huevo,lo extraño,a él ,a su poronga,a sus ojos miel y a su voz...wwwaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuuuu.....Así no se puede ,creo que antes del miércoles ...lo llamo y a la mierda loco !!!

Aquellas que tocaron mi alma, no consiguieron despertar mi cuerpo, aquellas que tocaron mi cuerpo, no consiguieron llegar a mi alma...

Um acontecimento passado é como um meteorito caído do céu. Não se pode penetrá-lo nem mudá-lo de lugar. -

La persona que surja de la tormenta no será la misma que penetró en ella. ♥

Les gars aidez les plus jeunes en leurs expliquant comment faire un bon #!$%@&!$%@% ? Les filles expliquez nous comment voudriez vous qu'on vous le fasse ? Posté par Admin Slouma

[Ah, en el mismo instante en que ardieron los ojos del joven en los tuyos, tu embrujo lo penetró, quebró su altivo cuello y retorció su corazón con uno solo de tus cabellos de oro.]

Se penetrássemos o sentido da vida seríamos menos miseráveis. pense...

C'est marrant de voir certains "rasta" de nos jours avec percing,tatouage,tite barbe bien rasé ,,,ça ressemble pas a des lions ça,,,,,c'est des pti minets,,, a croire que les homo ont "penetré" le mouvement,,,,,,hihihihi,,

De mis viejos escritos: La vida es como una solitaria isla, llena de caminos diversos pero donde estás sola para recorrerlos; sin embargo, si miras bien no lo estas. Puedes escoger perderte, ya sea en la selva o el desierto, pero si quieres, estas llena de señales que te guiaran por el sendero correcto. Sin embargo, para verlos necesitas casi fundirte con tu entorno ser parte de él, sentirlo y de repente todo se vuelve claro, tanto que asusta, tanto que se te estremece el alma, te llenas de miedos, de dudas, de si sera cierto!!!! y si, es cierto!, la vida es sencilla, si se la ve con los ojos correctos; los ojos del alma, los ojos del corazon. Y asusta y espanta, porque claro, la vida siempre te rozó y hoy te penetró hasta lo mas profundo de tu ser, hasta lo mas profundo de tu corazon, para ser tu guia en la solitaria isla.

Imagina continuación del otro. Tu: Yo igual sigue lamiendo . Yago siguió lamiendo tus partes privadas hasta que se penetró en ti hasta que tu gemiste Tu; Yago eso duele Yago: Losiento esque Aquí tienes algo Tu:Ok y te sigue chupando

Se penetrássemos o sentido da vida seríamos menos miseráveis

Y deslizo el cuchillo por las venas que recorren mi muñeca izquierda, alzando la cabeza en medio de la oscuridad, buscándote. Jadeo tu nombre. Tom… Tom… oh… Y la derecha… me encojo sobre mí mismo, dejando caer el cuchillo cubierto de sangre al suelo, empapando las sábanas blancas. Duele, duele… pero a la vez es tan placentero notar como poco a poco, el agujero negro va haciéndose más pequeño, como todo el sufrimiento escapa por esa grieta empapada de rojo, tan placentero que me hace gemir como si Tom estuviera penetrándome, masturbándome, besándome… Tócame, Tom… juega conmigo por última vez.

Um acontecimento passado é como um meteorito caído do céu. Não se pode penetrá-lo nem mudá-lo de lugar.

Penetration definitions

noun

the act of entering into or through something

noun

the act (by a man) of inserting his penis into the vagina of a woman

noun

an attack that penetrates into enemy territory

See also: incursion

noun

the depth to which something penetrates (especially the depth reached by a projectile that hits a target)

noun

the ability to make way into or through something

noun

clear or deep perception of a situation

See also: insight